Diosleguarde triunfa en Peñaranda y Chaves y Del Álamo solventan con superioridad una descastada corrida

«El oficio y la experiencia de López Chaves junto con la disposición asentada de Juan del Álamo y las ganas y actitud de Manuel Diosleguarde cortan sendas orejas generosas ante un deslucido y descastado encierro en Peñaranda»

Texto y video por Noelia Crespo (@noeee_cp)

Video: (https://youtu.be/04L_Y9fK3mk)

Con motivo de las fiestas de la localidad, Peñaranda de Bracamonte, un pueblo situado en la provincia de Salamanca, había organizado la celebración de una corrida de toros mixta con componentes puramente de la tierra. Los astados tanto de Sánchez Arjona para los toreros, como los del Puerto de San Lorenzo, para el novillero, dieron un juego muy pobre, sin casta ni fuerza alguna, y es que como bien dicen, sin toro, no hay fiesta. Ante ellos vimos a una terna muy superior, sabiendo solventar la papeleta, usando cada uno sus registros y recursos para encandilar al aficionado allí presente. Se juntaron allí la experiencia de López Chaves, la disposición de Juan del Álamo que regresaba tras una lesión de espalda, y la actitud en novillero de Manuel Diosleguarde, quien finalmente y con la mejor estocada de la tarde abandonaría el coso en volandas. Actuaron además como sobresalientes Miguel Ángel Sánchez y Juan Antonio Pérez Pinto quienes no tuvieron su oportunidad de realizar un quite.

Abriría la tarde el ledesmino Domingo López-Chaves, un torero veterano de la tierra que sin duda está viviendo uno de sus mejores años como torero. Por verónicas, dejando un buen manejo de brazos, recibiría al primero de Sánchez Arjona, un toro parado y brusco, algo atacado en kilos. Puyazo trasero, pero medido el que se le propinó al astado, quien tampoco se empleó en el peto. Decidió probarlo Chaves en un quite por verónicas sin mucho lucimiento ya que el toro perdía las manos y empezaba a mostrar su invalidez. Tras brindar al público la labor, iniciaría con la franela desde el tercio con pases por alto y por bajo, cuidando mucho al toro en pases de sutileza. Seguiría toreando por el pitón derecho a media altura y en una corta distancia. Dejaría varias tandas por ese pitón, dibujando pases de uno en uno, tirando de un toro parado y poco colaborador al que consiguió sacarle muletazos a base de mando y suavidad. Toques fuertes para que obedeciera, tandas cortas, intentando alargarle la embestida con oficio. Al natural le costaba mucho más, con mayores complicaciones aún si cabe. Volvería al derecho donde se arrimó entre los pitones ante un toro ya muy agarrado al piso. Se atascó con la espada Chaves, finalizando con una estocada entera tras varios intentos previos. Ovación a todo su esfuerzo y empeño.

Con el cuarto de la tarde pudo resarcirse Chaves con la capa, gustándose por verónicas a pies juntos, con empaque, llegando al tendido. Puyazo en el que el toro cogió al caballo por el pecho, derribandolo y saliendo sin ser picado del trámite. Inició con la muleta la faena de manera torera, con la figura vertical y quieta desde el tercio, trazando pases por alto y sacándose así el toro al centro del ruedo. Por derecho continuó su trasteo ante un toro justo de fuerzas, al que a base de tirar de él con mando e inteligencia, lo supo llevar largo y templado. A pies juntos firmaría gustosos derechazos llegando al respetable ante un descastado y noble toro como los anteriores. Puso todo el empeño por su parte López Chaves de hacerle faena como si fuera bueno, pero no le acompañó el astado. Cogería la mano izquierda para dibujar naturales sueltos en un intento de querer y disposición no correspondida. De nuevo se atascaría con los aceros, enterrando una estocada entera tras varios pinchazos previos y posteriormente utilizando un golpe de descabello. El público quiso premiarle todo su esfuerzo y para que no se fuera de vacío le pidieron la oreja. Premio concedido, aunque nada más recogerlo Chaves se lo guardó en la chaquetilla. Y de Peñaranda rumbo a Bilbao, donde le espera su cita más importante en el fin de semana.

Juan del Álamo regresaba a la cara del toro tras una lesión que le ha tenido apartado de los ruedos desde comienzos de agosto. El mirobrigense comenzó su tarde saludando por verónicas a un astado que no le permitió el lucimiento con el capote. Puyazo trasero ante un toro que protestó cabeceando en cuanto sintió la puya. Se resarció algo más en el quite, dejando varias verónicas y dos medias con templanza. Tras brindar a Chaves su faena, empezaría la misma desde el tercio, doblándose por bajo con el toro, bajandole la mano, llevándolo largo con cambios de mano sutiles y sacándolo a los medios en un buen comienzo. Por derecho y a media distancia, dibujaría buenos derechazos asentados, con la figura más vertical y llegando al tendido. Siguió en ese pitón, mostrando su repertorio con algún molinete y pases por derecho ante un toro noble. Cambió a la mano izquierda cuando el toro se vino a menos por derecho y fue por ahí donde más cómodo y agusto estuvo Del Álamo. Naturales sueltos, tirando del astado, llevándolo largo y ganándole un paso, consiguió sacarle algún pasaje de buen trazo rematando con un gran pase de pecho. Disposición y entrega la del mirobrigense, que se gustó y finalizó la faena doblándose de nuevo con el toro. Estocada trasera y caída que le valió para obtener una cariñosa oreja del público.

El mirobrigense recibió al quinto de la tarde en un saludo capotero por verónicas, manejando bien los brazos para sacarse el toro hasta los medios toreando. Nuevo puyazo caído ante un toro que empujó de nuevo por el pecho del caballo. Realizaría un quite por verónicas para lucirse de nuevo con la capa, para después brindar al público. Empezaría su trasteo muleteril en los mismos medios, con ambas rodillas en tierra, llevando largo, profundo y en redondo al astado, en un inicio vibrante para el público. Seguiría por el pitón derecho, en una media distancia, ligando derechazos limpios y asentados. Siguió por ese pitón, dejando mejores pasajes, alternando con circulares y cuidando mucho a un nuevo astado cogido con pinzas. Al natural conseguiría Del Álamo a base de insistir, dibujar muletazos sueltos, intentando llevarlo largo. Decidió no alargar en exceso la faena, y se fue a por la espada inteligentemente con el toro ya más parado en la arena. Se atascaria también con la espada, dejando multiples pinchazos, hasta que enterró uno más hondo que le permitió coger el verduguillo para acabar con el toro. Sería silenciado, aunque seguramente y visto la tónica de la tarde, si no hubiera errado tanto con el estoque le habrían concedido un premio seguro. Tarde que le sirvió para recuperar sensaciones y confianza a Juan del Álamo en un año complicado y la misma tarde que se conoció que entrará como sustituto en la feria de Salamanca.

El novillero Manuel Diosleguarde completaba el cartel charro en la tarde de hoy. Uno de los llamados a continuar con el futuro del toreo en Salamanca, recibiría a su oponente desentendido y justo de fuerzas de la Ventana del Puerto por verónicas sin lucimiento. Puyazo caído y sin empleo en el caballo que guardaba la puerta ya que nadie puso mucho empeño en impedirle acudir ahí. Fue en ese momento cuando ya acusó de manera notable su mansedumbre y la continua querencia a tablas que dificultaría la faena del novillero. Tras brindar al público, empezaría desde el tercio en un intento de sujetar al novillo en aquellos terrenos. En el centro del ruedo, de dobló con él, bajandole la mano, para después seguir por derecho ligando apenas una tanda a base de querer. Con la mano izquierda y dejándole la muleta delante, logró fimar algún muletazo largo y profundo ante un animal buscando siempre la salida en el segundo muletazo de la tanda. Ganas y poder de Diosleguarde, que en actitud de novillero no cesó en su intento de elaborarle faena a un novillo manso. Expuso ya en la querencia en un final con naturales ajustados y con clase. Dejaría una estocada caída, pero le valdría para que el público le premiara con una oreja por su esfuerzo.

Con el cierra plaza, un novillo acapachado y cornidelantero, mostraría todas sus intenciones y ganas Diosleguarde de primeras, recibiendolo con una larga cambiada de rodillas en el tercio, seguidas de sendas verónicas sacándoselo a los medios de manera muy lucida. Nuevo puyazo trasero en el que empujó el novillo. Inició el trasteo de muleta desde el tercio, a pies juntos con pases por alto ante otro novillo sin fuerza. Seguiría por el pitón derecho, sin mucho eco, pero logró en una distancia más corta pegarle pases dejándole la muleta. Naturales sueltos intentando llevar largo a un astado que pasa sin celo ni bravura, con el que Diosleguarde expone en un final de cercanías. Faltó lo más importante en la faena, el toro, como en todas demás, pero eso no impidió que el novillero insistiera en sacar agua de un pozo que no la tenía. Finalmente se fue a por la espada y enteraría la más certera de toda la tarde, una estocada entera arriba que tuvo efecto fulminante. Dos orejas como premio a todas las ganas e insistencia que tuvo con sus novillos.

Ficha del festejo. Sábado 24 de agosto de 2019. Plaza de toros de La Florida en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). Corrida de toros mixta.

Toros de Sánchez Arjona y novillos de El Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto (3° y 6°), todos en general descastados, justos de fuerzas, sosos, algún inválido, pero nobles. Fueron silenciados e incluso alguno llegó a ser pitado.

  • López Chaves (de verde hoja y oro). Ovación y oreja.
  • Juan del Álamo (de blanco y plata). Oreja tras aviso y silencio.
  • Manuel Diosleguarde (de grana y oro). Oreja tras aviso y dos orejas.

Entrada. Media entrada aproximadamente en una tarde de lleno en la sombra y de menor afluencia al sol debido a las altas temperaturas.

Detalles.

Destacó Roberto Martín Jarocho (cuadrilla de Juan del Álamo) en la brega y la tarde de Elías Martín (cuadrilla de Manuel Diosleguarde).

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