Hay que preocuparse más por la excesiva nobleza que por los trofeos

Texto por Lucía Hernández, fotografía Coso de la Misericordia

10 de octubre, Zaragoza, sexto festejo de la Feria taurina del Pilar. Toros de Juan Pedro Domecq para los diestros Enrique Ponce, Cayetano y Álvaro Lorenzo. Corrida abierta de sementales y cuatreña en su totalidad en la presentación dejó mucho que desear.

Abrió la tarde “Siembrasueños” que correspondió en suerte a Enrique Ponce. Lo enceló en su capote y consiguió estirarse a la verónica. Al relance entró al primer encuentro con el peto, bien le cogió por el varilarguero. En el segundo, un picotazo al toro que entró sin estar bien colocado, midiendo mucho el castigo en ambas varas. Cayetano no perdió la oportunidad y lanceó brevemente a pies juntos, haciendo el hilo el toro tras el quite. Con suavidad y por alto sacó el toro a los medios. Basó su faena en el pitón derecho, haciendo la noria en varias tandas en las que encajó la figura y abusó del pico. Al natural, el noble toro tuvo menor cadencia durante las dos tandas en las que sacó los muletazos de uno en uno. Desencajado de hombros y a media altura volvió al pitón derecho para intentar que la faena fuera a más. Se adornó por bajo en un final de faena que terminó de caldear al público. Pinchó, resbaló y el toro derrotó sin consecuencias aparentes para el diestro. Al segundo intento enterró la espada y cayó el astado de manera fulminante. Asi consiguió cortar un apéndice a un toro que se ovacionó en el arrastre. Enrique Ponce lanceó al cuarto de la tarde con un ramillete de verónicas a pies juntos que cerró con dos medias. Al relance entró el astado al caballo en ambos encuentros con el varilarguero, simulando la ejecución de la suerte. Brindó al público la faena y empezó sacando hacia los medios al toro sin obligarlo y aprovechando su repetición. Montó la muleta y a media altura ligó varias tandas en las que hubo enganchones en varios de los muletazos. La distancia y tiempo entre tanda y tanda fueron factores importantes de la faena. Al natural el astado fue más tardo, embistiendo con nobleza y sosería. La colocación del diestro es otro capítulo a reseñar: poco ceñido en ambas actuaciones. Citó con el envés de la muleta a un toro que se dejó hacer de todo. Se adornó con afarolados en un circular invertido que terminó en un cambio de mano toreando con la rodilla genuflexa en redondo y con el característico abaniqueo. Sonó el aviso antes de montar la espada y recibiendo enterró un pinchazo hondo que fue más que suficiente. Cortó nuevamente un apéndice aunque se le pidieron los dos.

Cayetano recibió al segundo de la tarde, primer toro de su segunda tarde en esta feria, con más eficacia que lucimiento y llevándoselo a los medios. Blandeó el animal en un tercio de varas donde se le castigó mínimamente. Álvaro Lorenzo mostró el buen momento que pasa con el capote en un medido quite. A pies juntos y cuidando las embestidas comenzó faena Cayetano. Sacó más allá de la segunda raya al toro y aprovechando la inercia ligó tandas por el pitón derecho que no calaban en los tendidos. Las tandas al natural mostraron de manera evidente el recorrido y la sosería de las embestidas del animal. Necesitó de mucho tiempo entre tanda y tanda el toro para recuperarse. Lo cuidaron pero no fue suficiente para que la faena remontara. Media estocada en la suerte suprema que fue suficiente para que el toro cayese. Silenciada la faena de Cayetano. Le costó a Cayetano meter al quinto de la tarde en el capote. Andó muy bien al toro el diestro para colocarlo en suerte, recibiendo dos varas medidas que cayeron bajas. Álvaro Lorenzo se lució en el breve quite con el capote. Brindó al público la faena al último toro de su comparecencia en Zaragoza. Sacó al toro a la segunda raya pasándoselo por ambos pitones con la pierna flexionada. Cambió de terrenos al animal y se lo llevó a unos medios donde se vino completamente abajo. Por ambos pitones tuvo embestidas desordenadas que fueron tapadas por su nobleza y repetición. Sobre la mano derecha se le vio con más seguridad pero no llegó a romper la faena. No se acopló. Por el pitón izquierdo sacó muletazos de uno en uno con falta de transmisión. Tiró de raza en los compases finales para llegar a los tendidos y dejó una estocada desprendida y fulminante. Recogió una ovación al conjunto de la tarde.

Con mucho ímpetu salió el tercero de la tarde. Álvaro Lorenzo se quiso estirar con el capote pero no pudo debido a la invalidez que mostró el astado en los primeros lances, con las justificadas protestas apareciendo en los tendidos. Puyazo delantero y medido, que dieron lugar a la caída del toro a la salida del peto. Segundo picotazo trasero del que salió nuevamente blandeando. Cuando cogió la franela, intentó torear el diestro toledano por el pitón derecho pero las embestidas defensivas y la falta de fuerza condicionaron la faena. Por el pitón izquierdo se acostaba más el animal y derrotaba contra la muleta al final de cada pase. Dio mucho tiempo al animal entre tanda y tanda para que se recuperara y así consiguió ligar una serie por cada pitón con muletazos sueltos templando la embestida. Cuando falta toro, poco más se puede hacer. Cogió la tizona, la tiró al albero y ejecutó unas manoletinas sin ayuda. Cerró la faena por luquesinas. Sonó el aviso antes de que ejecutara la suerte suprema. Estocada casi entera con la que rodó el animal, le cortó un apéndice al inválido con fondo pero le pidieron los dos. Al son de la jota salió el que cerraba plaza. Lo templó Álvaro Lorenzo con el capote pero no se llegó a encajar. Primer puyazo en el costillar que hizo mucha mella, intentando rectificar el picador, que estuvo apunto de ser derribado. Mejor colocado quedó el segundo picotazo. Brindó Álvaro Lorenzo su labor al público. Desde el centro del ruedo citó al animal, pegó un pase cambiado por la espalda y comenzó a torear al natural. Montó la muleta y ligó varias tandas que quedaron deslucidas por los enganchones al final del muletazo. Insistió por el pitón derecho, dando sitio al toro y así consiguió sacar los mejores pasajes de la faena. Por el pitón izquierdo puso más el toledano. Cuando apretó al toro no respondió, pero dejó naturales a pies juntos de bella factura. Faena larga en la que sonó el aviso antes de coger la espada. El diestro estaba entregado y terminó adornándose con circulares invertidos en la cercanía. Media estocada que fue suficiente para que el toro cayera. Se ovacionó a Álvaro Lorenzo en una tarde en la que el público lo esperaba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (0) in /home/altoroes/public_html/wp-includes/functions.php on line 4344