Arenas de San Pedro | Pablo Jaramillo y El Niño de las Monjas triunfan a base de actitud y entrega

Por Noelia Crespo

Interesante y entretenida resultó la segunda clasificatoria del Circuito de Novilladas de Castilla y León en la localidad abulense de Arenas de San Pedro. Tarde en la que destacaron las ganas y actitud de los tres novilleros ante un variado encierro de Esteban Isidro y La Guadamilla.

El debutante Pablo Jaramillo demostró mucha tranquilidad y seguridad en un día tan importante para él. “Marullero – 48” de La Guadamilla fue su primer novillo con los del castoreño al que recibió variando los lances a pies juntos y abriendo el compás por verónicas. Empujó el novillo en el caballo de Curro Sánchez sacándolo hacia los medios, destacando después la buena brega de Domingo Siro y los pares de David Sánchez y «Zamorano». Faena de más a menos del salmantino por ambos pitones que comenzó templando por derecho, bajandole la mano y llevándolo con mucha profundidad. Acelerado y falto de ajuste por momentos, consiguió suplirlo con mucha actitud, ganas y arrojo, requisitos fundamentales en un novillero. Conectó rápido con el tendido en las cercanías de un animal noble, con transmisión y recorrido que se terminó rajando. Oreja para el debutante tras hacerle guardia la espada y vuelta al ruedo excesiva para el novillo.

Con mayor asentamiento y firmeza estuvo en su segundo novillo de Esteban Isidro. “Espiguito – 56”, novillo rajado desde el comienzo de la faena, permitió a Jaramillo entregarse y disfrutar delante de la cara del animal. A pesar de su corto bagaje, logró entenderlo, dejandole la muleta puesta, tapandole la salida para ligar los muletazos y conseguir que la faena alzará vuelo. Demostró valor en cercanías para rematar una faena de entrega e inteligencia. Estocada entera y trasera le concedió el doble trofeo.

El Niño de las Monjas fue el novillero elegido de intercambio con el Circuito del Mediterráneo. Sobrado de actitud y personalidad, vino a demostrar que quiere mandar en el certamen. “Inspector – 67” de La Guadamilla tuvo grandes cualidades, encastado, con repetición y recorrido, mereció con mayor acierto una vuelta al ruedo que si se le concedió al tercero. Comenzó su trasteo por genuflexos hasta los medios ante el de Montenuevo que pedía mando, temple y poder. El valenciano no terminó de acoplarse ni asentarse ante el torrente de casta que tenía enfrente. Tarea compleja para quien todavía está aprendiendo que contrastó con mucha entrega y carácter. Las cotas más altas de la labor llegaron al final, con algún natural de mayor temple y encaje y unas bernardinas de ajuste. Oreja tras un espadazo muy caído.

A porta gayola y por verónicas recibió a “Extrafiador – 38” de Esteban Isidro para después quitar por gaoneras tras una buena pelea en varas del animal. Inició con ayudados por alto desde el tercio, pasandose muy cerca las embestidas rajadas del astado de San Pedro de Rozados. Ganándole el paso al natural, consiguió muletazos con rotundidad demostrando mucha actitud y sobriedad. Estructuró la labor en cercanías buscando taparle la salida a tablas con gran acierto donde logró los mejores momentos de la faena de mano baja. El final de rodillas con mucha firmeza terminó de calentar al respetable. Pinchazo agarrado caído y oreja.

Daniel Barbero abrió la tarde con “Buleria – 42” de Esteban Isidro, un novillo sin transmisión con el que manejó con mucha facilidad la capa para recibir al animal por verónicas templadas y personales. Empujó con los riñones en el caballo, viniendose a menos el astado en la franela del abulense. Demostró su oficio y firmeza basando su faena por derecho donde cuajó varias tandas de mayor importancia. Estocada caída entera y ovación tras aviso.

Con la necesidad de igualar en trofeos a sus compañeros, comenzó Barbero con actitud tras una larga cambiada en el tercio y sendas verónicas de mucho temple y personalidad ante un novillo con recorrido. Apenas picado por el varilarguero, destacó la gran brega de José Chacón. Inició su trasteo en los medios, pasándose al animal de la ganadería local por la espalda, siguiendo por derecho llevándolo con mucha profundidad y mano baja. Volvió a demostrar su firmeza y el oficio de atesora de quien seguramente esté ya para dar el salto al escalafón superior. Aprovechó la inercia en las embestidas para dejar por ambos pitones muletazos de buen trazo. Estocada entera al segundo intento le concedió su primer trofeo.

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