Rubén Pinar y Javier Cortés abren la puerta grande de Añover de Tajo siendo muy superiores a los de Fuentespino

Texto por Lucía Hernández | Fotografía por Prensa Javier Cortés

Añover de Tajo (Toledo) , 26 de agosto. Corrida de toros  con reses de Fuentespinopara los diestros Curro Díaz, Rubén Pinar y Javier Cortés.

Salió el que abría plaza algo desentendido, se limitó Curro Díaz a andarle como primer contacto. Al relance entró al caballo, puyazo trasero y largo en el que el astado se aburrió. Caían las primeras gotas de la tarde cuando el de Linares brindó su labor a los presentes. Por bajo sacó al toro al tercio, estaba muy aquerenciado. Toro con escasa fuerza, agarrado al piso pero con nobleza. Faena breve con muletazos por ambos pitones sin apenas transcendencia debido a la condición del animal. Se intentó adornar el diestro al final de faena poniendo mucho de su parte pero no caló. Estocada baja y golpe de descabello que fueron más que suficientes para acabar con el aburrido primero. Tuvo sensibilidad el presidente y concedió una oreja.

Con muchos pies salió el cuarto con el que Curro Díaz se estiró a la verónica, cerró con una media el buen recibo capotero. Tuvo que rectificar el picador, breve castigo donde el de Fuentespino embistió con la cara alta. No pudo bajar la mano al toro que estaba muy justo de fuerza, no podía con la penca del rabo, aunque con fijeza. Por los dos pitones intentó ligar los muletazos, logró sacar algún que otro buen derechazo debido al empeño y la fe del diestro. Con acierto y por petición del público, abrevió. Estocada delantera con la que rodó el último de su lote.

Rubén Pinar recibió al segundo de la tarde con facilidad capotera pero sin lucimiento. Primer puyazo breve que tuvo una pelea muy deslucida. Basó la faena en el pitón derecho, cuatro tandas con muletazos de largo recorrido. Mucho mando en la muleta del diestro que intentaba recomponer la embestida del animal. Tan solo una tanda al natural en la que no hubo nada reseñable. Al final de cada muletazo el toro pegaba un derrote, muy deslucida la embestida dentro de la nobleza. Estocada entera en la que se atracó de toro. Oreja con petición de la segunda, el público palmeó en el arrastre al astado.

El quinto de la tarde no se enceló en la tela, careció de fijeza, lo que dificultó el lucimiento por parte de Rubén Pinar. Intentó llevar al caballo por un galleo por chicuelinas, el toro se fue suelto hacia el que guardaba puerta. Se hizo un simulacro de la suerte de varas, picotazo bajo y breve. Manseó el astado y se quedó muy agarro al piso en tablas. Muchas dificultades tuvo Rubén Pinar para sacar muletazos de calidad ante un toro que no quería pelea. Entrega y dominio que hicieron que fuera superior a su oponente. Al entrar a matar le prendió de manera fea, sin aparentes consecuencias. Oreja al valor frente al deslucido toro de Fuentespino.

El burraco que hizo de tercero fue lanceado por Javier Cortés con diferentes palos: verónicas, chicuelinas,… Manseó mucho el toro, fue al caballo que hacía puerta y allí recibió el castigo, puyazo bajo. El tercio de banderillas fue complicado, el astado estaba muy cerrado en tablas y los banderilleros tuvieron que tirar de recursos. Comenzó con una trinchera bellísima y ahí consiguió que el toro se quedara con él en el centro del ruedo. Javier Cortés lo entendió a la perfección, templó por el pitón derecho varios muletazos de calidad. Al natural no consiguió retener al astado y fue hacia tablas, muy deslucida quedaron las tandas por ese pitón. Volvió a montar la muleta, con la figura erguida, dando el pecho y los pies muy asentados en la arena recetó una tanda con mucha torería. Exprimió al astado, lo enceló en su muleta, algo que parecía imposible. Estocada trasera pero efectiva. Dos orejas ante un toro que sacó fondo.

Javier Cortés por verónica a pies juntos y cordobinas al son de la jota recibió al que cerraba plaza, el más corpulento de la tarde. Mínimo castigo para un toro que ya blandeó en el primer tercio. Pegado a tablas y exigiendo en demasía al animal comenzó faena. Superior el diestro a la condición del toro y siendo fiel a su concepto. Pegó pases por ambos pitones, destacando derechazos en los que se llegó a encajar. Muy torero el diestro que con su disposición se gustó y toreó para él. Media espada algo tendida que necesitó de la ayuda de verduguillo para acabar con el animal.

Ficha del festejo: – Toros de Fuentespino, bien presentados pero faltos de integridad. – Curro Díaz: oreja y ovación. – Rubén Pinar: oreja y oreja. – Javier Cortés: dos orejas y ovación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *