Inválidos de nula emoción en el comienzo de la feria de Salamanca

«Decepcionante inicio de feria en Salamanca con una novillada de pobre presentación y llena de inválidos. Manuel Diosleguarde corta una oreja de paisanaje tras la estocada y Diego San Román y las buenas maneras de Miguel Aguilar se marchan de vacío ante un encierro imposible»

Por Noelia Crespo (@noeee_cp)

Salamanca daba en la tarde de hoy el pistoletazo de salida a su Feria Taurina Virgen de la Vega 2019, y tras ver lo que se ha visto hoy en el ruedo, podemos afirmar que sólo se puede ir a mejor en la feria. Decepcionante juego de los novillos de Casasola, quien además debutaba en la Glorieta, pero que a buen seguro no repetirá el año que viene tras presentar una novillada llena de inválidos con el añadido de su pobre presentación. Tarde en la que vimos ocho novillos en el ruedo tras hacer presencia los dos sobreros del mismo hierro, pero una tarde en la que perfectamente se podrían haber devuelto más de la mitad de los que salieron por chiqueros. Y es que una vez más tenemos que reivindicar que sin el toro, la fiesta se extingue, y hoy en Salamanca se volvió a vivir un episodio indignante en cuanto a la presentación de los astados y al juego ofrecido. Los novilleros hicieron lo que pudieron, con disposición e intentando sacar del letargo al aficionado que a partir del cuarto ya comenzó a calentarse y protestar de manera reiterada en base a su desesperación. La mayor alegría en la tarde de hoy ha sido sin duda ver más de un cuarto de plaza con la mayoría de jóvenes abarrotando los tendidos. La Salamanca joven es taurina, que no se olviden.

El reciente ganador del Alfarero de Oro en Villaseca de la Sagra hacía presencia en Salamanca por segundo año consecutivo. Diego San Román recibiría a su primero lidiandolo con la capa sin conseguir sujetar al abanto astado. Tras recibir un puyazo trasero por parte del varilarguero, empezó a hacerse de notar la falta de fuerzas del astado. Brindó al público la labor, una faena que comenzó de rodillas en el tercio en toda una muestra de ganas e intenciones. Inició con sendos pases por alto, intentando por todos los medios torear a un inválido para que no perdiera las manos. Le cambió los terrenos, y fue al coger la mano izquierda cuando el novillero recibió el primer susto de la tarde tras ser prendido sin consecuencias. Sin recorrido, buscándole y sin un pase, cambió a la mano derecha, por donde logró a base de insistencia algunas series ajustadas sin confiarse, llenas de la sosería y el peligro sordo que transmitía el de Casasola. Pinchó en varias ocasiones con la espada, dejando finalmente un pinchazo hondo con el que consideró que ya podía coger el descabello.

Con el cuarto de la tarde firmaría un cúmulo de verónicas con la rodilla genuflexa en los medios de la plaza. Se gustó con el capote, realizando un quite por chicuelinas ajustadas y tafalleras tras el puyazo trasero que recibió el novillo. Nuevamente perdería las manos el novillo, sin fuerza alguna y con una presentación más propia para una novillada sin picadores. Inició con la franela doblándose con el desde el tercio, para proseguir con la mano izquierda, por donde a base de naturales ayudados intentaría llevarlo largo y profundo. Novillo noblón, el típico bobo y soso que pasa sin casta por donde el mexicano le planteaba faena. Con la mano derecha dejaría algunas series, faltas de ajuste y colocación por momentos. Adornos finales a base de circulares, arrimón entre los pitones del astado en la búsqueda de agradar a un tendido absorbido por el insomnio. Estocada en la suerte de recibir y fin a su paso discreto por Salamanca.

El local Manuel Diosleguarde debutaba en su plaza recibiendo con una larga cambiada de rodillas desde el tercio. Toda una declaración de intenciones a lo que le siguieron sendas verónicas templadas y cadentes de gran eco en los tendidos, que a la postre sería de lo mejor de la faena. Puyazo caído en el tercio de varas para después destacar Manolo Linejo en los pares de banderillas. Tras brindar al público la faena, empezaría en los medios, citando de largo a un novillo de embestida alegre en el comienzo. Siguió por el pitón derecho, dejando series faltas de ajuste, pero de calado en el público, haciendo sonar la música. Dándole tiempo al astado, siguió toreando por el pitón izquierdo, llevándolo largo, profundo, logrando por momentos en el sitio que el novillo no perdiera las manos. Firmaría por ahí algún natural de buen trazo y con compás ante un novillo noble, con ganas de buscar salida y rajarse en cuanto pudiera. Buscando la colocación, cogería de nuevo la mano derecha ante un novillo venido a menos en recorrido. No estuvo en su mejor versión el novillero en una faena de altibajos y detalles, pero no hay que perder la esperanza, con el tiempo en Salamanca habrá novillero. Perdería un posible trofeo con los aceros, dejando un bajonazo infame, una estocada que le hizo guardia y una estocada final.

Saludando sin apenas lucimiento, recibió Manuel a un novillo suelto, sin fijeza y aquerenciado. Perdiendo constantemente las manos, sin fuerzas, el público empezó a protestar con fuerza la devolución de la res tras aguantar cuatro inválidos mansos. Saldría el primer sobrero del mismo hierro, y fue darle un par de verónicas el novillero cuando empezó a flojer, arrastrando una posible lesión en las patas. Nuevas protestas en una odisea de pitos y gritos de «fuera» consiguiendo de nuevo la devolución del astado. Salió el segundo sobrero, también de Casasola, de la misma presencia y condición. Novillo suelto en la capa del salmantino al que tan solo pudo lidiarlo hacia los medios. Puyazo certero por parte del varilarguero a un nuevo novillo sin fuerzas. Ya muleta en mano inició por derecho la faena por donde dibujó series sin eco ni contenido. Cogería la mano izquierda y no cambió la tónica de la labor. Lo intentó por ambos pitones con disposición y entereza en un intento por sacar del sopor al aficionado. Dejaría una estocada entera certera que calentó a los tendidos quienes le pidieron con fuerza la oreja. Premio de paisanos concedido tras una división de opiniones en los tendidos.

El mexicano Miguel Aguilar regresaba este año a la Glorieta con un puesto en la novillada picada tras su pasado triunfo en el certamen de novilladas de Salamanca. Recibió lidiando a su primero, sin llegar a sujetarlo y saliendo muy suelto. Tras un puyazo medido en el caballo, brindaría al público la labor. Inició en los medios, pasaportando al novillo con pases cambiados por la espalda, ajustados y rematando con un buen pase de pecho. Novillo de carente fuerza, como el resto de sus hermanos, al que logró dibujarle buenos pasajes el mexicano con la figura vertical y las zapatillas bien asentadas en la arena. Dejaría pases de relajo y con mucha disposición, ajustando en todo momento, llevándolo largo y profundo por el pitón derecho, intentando bajarle la mano. Sin apenas poder lucirse por el izquierdo, basaría su faena en la mano derecha, por donde estuvo más cómodo, rematando todas las tandas con extraordinarios pases de pecho. Sacaría su repertorio al final de la faena para adornarse con unos circulares ante un novillo muy a menos. Manoletinas de rodillas como colofón, rematadas con otras a pie en una muestra de superioridad ante su oponente. Perdería con la espada un posible trofeo, pinchazo y dejando después una media estocada.

Con el cierraplaza y ante una plaza sumida en plena desesperación recibió por verónicas con gusto al novillo aunque sin mucho eco en un frío tendido. Puyazo caído el que le propinaron al astado, el cual empujó con tan sólo un pitón en el peto. A pies juntos y por alto comenzó su trasteo de muleta, para continuar por derecho, firmando unas series de mucha disposición en redondo ante un novillo sosote y de poca fuerza. Hizo sonar la música por el pitón izquierdo, dejado naturales profundos con hondura. Volvió a la mano derecha, pero sin la rotundidad anteriormente vista, por lo que decidió meterse entre los pitones, rematando la faena por circulares. Tarde de mucha entrega, con la ambición que todo novillero debe tener que se vio malograda por un lote de nulas opciones y su mal uso de la espada. Bernadinas llenas de ajuste en un final rematado por un bajonazo con el acero. Estocada posterior y leve petición de oreja. El mexicano se marchó de Salamanca dejando en los aficionados ganas de verlo en más ocasiones ante un mejor lote.

Ficha del festejo.

Miércoles 11 de septiembre de 2019.

Plaza de toros “La Glorieta” de Salamanca. Feria Taurina Virgen de la Vega 2019. Novillada con picadores. 1ª de feria.

Novillos de Casasola, mal presentados en líneas generales y arreglados de pitones. Inválidos en todo su juego, sin fuerza, casta ni bravura. Se devolvieron el 5° y el 5° bis.

  • Diego San Román (de azul rey y oro). Silencio y silencio.
  • Manuel Diosleguarde (de grana y oro). Ovación tras aviso y oreja.
  • Miguel Aguilar (de blanco y oro). Ovación tras aviso y ovación tras petición y aviso.

Entrada. Algo más de un cuarto de plaza en una tarde ventosa.

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