¡Ha vuelto Ureña!

Oreja de ley para Ureña y oreja para Enrique Ponce que pierden ambos la puerta grande por los aceros. 

(Carlos Yun – @carlosyun19)

CAMBIO DE TERCIO
CAMBIO DE TERCIO

La corrida más esperada y con más expectación generada de toda la feria de Fallas 2019 había llegado, era el día de la reaparición de Paco Ureña tras su percance hace seis meses en la plaza de toros de Albacete. La corrida anunciaba a los toros de Juan Pedro Domecq en mano a mano para Enrique Ponce y Paco Ureña – tras la caída del cartel de J. M. Manzanares – y que ya comenzó a ritmo de emociones a flor de piel cuando toda la plaza de Valencia se puso en pie para rendir una atronadora ovación a Ureña al que volvíamos a ver vestido de torero en una plaza de toros. Emoción que quiso compartir con su compañero Enrique Ponce, al que invitó a salir a dicha ovación por parte del coso de la calle Xátiva. 

Ureña regresó con ganas y derrochó entrega, raza y pureza en cada uno de sus toros, al igual que siempre, pues nada parecía haber cambiado. Ponce mostró el toreo bello al que siempre nos tiene acostumbrados y ambos tuvieron en sus manos la puerta grande de no ser por el fallo en los aceros. Los de Juan Pedro, oponentes en la tarde de hoy para el valenciano y murciano fueron desiguales de presentación, yendo la corrida de menos a más y siendo los mejores en presentación el 4º, 5º y 6º. Respecto a su comportamiento, los mejores fueron el 4º y 5º destacando por su recorrido, movilidad y transmisión, lo que le faltó a sus hermanos (1º, 2º, 3º y 6º). 

“Hallado” se llamaba el toro con el que vimos nuevamente a Ureña en los ruedos, y que nombre tan apropiado porque siempre Paco es bien hallado en una tarde de toros. Con éste “Hallado” de nombre vimos a un Ureña muy dispuesto que comenzó por estatuarios su faena y toreando de una manera muy firme con la mano derecha a un toro que fue noble pero con mucha escasez de fuerzas. Animal que se iba viniendo a menos según avanzaba la faena y al que le costaba mucho repetir en las embestidas. Ureña sacó a relucir su raza tan característica y dejó varios derechazos de órdago. Pinchó en hueso en dos ocasiones y dejó una estocada entera. 

Erguido y en el tercio recibió a la verónica al 4º de la tarde, el mejor toro de la corrida. Doblándose por abajo comenzó la faena dejando unos primeros muletazos de mucha transmisión y calidad. Citó desde lejos al animal y éste le respondió acudiendo al envite para así ambos dejar una serie del toreo en redondo de calado en los tendidos. La faena siguió y Ureña sacó a lucir también la mano izquierda dejando dos tandas por naturales por el pitón izquierdo. Pinchó y dejó una estocada entera y certera que le permitieron cortar una oreja merecida y de ley. 

En el ultimo de la tarde Ureña quiso brindárselo a un amigo y paisano suyo como es el maestro Rafael Rubio “Rafaelillo”, presente en una de las barreras del coso valenciano. Comenzó la faena llevándose al toro hacia los medios. Poco a poco Ureña fue encontrándole el sitio al toro, difícil y que no repetía y al que hubo que hacerle las cosas muy en firme y despacio para así sacar como Paco hizo pases de calidad aunque sueltos. Mérito y entrega absoluta en una faena que terminaba por manoletinas muy ceñidas. Dejó un poco menos de media estocada tras un pinchazo hondo que necesitó uso de descabello tras un aviso. 

El día no solamente fue marcado en rojo por Ureña y por admiradores del diestro lorquino, si no también por Ponce y su Valencia natal, y es que el maestro de Chiva hoy ha cumplido 29 años de alternativa. Empezando la que es ya su trigésima temporada como matador de toros buscó el triunfo desde su primero toreando con clase y con gusto a sus toros en suertes. En el primero se encontró con un astado que tenía una embestida extraña que no le permitía ligar ni humillar y con el que Ponce buscó con la mano derecha sacar todo del toro. Faena que se realizó casi en su totalidad cerca de tablas debido a que eran los terrenos en los que se movía y quería estar este toro que le faltó casta y calidad y que fue brindado a Paco Ureña por parte del maestro valenciano. Al entrar a matar, le rebotó tras un pinchazo el acero y le ocasionó un corte en el labio del que te tuvo que ser atendido posteriormente en la enfermería de la plaza. Mató de una media estocada. 

En el tercero de la tarde Ponce conquistó a los tendidos valencianos inventándose una faena a un toro noble y falto de fuerzas que careció de transmisión y entrega. El valenciano puso toda la carne en el asador y así con la mano derecha y terminando por poncinas cortaba una oreja, la primera de la tarde hasta ese momento tras una estocada entera aunque trasera y caída. 

El mejor momento de la tarde para el diestro de Chiva fue en el quinto toro de la tarde, noble y con movilidad le permitió el lucimiento al maestro en su tierra. Poncinas para comenzar y terminar en una faena que estuvo marcada por derechazos y toreo en redondo que no tuvo premio por el pinchazo en aceros. Mató de una media estocada tras cuatro pinchazos en hueso. 

Valencia. Sábado, 16 de marzo de 2019. Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados salvo el 2º; destacaron del conjunto 4º y 5º. Enrique Ponce, silencio, oreja y ovación con saludos; y Paco Ureña, silencio tras aviso, oreja y ovación con saludos tras aviso. Entrada: Lleno

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