Madrid tendrá que seguir esperando a Pablo Aguado

«Pablo Aguado deja detalles de su torería antes de caer herido. Destacaron también el capote de El Fandi, un extraordinario y lucido tercio de varas de un bravo sexto y la completa corrida de Santiago Domecq

Por Noelia Crespo | Fotografía Plaza 1

Llegaba el final de la feria de San Isidro, tras 33 tardes de toros, hoy se celebraba la última de un serial bastante satisfactorio en bastantes tardes. Buen cierre para la feria con la completa corrida de Santiago Domecq, quien debutaba hoy en el coso venteño y quien a buen seguro, se ha ganado repetir con méritos el año que viene. Corrida para cortarles las orejas, destacando varios toros, y pero sobre todo, la lidia lúcida del sexto toro, con un Fandi permitiendo lucirlo en todos los tercios. El Fandi dejaría buenos momentos con el capote y la lidia llevada a favor del aficionado en el último de la tarde. López Simón pasó sin pena ni gloria por Madrid, sin decir apenas nada, y con la sensación de que podía haber triunfado. Pablo Aguado, el que levantó las expectativas en la tarde de hoy, colgando el no hay billetes, dejaría algunos pasajes y detalles de su clase torera, pero sin acabar de rematar siendo finalmente cogido.

Pablo Aguado volvía a Madrid tras las ganas con las que dejó a los aficionados en su primera tarde. Empezó faena con un saludo capotero por verónicas, sacándose el toro a los medios. Seguiría luciendose con el capote, con unas chicuelinas a media altura, toreando despacio y dejando una media de cierre llena de clase. Tras el quite de El Fandi, empezaría la faena de muleta doblándose con el toro, llevándolo a media altura y dejando un remate lleno de clase torera en la tanda. Con Madrid pendiente de todo lo que sucedía, expectante del sevillano, siguió toreando por el pitón derecho, dejando muletazos templados, llenos de su personalidad. Dejaría tandas más estimables por el pitón derecho, donde le vimos más acomodado y relajado con un toro que tenía movilidad pero que le faltó la clase de los dos anteriores. Por el pitón izquierdo estuvo con menos ajuste, toreando por momentos más con el pico, pero finalmente y con la pureza y clasicismo que le caracteriza, consiguió tapar ese desacople. A pies juntos, toreando con los vuelos de la muleta, dejaría de nuevo naturales sutiles, llevándolo hondo, fiel a sí mismo. Faena de veinte muletazos y se marcharía a por la espada, dejando una faena muy en su estilo llegando a los tendidos. Al entrar a matar por primera vez sería prendido y volteado. Volvería a entrar a matar dejando una estocada entera, pero viéndose obligado a tener que usar el descabello, con el cual se atascó de mala manera. Cada vez más renqueante y dolorido, acabaría pasando a la enfermería tras recoger una ovación del respetable. No podría continuar la lidia, finalizando así de manera amarga y sin redondear, su paso por San Isidro. Madrid se quedó con la miel en los labios y tendrá que seguir esperando al sevillano.

Empezaría su tarde El Fandi saludando por verónicas al primero de la tarde, rematando de manera vistosa, dejando patente su buen manejo del capote. Lo intentó llevar al caballo por chicuelinas al paso sin apenas lucimiento ya que el toro salía suelto, por lo que tuvo que dejarlo colocado lidiandolo. Quite de presentación en la tarde de López Simón por saltilleras, replicadas por chicuelinas de El Fandi, quien fue tropezado por el toro haciéndose él mismo un autoquite tirándole el capote a la cara. Esa misma replica la remataría con un remate de rodillas. El tercio de banderillas corrió como siempre a su cargo, dejando tres pares, el último al violín, demostrando su concepto. Empezó la faena de muleta de rodillas en el centro del ruedo, toreando en redondo con un toro que humillaba y repetía en la franela. Siguió la labor por el pitón derecho, llevando al astado a media altura, intentando llevarlo largo y sin conseguir llegar a entenderlo. Por el pitón izquierdo, citaría más con el pico y dejaría pasajes sin ajuste, dibujando apenas algún natural suelto. Dejaría algunas tandas más sin eco, y es que se dejaría finalmente marchar un toro noble, con recorrido, que se acabó imponiendo al torero. Volvió al derecho para dar más pases y pases. Se dejó marchar un toro con las orejas puestas.

Con el cuarto de la tarde, un vistoso toro sardo, empezaría el granadino la faena toreando con la capa por verónicas en genuflexo, seguidas de otras con la figura erguida, de pie, rematando con una revolera. Sin mucho empleo en varas, hizo un quite el granadino y puso banderillas siempre fiel a su estilo. Empezaría la faena de muleta intentando llevarlo largo ante un toro soso, noble y justo de fuerzas. Seguiría por el pitón derecho, dando pases y más pases, intentando ligarlos, pero sin apenas transmisión ni eco en los tendidos. Lo intentó por el pitón izquierdo, dejando apenas algunos naturales sueltos y pases de pecho con demasiado desacople. Volvería al pitón derecho, en cercanías, dejando algún pase más sin sentido, alargando en exceso la faena. Aburrimiento generalizado en la labor, siempre en su línea El Fandi. Dejaría una estocada entera y tendida, siendo finalmente silenciado.

Tardó en llegar su presencia en Madrid este año, y finalmente por la cogida a Pablo Aguado tendría que matar el sexto también. Lo lancearía con la capa por buenas verónicas de buen manejo. Con este sexto seríamos presentes de una buena lidia, de cara y pensando en el aficionado. Tres veces al caballo, derribando en una de ellas al picador, quien dejaría un gran tercer puyazo y en los que se empleó el toro y se arrancó de largo como bravo. Ovación a Manuel José Bernal, quien sin duda, optará al mejor puyazo de la feria. Entre vara y vara, sería quitado todas las veces por el Fandi, dejando vistosos y variados quites aplaudidos. Seguiría la lidia con el tercio de banderillas, siempre a cargo del matador, quien firmaría un tercio completo, poniendo hasta cuatro pares, venido arriba y siendo muy celebrado por el aficionado, quien por primera vez en la tarde aplaudía de manera rotunda al granadino. Se le sometió mucho en los tercios al toro y eso afectaría en la muleta. Tras brindar al público, empezó con rodillas en tierra desde el tercio, dejando pases por alto y en redondo. El toro estaba desfondado y apenas pudo dejar el Fandi algún pase suelto por ambos pitones. Faena de entrega del diestro, torero honrado al que hay que agradecer que luciera el toro en los tercios, y no se lo guardara para la muleta, no todos lo hubieran hecho. Se atascó con la espada y puso fin a la feria.

López Simón comenzó lanceando al segundo de la tarde por verónicas y chicuelinas sin mucho eco en los tendidos. Tras el tercio de varas, aparecería con un quite Pablo Aguado por verónicas aplaudidas en los tendidos. Brindis a todos los compañeros heridos y comienzo de faena a pies juntos, quieto con pases por alto de los que salía suelto. Fue por ello que se fue a los medios a buscarlo para darle algunos pases cambiados por la espalda, seguidos de derechazos, ligando los pases y varias tandas en redondo, llevando cosido en la muleta al manso encastado de Santi Domecq. Daría varias tandas por el pitón derecho, donde basó su faena, pero donde le vimos demasiado acelerado, sin llegar a entender al toro. Cogería la mano izquierda muy tarde, por donde apenas dejaría naturales sueltos sin lucimiento ni contenido. Volvería al pitón derecho para dar una nueva tanda de más y de sobra por ese pitón. Faltó rotundidad, entendimiento y firmeza en una faena que tuvo toro pero faltó torero. Movilidad, transmisión y humillación tuvo el toro, quien lo quería todo por abajo, aspecto que no llegó a entender López Simón. Cerraría tras metisaca horrible y estocada en la que se llevó un derrote. Faena que sería silenciada al fallar el planteamiento de primeras y en la que se le marchó el toro.

Con el quinto empezaría por verónicas, algunas con más temple y un remate aplaudido. Mal en varas, empezaría con la franela doblándose con el toro, llevándolo largo y enseñándole. Por el derecho, ligó tandas cortas, cambiando pases por la espalda, dejando pases sin mucho que reseñar. Por el izquierdo estuvo sin acople, inseguro y sin transmisión. Siguió por el derecho, más que toreando dando pases, alargó de más, dejando trapazos sin contenido. Estocada entera y silencio.

Ficha del festejo.

Domingo 16 de junio de 2019.

Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Corrida de toros de La Prensa. Feria de San Isidro. 34ª tarde y última de feria.

Toros de Santiago Domecq, bien presentados y la mayoría con opciones, corrida muy completa. Buen debut ganadero, destacó sobre todo el 6°, este último en mayor medida por su bravura en el caballo y su buena condición. Toros en general de orejas, cuatro de ellos ovacionados.

  • El Fandi (de berenjena y oro). Pitos, silencio y palmas en el que mató por Aguado.
  • López Simón (de azul marino y oro). Silencio tras aviso y silencio.
  • Pablo Aguado (de sangre de toro y oro). Ovación tras dos avisos y herido.

Entrada. Lleno de no hay billetes, 23624 espectadores.

Detalles.

  • Sería ovacionado el picador Manuel José Bernal tras picar al sexto toro.

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