Alejandro Cano se lleva la tarde tras un buen encierro de Chamaco

Comenzó el XXV Ciclo de Novilladas de las Escuelas Taurinas Andaluzas en la localidad de Villaluenga del Rosario (Cádiz). La novillada sin picadores se dio en una plaza muy coqueta, en un enclave espectacular de la sierra gaditana. Los novillos que se lidiaron fueron de la ganadería Chamaco, encaste Jandilla.

Darío Cañas, de la Escuela Taurina Francisco Montes “Paquiro” de Chiclana. Con la capa el novillo fue reservón y aunque humillaba, se lo pensaba mucho antes de acudir al envite y eso hizo que el novillero dudara. Hubo quite por tafalleras por parte de Jesús Rivero para hacerse presente en la tarde. La réplica vino por otro palo, las chicuelinas. El tercio de banderillas avivó al novillo, haciendo que este en la muleta mostrara mayor transmisión. En las primeras tandas de muleta el novillo fue de lejos pero poco a poco fue acortando el recorrido y derrotando al tocar la franela. Ya con la mano izquierda, el novillo se frenó y el novillero no apostó por ese pitón quedando inédito. Volvió al pitón derecho para cerrar la faena, utilizó recursos como los circulares invertidos. Se alargó la entrada a matar ya que colocaba al novillo y este se distraía o escarbaba pero en el primer intento, tras alguna duda, enterró la espada entera aunque no fue suficiente y necesitó de varios golpes de descabello. Hubo petición pero no se concedió la oreja, terminó saludando en el centro del ruedo.

Jesús Rivero, Escuela Taurina “Rafael Ortega” de San Fernando, dio lidia y muerte al segundo novillo. Con brío y rematando en tablas salió el animal que repitió en el capote del novillero. Por varios palos quitó Juan Luis Sánchez, sin llegar a bajar las manos. Debido a un problema de salud, el novillero no puede torear con la mano derecha y por ello comenzó faena con la muleta montada en la mano izquierda. Ligó varias tandas en las que faltó oficio y con ello el mando necesario para poder llevar la embestida. Ya por naturales, el novillero fue superado por las ganas y dejó de lado la colocación, lo cual le hizo pasar por momentos de apuro. El novillo con transmisión, pronto, repetidor, noble, novillo de triunfo. Estocada trasera y caída que consiguió con la mano izquierda, fue efectiva. Oreja con petición del segundo apéndice, a la disposición del novillero.

Juan Luis Sánchez de la Escuela Taurina Comarcal de Ubrique.Enmudecido se quedó cortito en los vuelos del capote y echando las manos por delante. Alejandro Cano, por tafalleras, se quitó los nervios en el quite. Comenzó faena por el pitón derecho, ligando varias tandas pero punteando el novillo la muleta. Faltó bajar la mano para rematar bien el muletazo y el temple, tan difícil de conseguir. Por el pitón izquierdo, el novillo algo más desentendido, seguía respondiendo a los toques. Basó la faena en la mano derecha pero no llegó a romper debido a los enganchones. Mostró buenas formas, queriendo torear despacio pero el novillo tenía más cosas que no supo exprimir. Estocada defectuosa que sirvió. El novillero hizo autocrítica tras estoquear a su novillo, cosa que le honra y ese es el camino para aprender y mejorar.Dos orejas que el novillero paseó recogiendo el calor del público.

Alejandro Cano, Escuela Taurina Linense, recibió al cuarto de la tarde con una larga cambiada en el tercio y luego se estiró a la verónica cerrando su recibo con una revolera invertida. Hubo réplica, Manuel Vera quitó por delantales ante un novillo que salía algo distraído. Rodillas en tierra y en el centro del ruedo comenzó la faena el novillero, toreando en redondo por el pitón derecho. Siguió con la mano derecha y citando en largo a un novillo con buen tranco y mucha nobleza. Por el pitón izquierdo, con toques suaves, el novillo siguió embistiendo con clase y recorrido. Cerró la faena por manoletinas de rodillas en las que terminó de meter al público. El novillero estuvo muy dispuesto e intentando hacer el toreo fundamental templando la embestida, pero también muy en novillero y queriendo hacer todas las suertes. Estocada entera con la que el novillo cayó rodado a los pocos segundos. Desorejó al novillo, Festín nº24,y este fue premiado con la vuelta al ruedo.

Manuel Vera, Escuela Comarcal Taurina Campo de Gibraltar, recibió al quinto por varios palos: verónicas, chicuelinas y revolera. Quitó Miguel Ángel Ruiz presentándose así en la tarde. Comenzó la faena por bajo llevándose al animal hasta el centro del ruedo. Ligó varias tandas por el pitón derecho, el novillo se abría en exceso y por ello, el novillero quedaba fuera de la suerte. Con la mano izquierda estuvo muy firme aunque debido al viento, quedaba descubierto pero no desistió en el empeño y sacó buenos muletazos. Con la mano muy baja y componiendo bien la figura consiguió labrar una buena labor por ambos pitones. El novillo tuvo ritmo y calidad, no paró de embestir. A la hora de la suerte suprema, enterró la espada al primer intento quedando tendida por lo cual fue escupida. En el segundo encuentro, volvió a enterrar el estoque. Oreja a las buenas intenciones del novillero.

Cerró la tarde el novillero de la Escuela Taurina Cultural de Tauromaquia de Ronda, Miguel Ángel Ruiz. El novillero recetó al astado varios faroles de rodillas y una larga cambiada en las cuáles mostró su gran disposición de salida. Dario Cañas no dejó pasar la oportunidad de quite y por verónicas lanceó al novillo del compañero. En el pitón derecho basó su faena ante un novillo que no se entregó y que tenía la embestida muy sosa. Tardó en descubrir que el pitón bueno era el izquierdo, se desplazaba con mayor brío y metía la cara mejor, pero el viento imposibilitó que dominase los trastos. A toro parado sacó varios circulares invertidos, en un descuido pudo ser arrollado. Se atascó con la tizona y terminó dando muerte al novillo con el golpe de verduguillo.

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