Debut triunfal de Emilio de Justo y emocionante despedida de El Cid

Por Lucía Hernández

Tercer festejo de la feria de Santander y primera de las corridas de toros programadas para el serial. Se lidiaron astados del hierro de La Quinta; ganadería que logró hacerse con el premio al mejor toro y a la corrida mejor presentada de la feria de Santander 2018. Los toreros que trenzaron el paseíllo fueron Curro Díaz, Manuel Jesús “El Cid” y Emilio de Justo.

Tras romper el paseíllo se homenajeó a El Cid, que recibió una calurosa ovación. Se vio una pancarta en los tendidos en la que se leía “Gracias Maestro” junto a una foto de la faena a Madroñito, de Adolfo Martín, al que indultó en este mismo coso.

Por la vía de la sustitución hizo su debut Curro Díaz en esta plaza de toros. No logró encelar al primero de la tarde en la capa ya que salía suelto y llegó a flojear en los primeros tercios. Señaló el puyazo trasero en el primer y único encuentro con el del castoreño. Brindó a El Cid el primero de su lote. Sacó al toro más allá de la segunda raya en un largo inicio de faena. Montó la muleta e hiló varias tandas por el pitón derecho, a pesar de la nobleza y sosería a partes iguales que peresentaba el astado. Los muletazos largos con algún toque brusco acabaron con el toro en la arena. Ya con la faena hecha, cogió la mano izquierda actuando en un mero trámite. Estocada entera pero baja que fue fulminante. Ovación que recogió en el tercio tras el trasteo a un toro noble y flojo.

A la verónica se estiró Curro Díaz con el segundo de su lote que se entregó pronto en las telas del capote. Castigo muy medido para un toro con poco celo que se dejó pegar. Mucha torería pero poco ajuste en el inicio de faena; hecho extensible a toda la lidia. La nobleza del astado hizo que el torero se gustase por ambos pitones aunque por el pitón izquierdo dejase mejor sabor. El toro acabó en tablas, querencia que marcó desde los inicios. Faena larga y ventajista que culminó Curro Díaz con una estocada baja y delantera. Tibia petición de oreja que no fue concedida y ovación para el torero que recogió en el tercio.

Se quiso estirar a la verónica El Cid pero debido a la poca fijeza del toro y a la poca fuerza que mostró, lo pasó sin más. Al relance se le picó en una mala pelea, entrando de nuevo tras el cambio de tercio, que topó con el peto y cayó desplomado en el albero pese al suave capotazo de Curro Robles. Se vivió un momento de apuro cuando El Cid intentó hacer el quite a su banderillero Lipi. Basó su breve faena en la mano izquierda, con naturales templados ante un toro sin transmisión y escaso de fuerzas al que cuidó más que exigió. En la tercera tanda el toro ya estaba parado y su condición de inválido se hizo más que palpable al final del trasteo. Hábilmente enterró el acero, que esta vez no falló con su asignatura pendiente.

Buen trato se le recetó con la capa al toro de la despedida de El Cid de Santander. Puyazo bajo y trasero que no rectificó el picador. En el tercio de banderillas, Lipi lidió al toro de manera brillante. Citó de largo para iniciar faena por el pitón derecho y falta de verticalidad en el diestro de Salteras, que consiguió ligar tandas por ambos pitones. Logró naturales profundos a pesar de que el toro salía distraído. En el epílogo tiró de recursos para pasar al toro y así alargar la faena de su despedida en la que se gustó. En el centro del ruedo ejecutó la suerte suprema, con un pinchazo hondo agarrado que fue suficiente. Dos orejas y ovación para el toro en el arrastre. Sin cuajar al toro y sin ser una faena rotunda, fue una faena de emociones.

Se presentó Emilio de Justo en Santander por verónicas con rodilla genuflexa que cerró con un par de medias, consiguiendo que “Bombero” apagase el fuego de los tendidos tras sus dos hermanos ya lidiados. Empujó en el caballo el toro, metiendo los riñones siendo ovacionado Mario Benítez tras su actuación en el tercio de varas. Con habilidad inició la faena. Varias tandas por el pitón derecho, no muy largas, destacando la pureza de los pases de pecho. Al natural tan solo un par de tandas en las que ya fuese por el viento o por cualquier otra excusa, no se vio la misma rotundidad en su muleta. Remató la faena por el pitón derecho, dejando la muleta en el hocico del toro para conseguir esa ligazón que tanto se jalea entre el público. Muchos muletazos y poca emoción. ¡Así se matan los toros Emilio, por derecho! Oreja al conjunto y ovación al toro en su arrastre. Le faltó casta.

“Pies de plata” cerraba la tarde y con mucho gusto embistió en el capote del extremeño. Marró el picador en el primer intento pero rectificó y tras ello midió el castigo. Quitó por chiquilinas Emilio de Justo para probar al astado tras el tercio de varas. Saludaron Morenito de Arles y José Manuel Pérez Valcarce tras parear al cierraplaza. Muletazos ayudados y flexionados para comenzar faena. Ligó tandas por ambos pitones pero la nobleza del toro hizo que no llegase la faena a los tendidos. En un momento de la faena el diestro fue arrollado sin aparentes consecuencias, mas siguió toreando con mucha raza e intentando paliar las complicaciones que se presentaban. Nuevamente honró la suerte suprema y enterró la tizona. Oreja para Emilio de Justo que conquistó una nueva plaza y ovación en el arrastre para el toro que cerraba la tarde.

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