Salamanca | La madurez de Chaves, el temple de Manzanares y la explosión de Roca Rey

Por Noelia Crespo | Fotografía Adrián Casado

Más de 700 días habían transcurrido desde la última corrida de feria celebrada en el coso salmantino. Tiempo en el que la añoranza de pisar La Glorieta hizo que en la apertura del nuevo ciclo se colgará una gran entrada en el aforo permitido para ver las distintas versiones de dos figuras como José María Manzanares y Roca Rey junto a Domingo López Chaves, torero de los más queridos en su tierra. No estuvo a la altura en juego y presentación Nuñez del Cuvillo.

«Nenito – 59» fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a la feria. Tras dos buenos primeros tercios por parte de la cuadrilla de López Chaves se repartieron sendas ovaciones. A pies juntos, firme, por alto y desde el tercio comenzó el de Ledesma con la franela ante un toro con fijeza y repetición en las primeras series. Planteó una faena larga en la que alternó muletazos profundos y de mano baja por ambos pitones consiguiendo que rompiera el astado gaditano. A menos se vino un trasteo falto de rotundidad y ajuste que rubricó con una estocada en el segundo intento.

La gran dimensión y verdad de López Chaves se vislumbró en el cuarto toro de nombre «Madrilito – 65». Pronto tornó las protestas de los anteriores animales en aplausos tras lancearlo con personalidad a la verónica y quitar por chicuelinas ceñidas. Aguantó el picador la pelea en varas y destacó Chacón, ahora con la brega. Cogió los tratos el ledesmino para elaborarle faena a un toro cada vez más agarrado al piso. Provocándole las embestidas y tirando de él, expuso y se puso de verdad Domingo, dándole el pecho, cruzandose y exprimiendo con garra y tesón los muletazos que le regalaba el Cuvillo. Labor de mérito y valor con la que se entregó a los salmantinos. Pinchazo, estocada y oreja.

Mal presentado y justo de fuerzas saltó al ruedo «Hurraco – 126» para José María Manzanares. Caso omiso del presidente a las protestas del respetable tras los primeros tercios que veían la falta de fuerza evidente en el animal de “El Grullo”. Buscando la suavidad y el cuidado comenzó faena el alicantino sin apretar ni exigirle. Basó una larga faena carente de emoción por el pitón derecho donde firmó algún muletazo más estimable. Estocada y ovación. Protestas al presidente.

El quinto, «Pregonero – 203», empujó contra tablas en el caballo de Paco María a pesar de acudir al relance. Destacó Siro en banderillas, dejándose ver y exponiendo. Doblandose desde el tercio comenzó la faena José Mari en busca de dominar la repetición del de Nuñez. Estructuró una inteligente faena por ambos pitones que permitió disfrutar de los pasajes más acompasados y toreros de la tarde aprovechando la clase del animal. Templando por derecho y relajado al natural, dibujo muletazos despacio, con sutileza y profundidad. El entendimiento y conexión entre ambas partes se trasladó a los tendidos en una faena a más. Se quedó en oreja tras pinchar.

Cogido excesivamente con alfileres resultó «Gavilán – 167» correspondiente a Andrés Roca Rey. Segundo inválido seguido que decidieron mantener en el ruedo. Lo mostró por ambos pitones decidiendo con acierto abreviar ante las nulas opciones que le prestó su oponente.

A la verónica y toreando hasta los medios sacó el limeño a «Blanquito – 123», el sexto de la tarde. Aprovechando la repetición y movilidad de los primeros tercios del Cuvillo realizó un quite por chicuelinas ajustadas y ceñidas para empezar a calentar el ambiente. Por estatuarios y sin moverse un ápice comenzó el trasteo que le abriría la puerta grande. Faltó limpieza y rotundidad en esas primeras tandas que no terminaban de alzar el vuelo de la faena. Decidido a cortar las orejas como fuera se metió entre pitones para alardear de un valor inigualable. Circulares, por la espalda, dejándose llegar los pitones a la taleguilla y con las bernardinas cambiadas finales encendió a todos los presentes. A pesar del pinchazo, la certera segunda estocada le concedió el doble trofeo.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de Toros de La Glorieta en Salamanca. Corrida de toros. Tres cuartos largos de entrada en el aforo permitido.

Toros de Nuñez del Cuvillo, mal presentados, anovillados y pobres de cara. Descastados de juego.

  • López Chaves (de grana y oro). Oreja y oreja tras aviso.
  • J.M. Manzanares (de corinto y azabache). Ovación tras petición y oreja.
  • Roca Rey (de gris perla y plata). Silencio y dos orejas tras aviso.

Detalles.

Se demonteraron José Chacón y Javier Gómez Pascual en el primero tras una buena brega de Jesús Talaván y Domingo Siro en el quinto. Destacó la brega de José Chacón en el cuarto.

Fue ovacionado José María Díaz en el primer tercio de varas de la tarde y Manuel José Bernal en el cuarto.

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