Salamanca | Morante, Talavante y Roca Rey, ¡delirio en La Glorieta!

Por Noelia Crespo

El éxtasis y delirio se adueñó de La Glorieta y es que hacía once años que no se veía un ambiente igual. Los tendidos a rebosar y el cartel de “No hay billetes” colgado días antes del festejo. Era el cartel de la feria y cumplió con las expectativas. Tarde de toreros importantes con la torería de Morante, el temple de Talavante y el valor de Roca Rey ante la decepción de Cuvillo. Lo de Morante merece un capítulo aparte.

Del amor al odio, y viceversa, hay tan solo un paso. Eso debió sentir más de uno tras la soberbia faena de Morante de la Puebla al cuarto bis. «Arrojado – 155» saltó al ruedo tras la devolución del titular ante las protestas del cigarrero al presidente en el tercio de picar por un aparente problema de visión. El sobrero, noble y con fijeza, le permitió lucirse a la verónica con temple y cadencia, meciendo el capote con gusto y reconciliandose con los tendidos. El galleo por chicuelinas hasta el caballo fue muy torero. Con la muleta alcanzó cotas que emocionaron al tendido en una faena inspirada y arrebatada, llena de torería, detalles y gusto por ambos pitones. Se encajó, se ciñió y se entregó toreando con la panza de la muleta y pasándoselos por la barriga emborrachando de toreo a los presentes. ¡Una delicia! Un final lleno de personalidad y una estocada en lo alto le concedieron las dos orejas con la plaza rendida.

En su primero, de nombre «Tortolito – 63», abrevió ante la monumental bronca del respetable. Ni una serie al deslucido y soso de Cuvillo.

«Manzanilla – 65» fue el toro del regreso de Alejandro Talavante a Salamanca. En las telas del pacense mostró recorrido, prontitud, repetición y un buen pitón izquierdo, sin duda el mejor del encierro. Vino con actitud y ganas el extremeño quien anda en el camino de retomar su mejor versión. Lo demostró a la verónica en el recibo templado y en el quite por gaoneras ajustadas. Al natural basó la faena y firmó tandas toreando con los vuelos, de mano baja y profundidad enroscandose la embestida y rematando detrás de la cadera. Aún así, faltó ajuste y se diluyó poco a poco la intensidad del trasteo. Su buena imagen y esencia la remató por bernardinas en los medios. La estocada cayó trasera, pero asomaron los pañuelos desvirtuando el criterio del presidente días anteriores. Fue llegar las figuras y aflojar la seriedad. Dos orejas.

Justo de fuerzas y sin raza fue su segundo oponente con el que apenas pudo lucirse. «Jarandero – 45» resultó soso y sin transmisión, y aunque lo intentó con disposición y buenas formas, no tuvo éxito.

Andrés Roca Rey llegó a Salamanca acaparando las miradas por su arrolladora temporada. A «Gavilán – 36» lo saludó con gusto por verónicas a compás abierto. Tras el puyazo de Manuel Quinta, se vivió un hecho insólito, el equino se botó sin explicación derribando al picador y estrellándose contra las tablas del 3. Se vivieron minutos de incertidumbre con el caballo en el callejón y el toro en el ruedo. Finalmente los monosabios lograron levantarlo y reconstruir la situación. Mientras tanto, el peruano consiguió empezar su faena de rodillas en el tercio toreando en redondo, templando y aguantando. Pronto se quedó sin oponente recurriendo a las cercanías para dejarse llegar los pitones. Oreja tras estocada baja.

A revienta calderas salió en el sexto el de Lima a sabiendas de que sus compañeros ya habían abierto la Puerta del Toro. Se echó el capote a la espalda para calentar el ambiente con gaoneras ajustadas de mérito ante la incertidumbre de «Perdicero – 49». Manso, sin entrega y sin fuerza resultó el de “El Grullo”, todo lo contrario al diestro que tenia delante. Todo entrega y firmeza, inició de hinojos en los medios pasándoselo por la espalda y siguiendo en redondo con todas las miradas puestas en él. Hubo poco toreo por su oponente, pero tiró del toro con poder en cada muletazo para llevarlo con profundidad hasta el final. Acortó distancias, firmó algunos naturales de mayor calidad y se metió entre pitones con valor y arrojo para levantar al público de su asiento. Estocada y dos orejas – nuevamente excesivas – para continuar su éxitosa temporada.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de Toros de La Glorieta (Salamanca). 5ª de la feria Virgen de la Vega 2022.

Toros de Nuñez del Cuvillo, desiguales y justos de presentación. Nobles y desrazados en líneas generales salvo el buen segundo.

  • Morante de la Puebla (tabaco e hilo blanco). Bronca y dos orejas.
  • Alejandro Talavante (blanco y oro). Dos orejas y ovación.
  • Roca Rey (rosa y oro). Oreja y dos orejas.

Entrada. Lleno de “No hay billetes” en una tarde calurosa.

Detalles. Se desmoteraron Miguelín Murillo y Manuel Izquierdo en el quinto y Francisco Durán “Viruta” en el sexto, aunque también debió hacerlo Antonio Chacón tras su brillante brega.