Maello | Triunfan Saúl Sanz y Antonio Palla, un novillero castellano y una brava ganadería

Por Noelia Crespo

El Circuito de novilladas sin picadores de CyL llegaba en su tercera entrega a la localidad abulense de Maello. A pesar del frío, el mal uso de los aceros y la excesiva duración del festejo, la tarde tuvo un ambiente caluroso en los tendidos y estuvo llena de matices variados con interés por parte de los novilleros y del ganado. Admirable también el gran trabajo y organización del certamen, demostrando en todo momento como hacer bien las cosas.

Abriría la tarde el alumno de la Escuela Taurina de Salamanca, Sergio Rodríguez, frente a un novillo de Antonio Palla de bella presencia. Se estiró a la verónica con facilidad, sacándose al astado hacia los medios y rematando el saludo inicial con una media llena de empaque. Nuevamente demostró su buen manejo capotero en la réplica a su compañero por chicuelinas ajustadas. Tras el buen oficio de Jarocho en banderillas, comenzó su trasteo muletil desde el tercio con ambas rodillas en tierra. Toreando en redondo, con la mano muy baja, firmó un inicio vibrante y templado que rápidamente conectó con los tendidos. En sus manos tuvo un novillo enclasado, con humillación, nobleza y fijeza al que toreó por ambos pitones, logrando los momentos de mayor brillantez por el derecho. Fue con esa mano por donde se sintió más cómodo y agusto, consiguiendo muletazos más profundos y asentandos. Tras una tanda más memorable al natural, dejándosela puesta y tirando de él, finalizaría faena en cercanías, aguantando parones con firmeza y bernardinas. Tras varios pinchazos, enterró una estocada trasera y atravesada.

El cuarto novillo, correspondiente a la ganadería de Los Lastrones, fue un astado noble sin aparentes complicaciones. Tras la buena labor de su cuadrilla en banderillas, comenzó su faena Sergio doblándose con el de Cebreros, buscando enseñarle y alargarle la embestida. Elaboró una faena larga, serio y asentado de zapatillas, mostró una versión más que correcta por ambos pitones nuevamente. Intentó poner lo poco que decía el novillo, y finalizó dejándose llegar los pitones a la taleguilla. Se atascó con la espada.

Juan Alonso, de la Escuela Taurina de Palencia, actuó en segundo lugar. Tuvo en suerte un primer novillo de Palla al que recibió con una larga cambiada desde el tercio. Estirándose a la verónica, logró lucirse con el capote para conectar firmemente con el público presente. Muleta en mano, buscó salirse con él hacia los medios toreando desde el tercio. Ante un novillo con embestida más en línea recta, le costó entenderse al joven palentino. Poco a poco se fue asentando con el de Gusende Moscosa, lleno de fijeza y prontitud, logrando por el izquierdo los pasajes de mayor disfrute para el novillero. No terminó de confiarse, faltando mando y poder en una faena a menos que culminó por circulares. Se atascó en exceso con la espada, sufriendo alguna que voltereta.

Descentrado y sin confianza se mostró el novillero palentino en su segundo novillo de Los Lastrones. En su inicio con la muleta intentó fijarle la distraída embestida que traía bajándole la mano desde el tercio. Recorrido y nobleza presentó el de Cebreros al que Juan basó su labor por el pitón izquierdo. Tirando de él y enganchandole adelante, consiguió firmar algún natural suelto más templado. No terminó de encontrarse el joven, incómodo en muchos momentos, sin someter, mandar ni bajarle la mano, deslucieron los múltiples enganchones que sufrió. Se le nota verde y con mucho que mejorar. Final de faena por alto en una labor excesivamente larga en la que se terminó aburriendo el novillo y que con la benevolencia del presidente se quedó en tan sólo dos avisos.

Perteneciente a los Lastrones, el tercer novillo de la tarde le tocó en suerte al novillero de la escuela salmantina, Saúl Sanz. Las brusquedad de salida del astado le impidió al joven novillero estirarse a la verónica, dejando apenas algún lance suelto. Apretando y de corto recorrido lo marcó el de Cebreros en banderillas, dificultando la labor a los subalternos. Tras brindar a Juan del Álamo, presente en los tendidos, comenzó su trasteo de muleta por genuflexos, llevándolo hasta los medios, toreando templado y enseñándole con oficio. Ante un novillo con mayor nobleza, logró construir una faena seria y entregada por ambos pitones. Encajado, templando la embestida y con profundidad consiguió ligar muletazos en varias series alternando de pitón con solvencia y personalidad de torero castellano. Finalizó su medida labor por manoletinas para rubricarlo todo con una estocada perpendicular ejecutando la suerte por derecho.

En sexto lugar, salió al ruedo un bravo y encastado novillo de Antonio Palla de nombre “Manzanero” premiado finalmente con la vuelta al ruedo. Saúl Sanz logró saludarlo por verónicas en un recibo un tanto frío. Desde el tercio, inició con la franela de manera muy torera, con la figura erguida, encajado de riñones y muy templado. No permitía errores el astado y a la mínima le echó mano al joven dejándolo sin aire al comienzo. Asentándose poco a poco, supo aprovechar las virtudes del animal de Gusende Moscosa toreando profundo, despacio y enrazado, firmando muletazos de calidad con la mano muy baja. Al natural creció el interés en la faena por parte del público. Ralentizando la embestida, echándole los vuelos y toreandolo con la panza de la muleta, hilvanó naturales ceñidos, encajados, con gusto y personalidad. Demostró firmeza, cabeza y conocimiento de alturas y distancias que requería el novillo. Pecó de alargar en exceso una faena en la que disfrutó y conectó mucho con el tendido. Se atascó con la espada llegando a sonar los dos avisos. Buenas formas las que atesora el segoviano.

FICHA DEL FESTEJO.

Sábado 3 de octubre de 2020. Tercera novillada del Circuito de novilladas sin picadores de CyL. Maello (Ávila).

Novillos de Antonio Palla, bravos con clase, casta, fijeza y recorrido, de buen juego; y Los Lastrones, nobles en general. Todos ellos bien presentados. El sexto de Palla fue premiado con la vuelta al ruedo.

  • Sergio Rodríguez (de blanco y oro). Oreja y oreja tras aviso.
  • Juan Alonso (de grana y oro). Ovación tras aviso y vuelta tras dos avisos.
  • Saúl Sanz (de rosa palo y oro). Oreja y oreja tras dos avisos.

Entrada. Lleno de no hay billetes en una tarde fría y ventosa.

Detalles.
Destacó la gran tarde de Roberto Martín Jarocho y la brega de Bonifacio Martín «Boni»

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