Apoteósico tercio de varas que cubre tremendas irregularidades

Por Enrique Carcelén

Lima 10 de noviembre, corrida que había sido anunciada con 2 ganaderías distintas; Santa Rosa de Lima y Aníbal Vásquez, esta última con sus hierros de La Viña y El Olivar. Sin embargo por “cosas del Orinoco que tú no sabes ni yo tampoco” luego que los toreros españoles Miguel Ángel Perera y Paco Ureña con sus apoderados y cuadrillas visitaron los corrales, se decidió dar marcha atrás con los 3 toros muy bien presentados de Aníbal Vásquez, quizás muy ofensivos de pitones para algún extremeño no muy querido en la plaza de Las Ventas. Vaya sorpresa vimos en la pizarra al ver anunciados como reemplazo a los toros españoles que habían sobrado de las ferias de años anteriores, los cuales se desconocía su paradero y solo llegaban noticias sin confirmar que la estaban pasando de lo lindo rodeados de vacas. El ganadero Vásquez había emitido un comunicado en sus redes sociales que por ética y principios decidía retirar sus 3 toros y la empresa junto a los toreros deben dar explicaciones de lo ocurrido.

Tarde parcialmente soleada, sin viento, menos de media plaza, y con un aroma de desconfianza se iniciaba el paseíllo en la bicentenaria plaza americana. Esta vez no hubo espectáculo ecuestre previo, lo cual mantuvo la arena del ruedo en óptimas condiciones y así evitar posibles accidentes durante la lidia como sucedieron la semana anterior.

El primero de la tarde, un ensabanado salpicado botinero de Santa Rosa Lima (hierro de Alfredo Galdós, padre del torero Joaquín Galdós), para Miguel Ángel Perera. Animal muy hermoso pero terciado y tocado de pitones. Abanto y soso de salida, huye de los capotes, hasta que Perera los va llevando a los medios con delantales. Tardan mucho para dejarlo en suerte al caballo, toro suelto, se escupe en la primera entrada. El picador avanza unos metros a favor de querencia en sentido de las agujas del reloj, cita de largo pero paralelo a tablas a pesar que el toro estaba fuera de las líneas concéntricas, mal ejecutada la suerte, el toro se encela durmiéndose con nulas fuerzas en el peto, corre la sangre por ambos remos lo cual indica buena señalización de la vara. Perera lo prueba con ajustadas chicuelinas. Buenos pares de Dennis Castillo, el toro acude a los cites con fijeza y embistiendo a media altura. Perera inicia el trasteo con la muleta en los tercios buscando sacarse burdamente al toro hacia los medios, nunca intenta meterlo en muleta desde las tablas. Embestidas gazapeantes y a trompicones, muletazos vacíos que denotan la falta de estructura inicial de faena. Por el izquierdo cites perfileros, sin mando, descargando la suerte, que terminan por descomponer la embestida del astado. Vuelve al derecho donde sin cruzarse insiste a un toro ya con algo de genio. Abrevia Perera con un descabello tras un pinchazo hondo, poca disposición del español.

En su segundo, cuarto de la tarde, negro axiblanco, gacho de pitones, ensillado y desproporcionado de hechuras, lo recibe con desabridas verónicas. Va recto y fijo al caballo, picotazo y vara arriba, bravuconadas. Quites por ajustadas tafalleras. En banderillas embiste rebrincando, pares colocados dispersamente desde el morrillo hasta el lomo, incrompesibles aplausos. Brinda al público e inicia su faena de muleta con su clásico cambiado por la espalda, rutina ya conocida y aburridamente repetida. Ya en los medios tanda por la derecha llena de enganchones y reponiendo mucho terreno. Segunda tanda llevando al astado muy tapado pero sin mando, intentando ayudarse cogiéndose del lomo. Continúa acompañando la embestida, sin realizar el trazo o corriendo la mano. Por el izquierdo el animal responde mejor y Perera más quieto a pesar de quedarse muchas veces citando en la oreja. Vuelve por la derecha con pases accesorios sin sentido, toreo pueblerino. Estocada baja, demora en caer el animal. Vuelta al ruedo de Perera protestada con pitos, matracas y cencerros.

Paco Ureña, tuvo que correr turno en su primer toro, segundo de la tarde, ya que había salido un impresentable novillo castaño brocho de pitones que fue devuelto a corrales, nunca entenderemos con qué criterio fue aprobado por el palco. Sale entonces el que correspondía a ser corrido en quinto lugar, un negro bragado girón del hierro español de Sánchez Arjona, procedente de su línea Domecq Solís. Paco va sacándolo al tercio por verónicas, el toro demuestra buen recorrido, gira correctamente y acude noblemente al cite. Se arranca muy recto al peto del caballo donde César Caro señala un puyazo pasado, levanta la vara apenas el animal demuestra no tener fuerzas. Cambio de tercio con un animal claramente sin haberlo picado, es un toro español y necesitaba un segundo puyazo para ahormarle la embestida. Pronto en banderillas, queriendo hacer hilo con los rehileteros. Brindis de Paco a los médicos de la plaza. Inicia su faena de muleta en tablas de contraquerencia con estatuarios, remate con naturales de buena calidad y trincherazo con la izquierda, el toro ya está en muleta. Usa la distancia para citar con la derecha, va acortando los terrenos pero el animal sale con la cara alta al finalizar cada pase. Cites muy puros y el toro continúa acusando el mismo defecto al finalizar el muletazo, he ahí de la importancia de una segunda vara. Ya con la izquierda embestidas más descompuestas que hacen perderle pasos entre cada natural. Vuelve por la derecha donde llega a ligar los muletazos pero con el toro enganchando la muleta. Continúa el toro embistiendo elevando la cara y punteando el engaño a medio embroque. Ni citando más atrás con la izquierda el toro mejora la embestida. Mete y saca, para matar luego de estocada arriba.

Ahora sí no hay quinto malo, sale Pescadilla de la Ventana del Puerto, que había estado sobrero. Toro muy bien hecho, imponente de cara, clara procedencia Jandilla-El Torreón, resulta que tenía 6 años con 10 días, increíble. Ureña no lo quiere ver por el capote, dubitativo al lancear en el tercio. Lo deja correctamente en suerte para que vaya al caballo, Ángelo Caro con la vara ya señalizada lo espera, Pescadilla embiste buscando la paletilla del equino, puyazo algo trasero, insiste el astado en recostarse por el pitón izquierdo buscando los pechos mientras calamochea, el picador va girando para que no le gane la posición. Cuando ve que el animal se le cuela por el lado izquierdo del equino, gira por completo a su caballo hacia la derecha y castiga arriba a su oponente, mientras éste mete la cara en todo el peto empujando hasta sacarse al caballo a los medios, mucha fuerza desde los riñones de Pescadilla, el público aplaude emocionado mientras Caro aguanta valientemente los últimos embates e intentos de romanear. Pedazo de tercio de varas muy poco visto y apreciado en este lado del mundo, toda la plaza de pie reconociendo al señor picador de toros, sin duda tremendo espectáculo que pagó la entrada a pesar del baile de corrales. Aun así muchos pensamos que debió verse una entrada más al caballo, el toro seguía entero a pesar de la bravura y fuerza demostrada, había que darle forma a su embestida. Durante el tercio de banderillas continúa el toro siendo muy bravo, arrancándose con mucho motor al cite, sin dolerse y persiguiendo a los rehileteros. Brindis de Ureña a su paisano Emilio Serna, ambos de Murcia. Ureña inicia faena del último tercio pegado a tablas. Pescadilla responde fijamente a los toques pero mientras el de Lorca va ganando terrenos hacia los medios, el astado va perdiendo recorrido. Serie de derechazos muy ligados a pesar de los enganchones de Pescadilla. Ureña muy firme asentado sin moverse liga buscando vaciar el muletazo detrás de la cadera, a pesar de la incómoda embestida del animal. Continúa exponiendo mucho al llevarlo a sus terrenos pasándoselo muy cerca. Por el izquierdo es muy reservón, porfiando la embestida, a pesar que Ureña se arrima bastante. Vuelve con la derecha, al tercer muletazo se descompone la embestida. Nulos intentos de alargar la embestida de un toro venido a menos. Estocada bien colocada, muerte de bravo rehusándose a doblar de inmediato. Oreja para Ureña sin haber petición fuerte o mayoritaria. Aplausos en el arrastre para Pescadilla.

Joaquín Galdós, triunfador del ciclo pasado de la feria, recibe a portagayola al tercero de la tarde, un negro anovillado brocho de pitones de su propia ganadería. Suelto y huidizo a tomar los lances de capote. Acomete con ímpetu al caballo, puyazo algo trasero, inmediatamente el picador levanta el castigo mientras el cornúpeta sigue encelado intentando empujar con poco éxito. Va con la cara alta en banderillas. Joaquín se dobla rodilla en tierra pegado a tablas, el toro le responde. Ya en el tercio primera tanda de derechazos ligados sin reponer terreno, toreo fundamental. Otra serie por la derecha algo más deslucida por los enganchones y abusando del pico en algunos cites. Al natural pierde la ilación, y el toro tampoco ayuda, quedándose por momentos muy corto. Vuelve por la derecha ya cerca de tablas esperando mayor respuesta del toro que no encuentra. Estocada caída, el juez da una oreja muy larga que ni petición leve tuvo, Joaquín la devuelve antes de iniciar su vuelta al ruedo.

Con el último de la tarde, otro español de Sánchez Arjona bien presentado, Galdós lo recibe en contraquerencia donde el animal aprieta pegado a tablas, por lo que lo va sacando a los tercios. En el caballo se recuesta por el pitón izquierdo, intentando levantarlo mientras el picador aguanta la embestida girando con el toro, puyazo trasero. Inicialmente complicado de banderillear por lo difícil de fijarlo, bien los rehileteros colocando los palos ganándole la cara. Con la muleta ya en los medios, Galdós liga derechazos marcando las líneas, muy en él, buscando clase y elegancia. Insiste en lo mismo y consigue respuesta del astado en otra tanda ligada. Por el izquierdo no consigue lo mismo. Nuevamente con la derecha en el mismo libreto solo que esta vez el toro se empieza a quedar más corto y protestarle. Pases ya no ligados, dándole respiro al toro e intentando en algunas ocasiones rematarlo detrás de la cintura. Última tanda de derechazos bastante despegada que finaliza con sendos molinetes con la mano izquierda de buena factura. Tres pinchazos, y estocada entera.

Lo más destacable de la tarde fueron los tercios de banderillas, muy correctas lidias para dejar fijados a los toros en contraquerencia y así los subalternos puedan colocar los palos por derecha e izquierda. El comportamiento del público estuvo a la altura, protestando un novillo que gracias al lío armado fue devuelto para que pueda salir el de La Ventana del Puerto y nos dé tremendo espectáculo en varas. Nuevamente el juez comete errores en dar pase a toros sin trapío, no ponerse firme como autoridad para mantener los toros de Aníbal Vásquez, ya que al estar los toros en los corrales de la plaza no era responsabilidad de la empresa sino del palco. Al mismo tiempo sigue regalando premios sin haber mayoría de pañuelos.

¿Ahora qué dirá la empresa acerca del ganado nacional? ¿Se comerán sus palabras donde aseguraban que debíamos dejar que triunfen nuestras ganaderías? No pueden ni reseñar bien toros, sacan corridas parchadas, ensaladas de ganaderías en los carteles, todos los reclamos previos eran una crónica de una muerte anunciada. Esperemos que sepan reconocer otro más de sus tantos errores y entiendan que la afición pide ganaderías españoles de primer nivel.

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