Pedro Muñoz | Presencia del toro y las formas de Javier Herrero

Por Víctor Peinado

Corrida de toros en Pedro Muñoz (Ciudad Real). Destacar lo primero la gran presentación de la corrida, su limpieza de pitones e integridad.

Sánchez Vara con el que abría plaza no estuvo del todo confiado. Su trasteo de muleta fue breve. La condición del toro, con unas miradas escalofriantes sobre todo por el pitón derecho hicieron que el diestro cogiese antes de tiempo la espada. Complicadísimo se lo puso para entrar a matar, primero tapándole la salida y después con violentos gañafones. En el cuarto de la tarde, una pinto del más puro estilo “Pablo Romero” pero que resultó ser muy sosito en el último tercio y como casi todos sus hermanos desparramó la vista y acusó una falta de fijeza importante. Destacar en la lidia de este cuarto un ajustadísimo par del propio matador, en el que expuso sobremanera.

Javier Herrero es un torero de grandes cualidades. Su colocación es de una gran pureza y los toques de su muletita suaves y pulcros. Y además intenta llevárselos atrás toreados. Dio la cara y estuvo por encima de sus dos oponentes. El primero con un gran fondo de casta que agradecía la suavidad en los toques pero que se violentaba y acortaba el viaje al tocar las telas; y el quinto, de imponente presencia, fue en más deslucido de la tarde. La gran actuación con la espada le hizo tocar pelo en ambos toros.

El toro de menos presencia cayó en tercer lugar. No se picó. Era flojito pero con una excelsa clase. Lo toreó por ambos pitones Esaú Fernández y tras un pinchazo, una estocada que hizo guardia y tres descabellos recibió el doble premio. El presidente se excedió en la recompensa también hacia el toro, al que le dio la vuelta al ruedo. Al que cerraba plaza no pudimos llegar a verle más que embestidas cortas en el macheteo del sevillano antes de irse a por la espada.

Ficha del festejo.

Seis toros de la ganadería de Partido de Resina, de imponente presentación, pero que estuvieron faltos de entrega y clase. Al tercero se le premió con la vuelta al ruedo.

  • Sánchez Vara. Silencio tras aviso y dos orejas
  • Javier Herrero. Oreja y oreja
  • Esaú Fernández. Dos orejas y silencio.

En la lidia del tercero de la tarde, el banderillero Julián Gómez Carpio realizó el salto con garrocha antes de llevarse el toro al picador.

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