Roca Rey destaca en su reaparición

Por Enrique Carcelén

Lima 3 de noviembre, después de casi 4 meses de inactividad en los ruedos reaparece Andrés Roca Rey en su plaza de Acho, la más antigua de América. No hubo lleno de no hay billetes, tres cuartos de plaza. Toros de Aníbal Vázquez, 4 de sus hierros del Olivar y 2 del hierro de la Viña, la mayoría con predominancia de sus refrescamientos hechos a través de la sangre ecuatoriana Cobo (Jandilla), mucho peso aparecía en la pizarra para lo que realmente salió, algo muy normal que ocurre en todas las ferias americanas.

Primer toro de la tarde del Olivar, negro mulato brocho de pitones, poco cuello, de salida natural hacia la derecha, Enrique Ponce empieza a lancearlo cerca a tablas y el toro responde apretándolo por ambos pitones. Tumba al caballo ya que el picador no gira al momento que el toro empuja hacia el pecho del equino, cornada para el caballo en el cuello. Es piado luego a favor de querencia, calamocheando en el peto haciendo sonar los estribos. De corto recorrido en banderillas, cara alta, todas por el pitón derecho, se duele. Inicia faena de muleta queriendo doblarse en tablas con el astado quien vuelve a apretarle especialmente por el derecho que lo hace peligroso, se lo lleva al tercio y cambia de mano. Naturales de uno en uno buscando atemperar la embestida del toro sin éxito, enganchones de muleta metiendo derrotes. Insiste con la izquierda ahora con mejor respuesta, no llega a ligar. Prosigue al natural y con su inconfundible huella; mala colocación, abuso del pico y pases a kilómetros del cuerpo. Estocada caída, ejecutada saliéndose de la suerte, cae al primer descabello. Pitos y matracas en el arrastre.

El cuarto de la tarde, con el hierro de La Viña, cariavacado y bizco de pitones. De salida contraria barbeando las tablas, abanto. Ponce busca llevarlo a los medios con verónicas apoyándose con los vuelos, lo fija. Se arranca a media distancia para el caballo, puyazo trasero, embiste abajo del peto empleándose, empuja desplazando al equino y lo tumba por debilidad de este. Lo llevan al varilarguero a favor de querencia para la segunda entrada donde se emplea poco tras la señalización. Banderillas todas por el derecho, intenta perseguir al rehiletero en un par, se duele. Ponce brinda al público y va al 10, cerca de su tendido 11 en sol para iniciar su faena, terrenos de la plaza donde el de Chiva siempre hace embestir a los toros. Exceso de composición de la figura y toreo estético, derechazos ligados sin transmisión. Por naturales vuelven los unipases, no intenta ligar o torear en redondo. Vuelve a la derecha y ya más erguido y vertical busca torear en redondo. El toro se va a tablas, rajado. El de La Viña se le va a toriles, continúa en sentido de las agujas del reloj por los tendidos. Pincha, pinchazo hondo, descabello. Más pena que gloria el paso de Enrique Ponce por Acho 2019.

Juan Serrano Finito de Córdoba, en su primero, segundo de la tarde del hierro del Olivar, de armónicas hechuras a pesar de la poca cara, hocico en forma de rata, sin destacar por trapío, abanto de salida, distraído, escarba y gusta del lado contrario a la salida natural. El toro mete bien la cara en los primeros lances. Se emplea mucho en el caballo, lo desplaza hasta las tablas, excelente Angelo Caro aguantando la embestida a pesar del puyazo caído, aplausos para el señor picador. Responde a los cites de media distancia en banderillas arrancándose, va con la cara arriba. Con la muleta tandas de derechazos ligadas, pinceladas de buen toreo, más no dominadoras o en busca del sometimiento del animal que destacaba por su fijeza y buena respuesta a los toques, abuso por momentos del toreo de perfil. Por la izquierda no puede quedarse quieto. Más medios derechazos muñequeando hacia afuera, buscando aliviarse y emocionar al público del clavel. Estocada caída. Algunos aplausos para el toro durante el arrastre, algo de pitos para el Fino.

Con el quinto, también del Olivar, tocado de pitones, ligeramente cuesta arriba, con salida a galope hacia la contraquerencia. Mucho motor al embestir en los primeros lances, se da una voltereta, pero continúa acometiendo muy fijo girando correctamente por ambos lados. Sin fuerzas en el caballo, toma un picotazo. Menos vehemencia para embestir en banderillas, va con la cara alta y se duele. Ni por el derecho o el izquierdo, Finito sin hacer esfuerzo por extraer agua de un pozo seco se limita a mostrar lo venido a menos de su comportamiento, flojo el cordobés. Quizás con otro lidiador pudo haberle intentado enseñar a embestir. Dos pinchazos saliéndose de la suerte, estocada corta. Se escuchan matracas para toro y torero. Sí hay quinto malo.

Al fin reaparece Roca Rey, con Farolero, negro listón, según tablas de 531kg pero claramente no los tenía, anovillado, cuesta arriba, algunas protestas de salida. Lo recibe con verónicas bien ejecutadas y chicuelinas, ganando terrenos hacia los medios. Sorprendentemente lo deja bien colocado para la suerte de varas, picotazo caído y de poquísimos segundos, pide cambio de tercio y para variar el toro se va crudo. Quites por chicuelinas en los medios, el novillo tiene movilidad. Tremendo quite de Enrique Ponce para desviar la embestida del toro cuando parecía arrollar al banderillero Dennis Castillo luego de un resbalón de éste al citar. Castillo destaca en sus pares, en toda la cara del astado, quién acude al cite. Andrés brinda a su afición, inmóviles estatuarios en el tercio, fija al animal. Derechazos en redondo buscando bajar la embestida. Toda la plaza protesta al unísono la charlotada de cantarle en vivo un vals criollo, aplauden cuando vuelve el pasodoble con la banda. Por la izquierda busca alargar la embestida con naturales profundos, luego los traza más cortos invitando el toro a los terrenos del torero. Insiste nuevamente con la profundidad por la izquierda pero el animal se queda corto. Llega la mejor tanda por la derecha; brazo y muñeca algo templaditas van llevando tapado al astado, buscando vaciar hacia adentro el muletazo, cambiado por la espalda cuando se le para y un cambio de mano. Abuso del pico para citar en cercanías, tanda más arrimada donde el traje le arranca una banderilla al toro y termina clavada en él. Ceñidas bernadinas para los tendidos, mata de una entera ejecutando muy bien el volapié. Cae rápido el toro, dos orejas discutidas pero estamos en América. Señor juez los pañuelos se sacan de uno en uno, no a la vez.

El último de la tarde, un castaño chorreado ojo de perdiz bociblanco de La Viña, de indefinida embestida en el capote de Andrés, aunque muy fijo como todo el encierro. Mini puyazo de Yaco Reyes, con órdenes de también lastimar lo menos posible al cornúpeta, toro sin emplearse, nula fuerza. Quites más de recortador sin afianzarse, buscando más esquivar las embestidas. Tardo en banderillas, todas por el izquierdo, embestida indefinida. Inicia Andrés el trasteo cogido de tablas. Ya en el tercio, por naturales interesantes enganches que buscan ser vaciados detrás de la cintura, se ve así intentos de evolución hacia un toreo más técnico. Por la derecha tiene menos recorrido, para esto cita retrasando la muleta e buscando templar el muletazo con la muñeca, aún le cuajarse más en estas artes. Arrimón buscando pasarse al animal en cercanías para arrancar emociones en los tendidos. Circulares invertidos que buscan recuperar la movilidad del venido a menos toro. Pinchazo, estocada tendida y pasada, descabello en su segundo intento.

En resumen un encierro que no estuvo a la altura de lo esperado, mansos con poca fuerza y recorrida, solo para destacar su fijeza. Destacable el regreso de Andrés al ver que ha trabajado para mejorar su toreo, muy por encima de su lote y buscando torear más que agradar al público como en la mayoría de sus anteriores comparecencias. Ponce y Finito con baja predisposición, mermados en facultades.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (0) in /home/altoroes/public_html/wp-includes/functions.php on line 4344