Por Blázquez del Coso

Y nada más, porque lo es todo; sobre la que se posan las miradas y la que se observa por el rabillo del ojo cuando uno finge que no le importa. Es respeto a quien lo busca y reconocimiento a quien lo alcanza. Por eso Madrid y su afición merecen respeto.

Faltan apenas dos días para que Madrid abra su temporada taurina, por la que hemos luchado y conseguido conservar pese a todo lo que le rodea, que no es poco. Es imposible saber si realmente existía ese movimiento por acabar con la temporada de Las Ventas, pues las estrategias que en los despachos se plantean son tan opacas como las ganaderías que matará Paco Ureña el próximo 21 de mayo en la Feria de San Isidro. Distintas ganaderías, rezaba el cartel en los avances de los portales taurinos más resultones del periodismo digital. Al menos la empresa se había dejado una carta sin mostrar, pensaba uno al tiempo que aparecía la dichosa coletilla del cartel incompleto desde los adentros del tinglado. Tres días faltaban aún para consumar la traición a los aficionados. Y ya van unas pocas.

Cuando uno escucha la radio se da cuenta de la cantidad de tecnicismos que a matacaballo se aprenden en política para salir airoso de una situación que no controlas. Suspensión o cancelación, ¡que más da, si reza en tramitación! Ojo con el nuevo texto, que aún sin aprobar parece haber entrado en vigor y nada mas lejos de la realidad. De referencia en la actualidad solo hay uno, donde se lee perfectamente que el Consejo de Administración del Centro de Asuntos Taurinos debe dar su conformidad a los carteles siete días antes de su presentación oficial. Y miren por donde que parece haberla dado pese a lo incompleto del día D. ¿Qué ocurre aquí en materia de derechos de los espectadores? Pues como la redacción del nuevo pliego, ambiguo e incompleto.

Solo llegados a este punto y antes de concluir la reivindicación, cabe preguntarse, ¿en que situación se puede llegar a producir una devolución por modificación del cartel? Cuando no haya varias ganaderías, supongo. ¿Cómo se comunicará la modificación por parte de la empresa para su aprobación antes de su anuncio al público? También supongo, que no se hará. Y lo mas importante, aquello recogido en el artículo 28 del Reglamento de Espectáculos Taurinos, donde indica que se hará constar – entre otras cosas – el cartel anunciador del festejo, en el que se indicará el número, clase y procedencia de las reses a lidiar. Y esto es algo que ni siquiera habría que exigir a la empresa de la Plaza de Toros de Las Ventas, pero el respeto que se suponía está roto. Madrid merece respeto y vamos a exigirlo.