La antigua y cansina normalidad del toreo

Por Noelia Crespo

La reactivación del sector taurino es cada vez una realidad más presente al ver como comienzan a aparecer carteles en diversas ciudades y pueblos. Es necesario que poco a poco empresarios valientes sean capaces de montar festejos en sus plazas para reflotar la fiesta nacional que tan maltratada ha sido durante esta trágica pandemia que hemos y estamos viviendo. Adaptarse a esta nueva normalidad es algo a lo que la sociedad está bastante concienciada y a lo que todos los sectores deben ajustarse. El toreo tampoco se ha quedado atrás y con cautela observamos como con las medidas de seguridad pertinentes y el aforo permitido varias plazas han organizado ya algunas mini ferias. Con todo esto parecía que la tauromaquia se sumaba a esta nueva normalidad implantada, y sin embargo, podemos comprobar como este sector se ha quedado anclado en el pasado, en esa antigua normalidad tan reiterativa y cansina.

Una pequeña baraja de toreros, todos con un importante número de años de alternativa a sus espaldas, salvo contadas excepciones, y liderados por Enrique Ponce copan los carteles de momento presentados. Todo esto por no hablar del ámbito ganadero donde el toro, eje imprescindible de la fiesta está siendo el más maltratado. La variedad de encastes sigue siendo prácticamente nula y todo parece indicar que por el momento Juan Pedro va a ser el gran protagonista lidiando una buena parte de su camada. Es entendible que los empresarios busquen llenar su plaza, son ellos quienes se juegan el dinero, pero pregúntense: ¿son necesarias tres figuras para llenar o con la fórmula figura-emergente-local no se llenaría? Sin duda esta última opción es la más interesante y reclamada por el aficionado, pero tristemente así se presenta esta nueva normalidad, más parecida a la antigua de casi una decena de años. 

Rápidamente se han olvidado del aficionado esas figuras del toreo que reclamaban su ayuda durante el confinamiento para hacer presión sobre la cultura de la tauromaquia. Pensando en sus únicos intereses y acordándose solo cuando les conviene de todos aquellos que pasan por taquilla en las plazas y al que ningunean sin apenas dar explicaciones. Así está el sistema actual, tan desvirtuado y manipulado que genera cada vez el rechazo de una mayor parte de aficionados. Continuando con ese rápido olvido, qué pensarán toreros reconocidos como Paco Ureña (triunfador de la temporada pasada), Roca Rey, Antonio Ferrera o Diego Urdiales; toreros jóvenes como Román, Juan Ortega o Jiménez Fortes, entre otros, ven como nuevamente sus oportunidades escasean ante la incapacidad de que se abran los carteles por unos motivos u otros; o novilleros con proyección que comprueban como en ellos son los últimos en los que se acuerdan para hacer festejos, salvo el escalafón sin caballos que cuenta por suerte con lugares ejemplares como Villaseca, las novilladas de Canal Sur o el certamen Promesas de Nuestra Tierra de Castilla La Mancha. 

El público seguramente acudirá y llenará esas plazas con carteles de toreros de postín, pero por otro lado serán los verdaderos aficionados los que decidan si participar o no en este espectáculo en el que últimamente son de los más menospreciados. ¿De verdad existe una nueva normalidad en el toreo? 

1 pensamiento sobre “La antigua y cansina normalidad del toreo

  1. El valor lo tienen que tener los toreros, vistiéndose de luces y poniéndose delante del toro y toreando.
    Los empresarios, bastante harán, si tienen el apoyo incondicional de los toreros, con poner su experiencia y ayudar a montar festejos, pero sin tener necesariamente que arruinarse

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (0) in /home/altoroes/public_html/wp-includes/functions.php on line 4669