Capítulo II. La pintura, con Héctor Hugo Morales

Captura

Por Adrián Blázquez

En esta segunda entrega de Universo Taurino hemos tenido la oportunidad de hablar con Héctor Hugo Morales, un pintor mexicano que nos ha contado de manera profunda su visión artística sobre la pintura. Espero que tras leer esta entrevista queden, como mínimo, tan maravillados como lo he hecho yo. Sin mas, disfruten del arte de Hugo Morales.

[P] Lo primero antes de todo, darte las gracias en nombre de todos los que formamos el portal por concedernos esta entrevista. Como tenemos por costumbre, nos gusta comenzar las entrevistas con una pequeña reseña acerca de los orígenes del protagonista. A veces resulta muy fácil encontrar un punto de inflexión o un momento que te lleva a iniciarte en un proyecto. ¿Cómo surgió en ti esa inquietud por pintar motivos taurinos?

[R] Recuerdo que siempre fui un niño muy serio y tímido; pasaba dibujando todo el tiempo, desde una tarea que me dejaban en la escuela, hasta cualquier cosa que veía en la televisión. Así fue como adopté la pintura como una forma de divertirme y por medio de ella, dejar grabado o plasmado en un papel cualquier cosa que me gustaba; mi juguete preferido era un lápiz y un papel para dibujar. Mi infancia fue basada en lo que es el dibujo.

Mi pasión por la fiesta brava brotó a raíz que un día cuando tenía 11 años vi una corrida de toros que televisaban esa tarde y me impresionó tanto que me dio mucha curiosidad y comencé a preguntarle a mi papá al respecto. Fue tanta mi inquietud que le pedí que me llevara a una plaza de toros y poder ver una corrida de toros en vivo y a todo color, y así fue, como un 25 de diciembre en la corrida de navidad de la ciudad de Querétaro, México, pude cumplir ese sueño, y así saciar mi curiosidad. Quedé tan embelesado al ver el colorido de los capotes, el cómo brillaban los trajes de luces, el escuchar el ruido que hacía el toro desde que venía saliendo de la puerta de toriles, de igual forma la música que amenizaba la corrida. Por estos motivos decidí acoger a la fiesta brava como mi musa inspiradora para crear mi obra.  Ha sido una de las experiencias más emotivas que he tenido. Así fue cómo surgió mi enamoramiento y mi pasión por los toros; desde entonces decidí mezclar esas dos pasiones, la pintura y la tauromaquia. Dentro de esta fiesta él encuentra la estética, la pasión, el colorido, y el valor. En los toros encuentro una enorme cantidad de valores que son: la estética que utilizo para hacer una obra que sea bella, pasión que plasmo en un trozo de tela conjuntándola con la sensibilidad y sentimiento que todo artista debe tener. Color que sirve para dar vida y movimiento a la nada. Valor que se necesita para soportar desesperaciones, angustias, tristezas y decepciones que se presentan al momento de pintar y no salgan las cosas con la perfección que uno desea.

[P] No nos vamos de la tauromaquia y nos situamos en esos momentos previos al comienzo de una obra. A la hora de afrontar un lienzo en blanco, ¿intentas inmortalizar un momento concreto de una experiencia real o por el contrario tratas de crear algo que solo está en tu cabeza?

[R] Un pintor o cualquier artista siempre busca a través de su obra la trascendencia, es decir, dejar huella. Lo más hermoso de la pintura es eso, como bien dice: “Afrontar un lienzo en blanco”, es partir de la nada para crear algo, el pintar es un acto de amor, ya que das vida a algo que no la tenía. Ese don de la creación no solamente se da en un lienzo, se da en una piedra, en una partitura, etc. Eso precisamente es la trascendencia. Soy admirador del toreo de corte artístico, trato de plasmar es mis obras el toreo de arte, busco nuevas perspectivas diferentes de la pintura taurina que comúnmente se conocen, imágenes que no se logran apreciar con detalle por pasar desapercibidas, pero no por eso pierden importancia y belleza y merecen por sí mismas ser vistas y admiradas. Tengo una obsesión por el detalle, me encanta plasmarlos en cada parte, en cada rincón de la tela; para mí, la imagen es muy importante, se necesita que me llene, que me guste, que al momento de verla, me nazca el sentimiento y la necesidad de plasmarla en una obra. Soy un enamorado del traje de luces y por ello, mi obra está basada en su mayoría de ellos. Muchas personas me han dicho que bordo con el pincel, como el sastre lo hace con el traje. Es uno de los elogios más importantes que me han hecho.

[P] Las grandes obras suelen surgir en momentos de especial emoción en el artista. ¿Tienes algún ritual que te lleve a entrar en ese especie de trance contigo mismo? ¿Algún tipo de musa que te inspire?

[R] Me encanta la música, al enfrentarme a esa tela blanca, a esa “nada”, me es más fácil enfrentarla con algo musical. Puedo escuchar desde la más dulce melodía clásica, pasando por un buen flamenco, música totalmente ligada a los toros, un buen pasodoble para sentirte torero enfrente de ese “toro blanco” hasta escuchar el rock más ruidoso. Depende mucho el estado de ánimo, del estado emocional que me encuentre. A veces el silencio es lo mejor, sobre todo en las desesperaciones cuando ves que tú obra no avanza con el ritmo que tú quisieras. Pero en lo general, mi ritual es hacer el bosquejo a lápiz de la obra que traes en la cabeza o alguna imagen que he visto en revistas o libros o en internet. Hacer tu paleta con la gama de colores que vas a utilizar, poner la música que en ese momento te nazca. Suelo pintar una cruz al principio, lo asemejo a cuando un torero hace el paseíllo, cuando está a punto de partir plaza, se persigna, dibuja una cruz en la arena y dice ¡suerte para todos!; así de la misma forma, trato de realizar ese acto por medio de ese simbolismo. El primer contacto del pincel bañado de pintura en la tela es precisamente, haciendo una cruz.

[P] Siguiendo con la anterior pregunta, ¿dirías que tienes cierta predilección por pintar algún torero en concreto?

[R] Realmente no, me gusta buscar más detalles estéticos del cuerpo del torero. Cuando veo una imagen que me gusta o cuando traigo algo en la cabeza para pintar, nunca pienso en toreros en particular y menos me fijo en los rostros. Una verdad es que, evito pintar rostros debido a la complejidad que para mí significa. Creo que el artista debe ser honesto y sincero consigo mismo, el artista no debe mentir y no debe mentirse a sí mismo. Por ello, no me cuesta trabajo decir que se me dificulta el rostro humano, por ello, la mayoría de mis pinturas son de otras partes del cuerpo o detalles del traje de luces que como te mencione es una pasión para mí.

[P] Siendo quizás la más antigua de las expresiones artísticas, es inevitable que surjan nuevas tendencias que compitan por ocupar su lugar. ¿Crees que las nuevas tecnologías puedan llegar a desplazar algún día una expresión tan pura como la pintura o simplemente funcionan como complemento? 

[R] Definitivamente son un complemento. No veo el arte como una competencia, el arte debe verse como una forma de expresión, como una forma de trascendencia. Al contrario, creo que las nuevas tecnologías nos pueden ayudar a los artistas a buscar una mayor dimensión. En este mundo todos cabemos, no tenemos por qué estar peleados, y una obra pictórica puede llevarse bien con una animación, por ejemplo. El artista debe ver más allá, debe ser visionario, debe ir hacia la tendencia, no contra la tendencia, eso hace que el artista se reencuentre y busque nuevas formas y nuevos modelos de expresión. No quiere decir, que cambiemos nuestro estilo o nuestras formas, sino más bien tener un acercamiento y luego un acompañamiento. Un ejemplo claro es la tauromaquia, ella se nutre de todas las artes y todas las artes se nutren de la tauromaquia. Debe haber una convergencia con cualquier otra forma de manifestación o de expresión.

[P] Con la era digital vemos como se está perdiendo un patrimonio de gran valor artístico como son los carteles de toros pintados a mano. Si pudieras elegir una plaza, ¿con cuál te quedarías y qué cuadro de tu obra elegirías para el cartel? 

[R] “Híjole” como decimos en México, me resulta algo difícil responder esa pregunta. Como mexicano que soy me encantaría ver un cartel de la Plaza México, anunciado con alguna de mis pinturas. Otra plaza que me encanta por su arquitectura es la Real Maestranza de Sevilla. Esa plaza es para mí una obra de arte. Sería genial que para una feria de abril se vieran anunciados los carteles con una de mis pinturas. Y por tratarse de una cuestión sentimental pues la plaza que me abrió los ojos al mundo del toro, además de ser muy bella en su arquitectura, es una plaza que emocionalmente me llena y es, la plaza de toros Santa María de Querétaro.

Verde
Verde. Obra de Héctor Hugo Morales

[P] Como si de un torero se tratase, no podemos dejar pasar la oportunidad de preguntarte, ¿En qué ha cambiado la obra de Hugo Morales con el paso del tiempo? ¿Qué esperas de los próximos años?

[R] Como dice el dicho: “como los buenos vinos”, es decir, creo que he llegado a un momento de madurez donde disfruto pintar, me gusto más, es un momento placentero. La edad te da precisamente eso, la madurez, la sabiduría, el seguir buscando nuevas formas, el recrearte en cada obra nueva. Del Hugo que pintaba a los once años al Hugo de hoy, hay mucha diferencia. Ahora, ya no me desespero tanto, tomo las cosas con más calma, las hago con mayor paciencia. Eso creo yo, es la diferencia más notable que ha habido con el tiempo. De joven, cuando algo no me salía era muy arrebatado y solía inclusive romper cuadros, la impulsividad que te da la juventud, ahora sería muy burdo de mi parte a mi edad, hacer eso. Pero la pasión desde que empecé a pintar, hasta hoy, sigue intacta. ¿Qué espero en los próximos años? Podría decir, llegar a más público a través de las redes sociales, quizá poder vender más cuadros, no lo sé. De lo que si estoy seguro es de disfrutar mucho más el acto de crear. Transmitir esa pasión a las próximas generaciones, precisamente el trascender.

[P] Siempre he tenido la curiosidad de saber si un artista considera que su obra está definitivamente terminada alguna vez. ¿Se llega alguna vez al punto de estar convencido que a una pintura no le hace falta nada más?

[R] Sí. Hay momentos en que buscas y buscas y no encuentras, creo es el momento de que tú obra está terminada. En mi caso hay cuadros que no he terminado porque encuentro algún detalle que falta y lo dejo hasta por meses. Hay otras obras por el contrario que sale como algo espontaneo, que a la primera sale, que ya no encuentras detalles que hagan falta. De repente me he encontrado en la situación de que veo un cuadro terminado y no lo he firmado, digo “mañana o al rato” lo firmo y se me olvida o veo que a lo mejor se vería mejor sin mi firma. Entonces es cuando te das cuenta que tu obra no le hace falta más.

[P] Muchas gracias por el tiempo que nos has concedido. Desde Al Toro, seguiremos atentos a tus proyectos y te deseamos un gran futuro.

[R] Al contrario, yo soy el agradecido. Es para mí un verdadero honor el que se haya pensado en mí y se hayan fijado en mi obra para hacer esta magnífica entrevista que hizo que recordara y pensara cosas muy hermosas. Hay entrevistas que te “exprimen” en el buen sentido y sacan lo mejor de ti y esta fue una de ellas. Me he encontrado muy a gusto en esta entrevista. Doy las gracias al portal Al Toro y quedo siempre a su disposición. Pueden encontrar mi obra en Instagram (@pintorhugomorales), así como en mi perfil personal de Facebook Pintor Hugo Morales. Y si me permiten, terminar con una frase de mi autoría “Porque la pintura es pasión, la pasión es un sentimiento y el sentimiento es la expresión más pura del arte”. Muchas gracias y saludos a toda la afición y a todos sus seguidores.

Capote de paseo
Capote de paseo. Obra de Héctor Hugo Morales

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