Jóvenes promesas para la tauromaquia castellano-leonesa

Por Noelia Crespo

Tres finalistas con un mismo objetivo: “estar en la Gran Final del Circuito de Novilladas de Castilla y León 2022”, se dieron cita ayer en la localidad leonesa de Valencia de Don Juan. Tres jóvenes novilleros recién debutados con picadores que han ido asombrando durante el transcurso del serial y que por méritos propios se plantaron en la terna final para disputarse los dos puestos de la finalísima. 

Ismael Martín es desde hace ya varios años uno de los aventajados de la escuela salmantina. Hace dos años se alzó con el triunfo en el circuito sin picadores, el año pasado alcanzó nuevamente la final y este año vuelve a repetir, algo que no es casualidad. Sus virtudes y facultades no pasan desapercibidas allá por donde pasa, siendo probablemente uno de los novilleros más completos de la Comunidad en todos los tercios. La facilidad e inteligencia para el manejo de las telas con ambas manos y la vistosidad y solvencia con las banderillas le permiten conectar rápidamente con el aficionado del tendido. Además la evolución y madurez que ostenta a día de hoy le auguran un futuro prometedor. En Tordesillas buscará alzarse con un nuevo triunfo.

Para muchos probablemente era uno de los tapados del circuito, pero el crecimiento y personalidad que ha demostrado en cada tarde Jesús de la Calzada ha sido una de las gratas sorpresas del circuito. Gracias al Bolsín clasificatorio entró a formar parte del conjunto de novilladas de la FTL y ha conseguido que su nombre haya empezado a sonar entre los aficionados. Dispone de una facilidad pasmosa en el uso de la capa, unas ganas desmedidas y un temple y valor durante sus faenas de muleta que le han permitido meterse al público en el bolsillo. A pesar de estar más nuevo, tiene la capacidad para tapar su falta de bagaje con una actitud arrolladora de quien quiere llegar a ser alguien en esto. Será su primera final y no cabe duda de que saldrá a demostrar que ha llegado hasta ahí por muchos motivos.

Hay quien nace con ello y dispone de la virtud de ser uno de los pocos elegidos para ser alguien importante en la tauromaquia. Mario Navas es, sin duda, una de las grandes ilusiones del toreo vallisoletano que ya está dejando su impronta en plazas de importancia. Hace unas semanas, el triunfador del Bolsín de Ciudad Rodrigo cuajaba una importante tarde en La Maestranza de Sevilla a quienes cautivó con su pureza, gusto y torería, cualidades que demuestra tanto con el capote como con la muleta y con las que ya ha deslumbrado a muchos profesionales y aficionados durante varios años. Su toreo clásico recuerda a estampas añejas con las que muchos sueñan y él dispone de la capacidad para hacerlo delante del animal. Es un auténtico privilegiado con el que disfrutaremos en las principales plazas. Está en el camino de ello.

Mención especial, una vez más – y ya comienza a ser algo habitual por fortuna – se vuelve a demostrar que la Escuela de Tauromaquia de Salamanca está de enhorabuena puesto que no deja de formar futuros matadores de toros con unas condiciones y personalidades extraordinarias. Mi admiración a todos ellos, mi enhorabuena a los tres finalistas y suerte a los dos protagonistas que se disputarán el triunfo.