Oreja para Eugenio de Mora en otra tarde teñida de sangre

Por Lucía Hernández (@luciahg35) | Fotografías Susana Ortiz (@suortiz77)

Vigésimo octava de abono, toros de El Ventorrillo que lidiaron los diestros Eugenio de Mora, Sebastián Ritter y Francisco José Espada.
Corrida abierta de sementales y cinqueña en su totalidad. En la memoria de todos seguía la espeluznante cornada sufrida por Román ayer.

El director de lidia Eugenio de Mora recibió al abreplaza bregando a un toro que embestía con la cara alta y en ocasiones salía algo distraído. Al relance acudió al caballo, cayendo en primera instancia trasera la vara. En el segundo encuentro se agarró mejor el picador y se dejó pegar.
Sebastián Ritter no dejó pasar la oportunidad de presentarse en la tarde y, capote a la espalda, quitó al astado.
Por bajo comenzó el torero la faena, intentando hacer que el toro humillara.
Con poco recorrido, embestida violenta, sin ritmo y con los pitones a la altura del pecho se desarrollaron las tandas de una faena agravada por el viento en la que lo intentó el torero toledano.
Manso y descastado al que Eugenio de Mora intentó hacer faena, debiendo abreviar, pero las ganas tras su ausencia el pasado San Isidro le pudieron.
Al segundo intento enterró la espada y el toro se tumbó. Falló el puntillero en varias ocasiones por lo que se puso en pie el estado y se alargó aún más todo, llegó a sonar el segundo aviso.

Salió el cuarto de la tarde al ruedo que, queriendo bajar la mano y templar a la verónica lo recibió Eugenio de Mora.
Echando el caballo encima recetó dos puyazos traseros el varilarguero. Por chicuelinas Sebastián Ritter intentó quitar pero el toro se lo pensaba y le costaba pasar, resultando herido en el gemelo, lo que le impidió completar su tarde.
Intentó Eugenio de Mora con mucho oficio hacer faena a un toro con embestidas descompuestas.
De uno en uno y perdiendo pasos por el pitón derecho llegó lo más significativo de la faena.
El toro no llegó a emplearse y sus embestidas no trascendieron a los tendidos.
Hábilmente metió la mano y acabó con su soso oponente.

Cerró plaza el segundo del lote de Ritter, que estoqueó Eugenio de Mora como director de lidia. Enceló en el capote al astado, que mostró condiciones de manso en este primer tercio. Al relance se encontró con el caballo en un primer puyazo caído y con un segundo encuentro en donde se agarró bien midiendo el castigo. Luciendo al toro en la distancia, respondió este con fijeza y humillación. Las tandas por el pitón derecho arrancaron los “olé” de los tendidos debido a la ligazón y a la transmisión de las embestidas.
Ya con la muleta en la mano izquierda el toro seguía repitiendo y tomando los trastos con codicia.
Llevó largo al toro con la muleta y no le perdió pasos. Acabó toreando genuflexo a dos manos para cerrar una faena que fue a más debido a las condiciones del toro.
Estocada entera que fue aplaudida. Aviso y ovación para un buen toro que no destacó en el caballo. Oreja al oficio del toledano.

Sebastián Ritter se estiró brevemente a la verónica ante un toro que no se definió.
Al relance se le picó en el primer encuentro, con una deslucida pelea haciendo sonar el estribo y un breve segundo paso por el caballo.
Por el pitón derecho se quedaba corto e incluso llegó a hacer hilo en alguna ocasión, con muletazos deslucidos y un toro punteando la muleta.
Al natural el toro cogía mejor los vuelos de la muleta y las embestidas tenían más temple. Logró ligar varias tandas pero los mejores muletazos que le robó llegaron de uno en uno.
Media estocada tendida y varios golpes de descabello para finalizar una faena larga en la que hizo mejor a un toro manso y descastado.
Con valor, muy digno e intentando hacer las cosas bien Sebastián Ritter ante un toro justo de fuerza y que apenas humilló.

Ganando terreno hacia los medios al feo tercero recibió Francisco José Espada al primero de su lote.
El primer puyazo fue largo en una deslucida pelea y una segunda vara muy medida.
Explosivo inicio en el que hubo desorden pero llegó al tendido la movilidad del astado.
Citó de largo al animal por ambos pitones, pero ya en la muleta al toro le costaba humillar y gazapeaba, complicando la labor del matador.
Perdiendo pasos continuamente e intentando ligar consiguió sacar una buena tanda por el pitón derecho que empezó con un pase cambiado por la espalda que sorprendió a los asistentes.
Media estocada caída y varios fallos con el verduguillo hicieron sonar dos avisos.
Manso y soso toro que pasaba pero que no llegó a decir nada.

Se corrió turno y salió el que estaba enchiquerado como sexto de la tarde.
Genuflexo recibió Espada al segundo de su lote que se fue directo al caballo y apretó con los riñones en un puyazo trasero y largo. Por estatuarios comenzó la faena, para seguir con varias tandas por el pitón derecho con ligazón y quietud ante un toro pronto.
Intentó ponerse por el pitón izquierdo pero el toro cabeceaba tocándole los trastos e incluso llegando a desarmarle.
Volvió a la mano derecha para seguir dando pases en los que arriesgó con un toro que se venía por dentro. Acabó exponiéndose po Manoletinas para cerrar una faena larga.
Media estocada y mal uso del descabello que emborronó una faena en la que se entregó.

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