Borja Collado: «Si uno quiere ser torero, es para torear y triunfar en Madrid»

Por Lucía Hernández

Novillero prometedor que nos sorprendió con un adiós a los ruedos inesperado pero que vuelve con más fuerza. Hablamos con Borja Collado.

[P] Antes de comenzar agradecer su predisposición hacia este medio. Para introducirnos en materia, cuéntenos cómo se introdujo en el mundo taurino y si en su familia hay antecedentes.

[R] Bueno, lo primero de todo quiero dar las gracias a quienes posibilitáis la entrevista a este medio, puesto que para mí siempre es un privilegio el hecho de poder ser entrevistado y que esto llegue hasta la afición, y más allá de todo, contestando al primer apartado, decir que ni yo mismo sé muy bien cuando me ví enzarzado en este mundo, sí que recuerdo que todo pudo haber empezado por tierras manchegas, en un pueblo a unos 30 kilómetros de Cuenca, en el que todos los meses de septiembre para celebrar la festividad de la Virgen de la Sey se echan animales vírgenes, allí me acuerdo de ver, aunque era muy chiquitito y desde un remolque, a gente como Aitor Darío el Gallo, ya matador de toros, o la novillera Marta Reillo, quería ser como ellos, y había mucha más gente en la plaza que corría de aquí para allá, pero tal vez me dejó perplejo el hecho de que todos corriesen hacia los palos cuando  el animal se acercaba y que aquellos dos, con un simple movimiento, o una orden a las franelas fuesen capaces de desviar la dirección del animal y quedarse quietos en el sitio, en aquel momento no entendía nada, ni sabía muy bien lo que veía, pero digamos que despertó algo, y yo que desde chico soy muy cabezón, me empeñé en hacer aquello que veía, así que como no podía con los toros se lo hacía a las clientas de la peluquería de mi madre, cada vez que entraba una las paraba a portagayola, las toallas de mi mamá fueron durante mucho tiempo mis juguetes de después del Colegio, de esta manera caía en gracia y algunas clientas incluso me traían algún juguetito de un toro, y recuerdo que a alguno le cogí tanto cariño que era incapaz de dormir si no los tenía, dormía con dos vacas en cada mano y cerraba los puños con fuerzas, me encanta recordar esto con mi madre porque me fascina lo que desde pequeño se comenzaba a cocer, sin darme cuenta estaba cocinando lo que hoy mantiene viva mi mirada, digamos que poder recordar todo esto en estas líneas es un ejercicio que ayuda a alimentar la Fe.

[P] Valenciano aunque con ascendencia castellano manchega, pasó por la Escuela de Tauromaquia de Valencia. ¿Qué significa la Escuela para un novillero?

[R] Bueno, para mí la escuela taurina de Valencia significó todo, una escuela de valores que por encima de querer sacar toreros, y profesionales válidos para el mundo del Toro, lo que pretende es sacar a personas, hombres que se vistan por los pies.

Yo estoy muy agradecido a todo lo que allí se me ha dado, lo que he podido aprender, las charlas de las que he podido gozar, gracias a ella sé coger un capote y una muleta, no hace falta que diga mucho más, porque por ahí empieza todo, y sin ella no hubiese sido capaz de dar el primer paso en este bonito mundo, siempre estaré agradecido a los maestros que la conforman y a aquellos que la dirigen, por el tiempo que me han dedicado, por su empeño a pesar de mi tozudez en muchas ocasiones, y mis días más espesos, han demostrado saber lidiar con toros en los días que se vistieron de luces y demuestran saber lidiar con niños sedientos de toro, y eso a veces es más difícil de controlar, mérito tremendo el tener allí en el número 28 de la calle Xátiva la plaza llena de niños y saber controlarlos e ir inculcándoles el toreo poco a poco, admiro y agradezco lo que hicieron por mí, y sobre todo lo que siguen haciendo, porque ahora desde fuera me doy todavía más cuenta.

[P] ¿Algún recuerdo especial que haya vivido con los compañeros de la Escuela? Y háblenos de sus referentes.

[R] No puedo quedarme con un recuerdo solo, o elegir uno y coronarlo como especial, han sido muchas las horas vividas con todos los compañeros, y muchos ratos buenos, y otros no tan buenos, muchas horas en furgonetas y en hostales en los meses de invierno que viajábamos a ganaderías, pero me quedaría con una charla que tuve con Juan Carlos Vera, uno de mis maestros durante la etapa de la escuela, en el mes de julio del 2017, me pillaron unos días un tanto flojete y me quedaba nada para torear en Valencia, recuerdo que fue una charla que rompí a llorar desconsolado, y a las dos semanas me ví en Valencia con un rabo en la mano, recuerdo que cuando me lo concedieron, el maestro estaba allí en el callejón y yo no podía parar de darle las gracias, a día de hoy sigo pensando que fue el momento más intenso que he vivido en esta etapa, y eso que yo siempre he sido muy pinchamonas en la escuela y me gustaba hacer muchas bromas en los viajes a los compañeros y demás, y nos hemos visto en algunas un tanto apurados, pero sentimentalmente esa charla y lo que luego sucedió me ha marcado mucho para ser hoy quien soy.

[P] Desde sus inicios como novillero sin picadores fue un alumno aventajado, dejando buenas sensaciones y triunfando por donde pasaba. ¿Cómo recuerda esa etapa?

[R] Fue una etapa preciosa, tuve la suerte de ir a grandes escenarios y el privilegio de triunfar en ellos, de tocar grandes bolsines y en muchos de ellos quedar triunfador, pero todo eso es gracias al trabajo que se realizaba en la escuela taurina, yo simplemente era un chico dispuesto a todo, con afición, y ganas, ellos se encargaron de administrar y moldear todo eso para sacar el máximo partido a todo, para mí fue muy bonito porque iba viendo las cosas fáciles y disfrutaba, las épocas que peor estaba sabían cómo dosificarme, hablarme, o qué tecla tocar, fue precioso.

[P] Le descubrí en tierras abulenses, en la IX edición del Bolsín Taurino “Villa de Candeleda” de la que resultó ganador aunque no pudo disfrutar de la totalidad de su premio. ¿Qué significa para alguien que está comenzando tal reconocimiento? Puedo dar fe que se sintió su baja en la novillada de las fiestas patronales.

[R] Recuerdo ese bolsín con un cariño especial, fue el primer bolsín al que me presenté en mi vida, y el hecho de ganarlo me hizo sentir muy afortunado, recuerdo que fue el año de mi segunda puerta grande en Valencia, y venía de salir a hombros en fallas días antes de la primera clasificatoria en la que habían nombres de compañeros que también apuntaban alto en las tientas, lo disfruté muchísimo, sentí en todo momento el calor de la gente que poblaba los tendidos, aunque fue una pena no poder volver en septiembre, recuerdo que dos días antes me pegaron una cornada, y perdí el Festival y cuatro novilladas más, tuve que ir directo al debut con picadores en Algemesí.

Me acuerdo de estar en el hospital la noche de la cornada diciéndole a mi padre que por favor, que comprase una muslera que aunque fuese el Festival había que torearlo, pero finalmente resultó imposible torear en Candeleda y en los demás sitios programados y volví a los ruedos en Algemesí.

[P] Debutó con picadores en Algemesí, ahí comenzó una nueva etapa. ¿Cómo se sintió?

[R] Fue un día muy emocionante, recuerdo cuando baje de la furgoneta y ví como se agolpaba toda la gente de allí, con su peculiaridad queriendo saludar a Miguelito y a mi… Pero a la vez pasé bastante miedo, hacía solo dos semanas que me pegaron la cornada, encima era la primera, fue un novillo sin caballos, estaba dos semanas sin entrenar y solo en la cama, y me levanté de ella para torear la novillada, y encima iba a ser el primer animal picado que iba a torear, lo que generaba en mi dudas e incertidumbre, que a día de hoy pienso que esas sensaciones eran lógicas, pero la tarde fue muy bonita, de mucha rivalidad con mi compañero, en la que pude cortar tres orejas y despejar las dudas que traía.

[P] Tras dar este paso nos dejó a todos anonadados con su honesta confesión de despedida. Tenía contratos firmados pero decidió parar. ¿Qué le llevó a esa decisión?

[R] Lo que me llevo a tomar la decisión fue como me sentía en ese momento, durante todas esas semanas, es algo muy difícil de explicar y que solo comprende quien tiene ese dolor, recuerdo que no sabía cómo ponerle solución, y sobre todo recuerdo pensar que no era el toro quien tenía que pagar ese dolor, porque no hubiese sido honesto continuar y seguir con la temporada saliendo animales por toriles que salen a dar su vida, en cada embestida, en cada tranco, y estar uno tirando de líneas y sin que pasase nada, era muy consciente de la decisión que estaba tomando, y a día de hoy pienso que fue lo mejor que pude hacer, por mí bien, y por el del animal, no veía con honestidad ni engañarle a él, ni a mi mismo, ni mucho menos al que va a ver a la plaza un espectáculo integro en el que se juega con la muerte.

[P] Al dejar los ruedos, ¿cuál ha sido el nexo que ha mantenido unidos a Borja Collado y a la tauromaquia?

[R] Sobre todo grandes amigos que me ha dejado el toro, gente como José Fernando Molina, Miguelito, José María Trigueros, Domingo Pérez, amigos y novilleros que me pedían que les acompañase a algunas novilladas, con algunos de ellos toreé alguna becerrita en tentadores que les acompañé también y sobre todo en constantes entrenamientos, no supe dejar de entrenar más de un par de semanas, intenté ir al gimnasio pero no me encontraba entre barras y máquinas, entraba al vestuario después de hacer deporte y me sentía mal conmigo mismo, sentía la necesidad de vaciarme y expresarme, así que decidí entrenar por el simple hecho de conseguirlo de salón, y al final una cosa acaba llevando a la otra aunque no empieces con el ánimo de retomarlo, pero como el agua siempre cae para abajo y la cabra tira al monte…

[P] Afortunadamente le volveremos a ver en los ruedos, noticia que todos deseábamos. ¿Qué es lo que ha cambiado para tomar esta decisión?

[R] Cambiar no ha cambiado nada y a la vez todo, es muy complicado de explicar, y más en una entrevista medida y limitada, puesto que no se puede ver en profundidad lo que siento, y algunas cosas incluso pueden llegar a malinterpretarse, pero ha cambiado mi manera de ver las cosas, la vida en si, de disfrutar mucho más de todo, y sobre todo la necesidad interior que tengo de expresarme, de sacar cosas que tengo dentro de mí, de salón toreo mucho, muchísimo, con el ánimo de estar preparado y fuerte, ¿no? De tener ritmo, pero también lo hago con el fin de gozarlo, de sacar mis miserias y alegrías, cuando acabo muchos entrenamientos, casi diariamente, tras rematar la faena me siento un rato porque acabo extenuado, digamos que lo que me gusta es romperme, y el poder conseguirlo de salón es lo que me lleva a querer hacérselo a un animal, me puede la necesidad de hacérselo a un toro y por eso no me he podido contener.

[P] Tras el parón, se le espera con más fuerza. ¿Cómo es el día a día de su preparación para estar en las mejores condiciones físicas y psíquicas delante del animal?

[R] Bueno la verdad que mi día a día es muy bonito por todo lo que aprendo en él, y por la gente con la que me rodeo, digamos que antes yo en mi entrenamiento era muy cerrado y de ahí no me sacabas, ahora es más como una macedonia, fruta variada, depende del día vamos a correr, hacemos ejercicios de resistencia, saltamos a la comba, vamos a la montaña, paseamos, jugamos a frontón… Todos los días hacemos físico, y al encontrar ese equilibrio y esa variedad físicamente me siento más preparado que cuando corría taaaaaanto como hacia antes, o por lo menos eso he sentido en los tentaderos, después toreamos de salón, cada uno lo que guste, a mi me encanta, estoy muchas horas con los trastos en la mano y es que es como de verdad me expreso, y psicológicamente sobre todo reflexionando mucho, parandome a pensar, hablando más con los míos, ya que antes no lo hacía nunca, soy una persona a la que le encanta leer y leo muchos muchos muchos muchos muchos libros, y bueno todo esto trato de compaginarlos con la Facultad, a la que voy en horario tardes con tal de por el día poder aprovechar las horas de luz en invierno para el entrenamiento.

[P] Ha estado tentando en La Quinta y Saltillo entre otras ganaderías, ¿con qué sensaciones salió de esas prestigiosas casas ganaderas? ¿Desecharía un contrato por la ganadería a la que se tendría que hacer frente?

[R] Bueno las sensaciones fueron muy buenas en las dos casas, eran los primeros tentaderos que hacía y fue un privilegio encontrarme en dos ganaderías de ese calibre, pude gozar de grandes embestidas por parte de sus animales y además de un trato extraordinario por los ganaderos, a los que aprecio y admiro mucho su labor, empeño y la dedicación que le ponen al encaste.

Y pienso que no deshecharía un contrato por la ganadería a hacer frente a X ganadería porque todo llega cuando ha de llegar, en el momento exacto y a tiempo, cuando se está preparado es cuando hay que dar el paso.

[P] El concepto de un novillero está en constante evolución pero en la actualidad, ¿Con qué encaste cree puede expresarse mejor?

[R] No creo que me pueda expresar mejor con un encaste o con otro, o con una ganadería o con otra, he tenido la oportunidad de torear de todo, tanto en el campo como en la plaza, y salir sorprendido de muchas ganaderías, pienso que con lo que mejor me puedo expresar yo es con el toro sin más, con el animal es un conjunto, ahí es donde Borja Collado es más Borja, y donde se ve mi verdadero yo, ni pintando cuadros, ni jugando a golf, ni cantando canciones, simplemente delante de un toro es donde he encontrado mi manera de expresarme.

[P] Valencia, su tierra, donde le han visto dejar todo en el ruedo y triunfar. ¿Sueña con volver a pisar su albero? Ya que no va a ser posible Feria de Fallas, ¿será en la próxima Feria de Julio?

[R] Por supuesto que sueño con volver a la plaza de toros de Valencia, a día de hoy no sé cuando volveré y no es algo que dependa solo de mí, está claro que yo haré todo lo posible para regresar a ella y allí toreando, sacar todo lo que callo y lo que siento, que solo es agradecimiento a esa gente que durante seis tardes que allí se han dado cita cada día que he toreado cuatro me han sacado a hombros y dos de ellas me han Estado acompañando a la salida de la enfermería, y eso dice mucho de la calidad de Valencia y su afición.

[P] Aún no se conocen los carteles de la primera plaza del mundo, Las Ventas, ¿le veremos presentarse ante la afición madrileña? ¿Cómo afrontaría tal reto?

[R] Bueno las negociaciones son algo que desconozco y a lo que soy ajeno, solo puedo decir que si uno es torero, o quiere ser torero, es para torear y triunfar en Madrid, la primera plaza del mundo, y la que estoy seguro, muchos pensamos en ella todas las noches antes de cerrar los ojos y descansar.

El reto, que para mí no sería reto como tal, me lo tomaría como algo natural y personal, con entrega, y como todo lo que trato de hacer en la vida con la máxima verdad posible y sin engañarme.

[P] La situación actual de las novilladas es pésima, ¿ve a corto plazo el salto al escalafón superior?

[R] Bueno esto es algo que todavía ni si quiera lo he pensado debido a que aún queda mucho camino por recorrer y mucho que decir como novillero con picadores, antes si me olvidaba del presente y miraba a vistas de futuro, haciendo que de esta manera me olvidase de lo que tenía, todo llega a su tiempo, y siempre será para bien, con independencia de las circunstancias y adversidades, cuando algo está para uno pienso que es para uno.

[P] Le quiero agradecer su tiempo y le deseo una temporada llena de éxitos.

[R]Agradecer yo su paciencia y el tiempo dedicado, me considero un privilegiado y afortunado de poder ser entrevistado por este medio, y espero que puedan ser muchas veces más las que nos encontremos.

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