Carteles de tor… “toreros”

Por Noelia Crespo

Actualmente es cada vez más común observar como en la presentación de los festejos y ferias de cualquier lugar de la península el nombre y figura de los diestros actuantes copa un principal protagonismo en el diseño del cartel. En muchos de ellos es necesario rebuscar y visualizarlo varias veces para encontrar una imagen o el nombre de la ganadería que van a lidiar dichos toreros. Una tónica cada vez más frecuente y que a simple vista para muchos se trata de detalles sin importancia, pero realmente para los verdaderos aficionados tienen una relevancia mayor de la que muchos se creen. A todo esto, ¿qué pensarán los ganaderos? 

El toro ya no interesa salvo a una pequeña minoría. Ya ni se molestan en darle el protagonismo que realmente merece. ¿Ustedes se acuerdan de cuando se decía que el toro era el eje de la fiesta? A día de hoy parece una batalla perdida. La tauromaquia moderna está vendida y sumida en un triunfalismo sin remedio y sin fin. El toro les da igual, para muchos es tan solo un complemento, un actor secundario o de reparto que debe permitir y facilitar el triunfo y jolgorio de todo aquel que acude a la plaza. Ni importancia, ni repercusión, por no hablar del deterioro en la presentación de los animales que saltan a los ruedos de los cosos de mayor consideración y que nadie del entramado taurino es capaz de denunciar.

Por desgracia, pocos aficionados son los que hoy por hoy toma la decisión de ir o no ir según la ganadería. Siendo sinceros y realistas, un porcentaje muy elevado de espectadores que acuden esporádicamente a una plaza de toros desconoce el encaste y la ganadería que se va a lidiar. Ese es el nuevo público de los últimos años, movidos por el interés hacia algún torero porque realmente es lo que vende y llena las plazas. ¿Quién tiene la culpa? Seguramente todos tengamos una pequeña parte de que la tauromaquia se haya convertido en un pseudoespectáculo que nada tiene que ver con lo que debiera ser.