Jorge Martínez y Víctor Acebo destacan en una gran novillada de Sancho Dávila

Por Lucía Hernández.

Villacarrillo (Jaén) acogió la segunda semifinal del XXV Ciclo de novilladas sin picadores de las Escuelas Taurinas Andaluzas. Se lidiaron novillos de la ganadería Sancho Dávila, muy bien presentados y con diverso comportamiento. El aspecto que presentaban los tendidos de la plaza era envidiable.

De rodillas y por verónicas se puso el novillero que abría plaza, Alejandro Cano de la Escuela Taurina Linense. El novillo echó la cara arriba en los primeros lances y obligó al novillero a levantarse para seguir toreando con el capote por la misma suerte. Loco por embestir el novillo acabó tras el tercio de banderillas. Buenas hechuras, nobleza y gran recorrido especialmente con la mano derecha. Las mejores embestidas llegaron a media distancia. Logró hilar tandas por ambos pitones en las que destacaron muletas con la mano muy baja. Por manoletinas se adornó para cerrar una faena de más a menos. No tuvo su día con la tizona y eso le privó de triunfo pero la gente le premió con una ovación.

Alfonso Alonso de la Escuela Municipal de Tauromaquia de Camas recibió con una larga cambiada al novillo que le tocó en suerte, completó el saludo por verónicas. Abrió la faena con pases por bajo enseñando al animal a embestir. Galopando, fijo y con mucho temple el novillo rindió a un alto nivel. Por ambos pitones dejó buenos momentos pero destacaron más el trasteo de la mano derecha. La bravura del novillo en ocasiones no fue bien manejada y deslucía que el novillo topase la muleta. Falló en primera instancia, pero tras ello metió la espada hasta la bola. Los primeros pañuelos de la tarde afloraron en los tendidos y fue concedida la primera oreja de la tarde.

El tercero correspondió en suerte a González-Écija de la Escuela Municipal de Tauromaquia de Écija. Ganando terreno hacia los medios sacó al repetidor y obediente novillo por verónicas. En el centro del ruedo puso las rodillas en tierra, lo toreó en redondo. El animal fue muy reservón, había que tirar mucho de él. La obediencia del novillo hizo que el novillero se sintiese cómodo y aguantase los parones que hubo por ambos pitones. Se adornó con circulares invertidos al final de faena. Al segundo intento enterró el acero. Se pidió con insistencia la oreja y fue concedida.

Jorge Martínez, Escuela Municipal Taurina de Almería, recetó una larga cambiada y varias verónicas en una brava salida al ruedo del astado. Por ayudados por alto comenzó la faena de manera muy torera. Ligó varias tandas por el pitón derecho en las que hubo variedad de pases: molinete, cambio de mano… Con la mano izquierda muchos naturales fueron sublimes, el novillo tenía mucha clase. Faena de menos a más que terminó en la cercanía. El novillo no paró de embestir y con clase. Cerró por manoletinas en el epílogo para terminar de meter al público. Estocada entera algo desprendida pero que sirvió. Se premió al novillo con la vuelta al ruedo y al novillero con dos orejas.

Victor Acebo, Escuela Municipal Taurina de Almería, recibió a “Abogado” que salió suelto de los primeros lances a la verónica. Novillo con mucha clase pero que pedía sitio, hizo surcos en la arena. Por ambos pitones ligó buenas tandas en la que destacaron naturales y derechazos descolgado de hombros. El novillo con más transmisión de la tarde que arrolló al novillero dandole una soberbia paliza. Sacó orgullo el novillero y dio una tanda por el pitón derecho tras el percance. Con ayudados por alto cerró al novillo que seguía con buen son y bravura. Estocada contraria casi entera. Dos orejas para el novillero y como no podía ser de otra manera, vuelta al ruedo al magnífico novillo.

El que hizo de sexto fue recibido con una larga cambiada, siguió por verónicas el novillero Mario Sánchez de la Escuela Comarcal Taurina de Ubrique. Comenzó faena rodillas en tierra, toreó en redondo. Ligó tandas por el pitón derecho en la que destacó la nobleza del animal y faltó firmeza en la muleta del joven novillero. Con la mano izquierda dio varias tandas, faltó algo de recorrido en el astado pero aguantó el trance aunque con excesivos enganchones. Utilizó los recursos del circular invertido y las manoletinas para calar más en los tendidos en el final de la faena. Cerró al novillo por ayudados por alto. Recetó una estocada entera algo tendida. Consiguió cortar un apéndice al novillo.

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