Arles | Ureña frente a la degeneración del toreo

Por Víctor Peinado

Sinceramente no sé por dónde empezar a relatar el despliegue de vejaciones que en este festejo se hizoa la integridad de la fiesta. Podemos hablar de la imagen de El Juli, que está para matar festivales. No se vio jamás un toreo tan mentiroso, falto de verdad, de ajuste; desde el recibo de capa hasta el enésimo julipie. Sobra analizar tales trasteos vergonzosos, tandas que desafiaban las leyes de la verticalidad humana. Nótese, que cuando buscas esconder tan descaradamente la pierna de salida corres el riesgo de enredarte entre tus propias piernas. Unos dan el pecho, otros ponen en culo. Gracias de verdad, porque estas tardes son las que crean afición – al dominó, al parchís. Pero quiero mandar un mensaje de tranquilidad a los seguidores del maestro Julián: el futuro está asegurado y tenemos heredero.

Adrien Salenc asume la continuidad del estilo ventajista que está acabando con la fiesta. Cuatro trasteos, cuatro, de desprestigio sin parangón. Se le regaló la oreja del tercero. El bajonazo al sexto y el posterior regocijo del mismo hablan por sí solos. La concesión de la oreja sin petición, también.

Entre todo esto nos quedaba Ureña, que se vio con el lote más complicado de la tarde, pero fue un oasis en ese desierto. Sólo apreciar su colocación y disposición, te hace tener una leve esperanza de que ese otro toreo es posible. Se tiró a matar el quinto por derecho sufriendo un momento de apuro. Cortó la única oreja que debió pasearse en el festejo.

A todo esto, estábamos viendo una corrida concurso. Perdonen el olvido. Aún no sé de qué trataba el concurso. Puedo sospechar que de distancia para arrancarse al caballo. De nada más. Se expuso de manera clara el nivel de bravura, casta, entrega y vibración de las ganaderías concursantes. El próximo invento semejante, nos lo ahorran. Apuntar que se tenían preparados seis sobreros de las mismas ganaderías titulares. Imaginen que si después de preparar todo para que El Juli matase el de Garcigrande, hubiese que devolverlo y al traste tan limpia maniobra.

Sólo me queda la ilusión de ver la cara de admiración con la que Marco Pérez, el niño prodigio de apenas 12 años, cuando ante él pasaba Paco Ureña dando la vuelta al ruedo. Por el bien de la fiesta, esperemos que no desvíe la mirada.

FICHA DEL FESTEJO

Arles (Francia). Corrida concurso con toros de Victoriano Del Río, Jandilla, Santiago Domecq, Garcigrande, Alcurrucen y Pagés Mailhan. Faltos de casta y entrega. Se les lució a todos en varas, arrancándose de lejos pero de pobre juego en el peto.

  • El Juli: saludos y oreja
  • Paco Ureña: saludos y oreja
  • Adrien Salenc: oreja y oreja

l trofeo al mejor toro fue para Afortunado, número 54, de 505 kg y de capa colorada perteneciente a la ganadería de Santiago Domecq. El trofeo al mejor picador fue para Carlos Pérez por el tercio de varas del tercero de la tarde.

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