Añover de Tajo | Premiado con la vuelta al ruedo Chamizo N9 de Adolfo Rodríguez Montesinos

Por Blázquez del Coso | Fotografía de Susana Ortiz

Llega la tercera cita taurina del año en Añover de Tajo con una novillada sin caballos de los Santa Colomas de Adolfo Rodríguez Montesinos. La cola de la taquilla impresiona. No son aún las seis y media pero la distancia entre la ventanilla de boletos y el último de la fila ronda los cien metros. Es de esperar que el festejo no empiece a la hora marcada, cosa que se podría evitar habilitando las tres ventanillas que dispone la plaza para la venta; en la reservada para los abonos no hay nadie y la que resta está con la persiana bajada. Pese a todo, impresiona la cantidad de gente que se ha acercado para ver la cantera del toreo. El éxito de la Feria de Añover es un éxito y aún nos queda el plato fuerte de mañana con la corrida de José Enrique Fraile de Valdefresno. Una tía en las fotos del campo y los videos que el Ayuntamiento del pueblo ha compartido.

Con la fuerza justa sale el primero de la tarde y el lucimiento de Nacho Torrejón no acaba de llegar con el capote. La tarde se le presenta con todo a favor y media plaza de su cuerda. Marcos Linares entra en su turno de quites y es de lo más esperado de la tarde de hoy. Mientras intenta abrirse de capa, los capotes y los pies de los hombres de plata se mueven en el entorno de las tablas. El novillo aparta la mirada del capote de Linares y la dirige al movimiento. Gracias a los subalternos por privarnos del primer quite de la tarde. Las banderillas si caen en el sitio, que es la arena tras desprenderse del animal. ¡Cuánto le debemos a China últimamente! Con la muleta torea vertical y despegado sobre la derecha; al natural, el olor del miedo llega hasta los tendidos. El hueco es tremendo, pero consigue pasaportar a su primer oponente con una estocada digna de mención: bien ejecutada y de efecto fulminante. El novillo que sale en cuarto lugar, Chamizo N9, tiene mucha mas presencia que el anterior. Ahora si llega el quite de Linares que tanto se espera. Torrejón inicia por abajo la faena a Chamizo, que no ha parado de embestir desde que saliera de chiqueros. Se suceden los pases y la sensación es que el animal está por encima de tu toreador. Por el derecho y por el izquierdo, le da igual por donde le presentes la muleta. Quiere cogerla a toda costa y si es por abajo, mejor; tampoco le importa. Torrejón descarga lo que le viene como buenamente puede. Mal. Dos orejas en el primero y otras dos que se suman de este. Da igual, el toro se le ha ido y la vuelta al ruedo de Chamizo es de justicia. Ha tapado las vergüenzas con las orejas cortadas por los suyos, pero la sensación del aficionado es que se le ha ido. Pañuelo azul y vítores al animal, que lo merece.

De Marcos Linares llama la atención del tamaño de sus trastos. Donde otros portan una sábana, él hace lo propio con una servilleta. Tramillero N21 es el segundo en orden de lidia y primer desgraciado de la tarde. Sale al ruedo y se estrella contra uno de los burladeros al embestir a uno de esos capotes que asoman. Gracias, por segunda vez, a esos hombres de plata sin profesión. El cobre incluso a algunos les quedaría grande. Como resultado, el pitón derecho partido desde la cepa y dudas del presidente en cuanto a su recuperación. Hay veces que te lo tienes que tomar con algo de gracia. El que sale en su lugar es Codorniz N12. Desde la salida deja ver su condición de mansedumbre y no para de buscar las tablas. El tercer agradecimiento a las cuadrillas llega en los palos, donde se pasan verdaderos apuros por falta de colocación en la plaza. Linares tiene algo especial y compone muy bien sin esconder la pierna, pero ¡ay esa colocación! Cuando llega el esfuerzo frente al novillo, es para quedarse al hilo y desde ahí llevarlo muy toreado. El animal no quiere nada hacia afuera y lo único que se le puede arrancar es favor de su querencia natural. A Palmeño N15 lo recibe soberbiamente por verónicas. Parte de lo que veníamos a ver era eso, que junto al gran novillo lidiado en cuarto lugar, van redondeando la tarde. Lo que empieza en el tercio, acaba en los mismos medios rematando con una media enroscada. No me gustan que se pida el cambio tras pasar dos veces con los palos y hace bien el presidente en no concederlo. La culpa y responsabilidad es exclusiva del torero. El novillo le plantea mas problemas en la faena de muleta y no llega el lucimiento. La compostura no la pierde tampoco. También saldrá a hombros.

Miguel Serrano es el menos toreado de la terna y se nota. El vestido que lleva en tonos rosados y blancos por el uso y el sol no están así de torear treinta tardes a las cinco de la tarde; no en su propiedad, al menos. Tampoco lo debe tener fácil. Capote con la visible firma de Toñete y muleta de Dios sabe quién, pero ahí está en la plaza y eso ya es un triunfo. No hay florituras con el primero de su lote pero trata de lidiarlo tanto de salida como al inicio de la muleta. Quiere ponerse y tiene ganas. Los de pechos son para apuntar en la lista del debe, pues las banderas están mejor ondeando en lo alto de la cubierta de la plaza. Con Naranjero N22 tiene una tarea más complicada. Es un aminal exigente y aún no han llegado los recursos propios de un largo rodaje.

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