En la última prendieron las chimeneas de “La Candelaria”

A hombros Escribano tras una tarde en la que Moral enseñó la raza y el pundonor y caía herido

La última, la última de San Blas se despide con frío, dolor y triunfo. Triunfo el de Escribano al mostrarse rotundo y con poder a los toros tras lidiar y torear a un encierro encastado y dificultoso de Miura. El dolor lo vivió Moral tras caer herido en su primero, pero la raza y la torería no pudo con él y decidió salir a matar a su segundo, con vendas en pierna y brazo. Pero después de matar con muchas dificultades y errando en aceros, que demostró una torería auntentica pidiendo perdón en los tendidos, tuvo que entrar a la enfermería y no poder matar al último.

Manuel Escribano sacó poder, entrega y pundonor para lograr el triunfo. Demostró arte en sus banderillas, ovacionado tras parear a los cuatro toros que tuvo que lidiar y hacer frente, poder en sus muletazos y también, lidiar, pues le tocó lidiar a la antigua dos de sus toros, en los que además estuvo mas que a la altura de las circunstancias.

A puerta gayola recibió al quinto, toro que cuajó con una brillante compostura, sacando los muletazos de 1 en 1, con poder y obligando al toro a embestir y así que éste le ayudara al triunfo, triunfo que consiguió cortando dos orejas y así convertirse en el primero y único en encender las chimeneas de “La Candelaria” y salir a hombros, recordando que el novillero Rafael González no pudo hacerlo por tener que ser intervenido.

Pepe Moral derrochó valor a raudales, pureza y raza torera. Nada más recibir al primero, al que de recibo le recetó una larga cambiada de rodillas, recibió un fuerte pitonazo del toro, que según informa el médico de la plaza, recibe una cornada interna de 10cm. A pesar de poder verse el dolor y no poder apoyar bien la pierna, realizaba un soberbio quite por chicuelinas. Con la muleta, se encontró un animal que no quiso colaborar y que no humillaba. Pinchó y dejo una estocada entera.

Fue a la enfermería, pero salió, con vendajes que mostraban sus heridas, pero con una cara y un gesto de querer demostrar esa raza torera que lleva dentro. Entregado al máximo y con disposición, se enfrentaba a un Miura castaño de capa, pero tampoco le ayudaba al triunfo. Al final, un reiterado fallo en los aceros, hicieron que sonaran dos avisos, pero pudo matar al toro. Se despidió a la enfermería pidiendo perdón. ¡Que bemoles!

Ficha del festejo:

  • Domingo 10 de febrero de 2019. Valdemorillo, tercera y última del abono de la feria de San Blas. Casi lleno en los tendidos.
  • Toros de Miura, excelentes de presentación pero de juego muy diverso.
  • Manuel Escribano, de grana y oro. Ovación tras petición, oreja, oreja y ovación en el que mató por Pepe Moral.
  • Pepe Moral, de tabaco y oro. Palmas y ovación.
  • Actuó de sobresaliente Salvador Ruano.

PARTE MÉDICO:

El matador Pepe Moral ha sido intervenido en la misma plaza de la cornada interna con trayectoria de 10 cm que sufre por encima de la rodilla de su pierna izquierda. Una vez operado ha sido trasladado al Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda donde se valorarán otras posibles lesiones.

El Ayuntamiento agradece su pondonor y coraje al intentar seguir lidiando. Toreó infiltrado y con la via puesta.

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