Salamanca | Tomás Rufo conquista La Glorieta ante la decepción de Garcigrande

Por Noelia Crespo

De Talavera a Salamanca, y tras un percance hace tan solo dos días llegó Tomás Rufo a La Glorieta. Cayó de pie en su presentación en tierras charras conquistando a todos tras una faena de futura figura del toreo. Sin embargo, la de Garcigrande, salvo el buen tercero, decepcionó por completo. El mando de El Juli cortó una oreja a su primero mientras que Manzanares no tuvo opción.

«Guantanamero – 1» fue el toro de su presentación en Salamanca al que realizó un quite por chicuelinas ajustadas en los mismos medios. Codicioso, repetidor y con buen fondo resultó el mejor astado del encierro al que Tomás Rufo terminó desorejando tras brindar a Emilio de Justo. Sin probaturas y de rodillas, comenzó toreando en redondo desde el tercio para encender pronto los tendidos. Por derecho firmó tandas sensacionales, templadas y profundas. La eclosión llegó con la izquierda por donde a base de vuelos, suavidad y pureza hilvanó naturales encajado, enroscandose la embestida con mucho temple. La última tanda con la diestra apretandole por abajo redondeó la faena. La espada caída no le impidió cortar el doble trofeo y salir a hombros.

Anovillado e impropio para Salamanca, no hizo honor a su nombre «Guapito – 154», el Garcigrande que cerraba la tarde. Tras un nuevo buen tercio de banderillas, no pudo rematar con las telas su gran tarde en el coso charro. Flojo y sin clase, pasaba por la muleta del toledano con la cara a media altura. No cesó en el intento Tomás, justificando sus ganas y actitud. Se atascó con la espada.

Se terminó entregando en la muleta de El Juli el primer astado de la tarde de nombre «Exiliado – 108» tras unos primeros tercios en los que derribó al picador – ovacionado Salvador Nuñez – y apretó en banderillas. Claves fueron los doblones iniciales llevando con profundidad la embestida para hacerle romper hacia adelante. El pupilo de Justo Hdez desarrolló nobleza en las telas del madrileño, quien a base de mando, poder e inteligencia le empezó a extraer buenos muletazos por ambos pitones. Ligó en redondo pasajes de mano baja que permitieron aumentar la intensidad de la faena. Una estocada entera y trasera le permitió cortar una oreja.

No terminó de alzar vuelo la intermitente faena al cuarto. «Boticarrillo – 18», nuevamente de Domingo Hernández, tuvo nobleza, aunque las fuerzas justas para permitir un mayor lucimiento. Oficio por ambos pitones, estructuró un trasteo de altibajos donde lo mejor vino cuando se le imprimió suavidad y trazo largo al muletazo. Ante la brusquedad protestó y deslució la labor.

A J.M. Manzanares le tocó en suerte «Castaño – 54», uno de los de Domingo Hernández que pisó el ruedo – porque aunque toda la corrida estaba reseñada como Garcigrande, lo cierto es que varios toros estaban herrados con lo de DH -. Frenado en el capote del alicantino, se comenzó a caldear el ambiente tras el bochorno de su cuadrilla en los dos siguientes tercios. Faena de altibajos basada en el pitón derecho por el que intentó ligar muletazos con firmeza sin rotundidad ante la mansedumbre y dificultad del astado. Se le complicó a la hora de matar dejando una estocada baja.

Al quinto lo quiso torear suave a la verónica, pero apenas pudo lucirse con «Burbujito – 40». Deslucido y parado en la muleta, no se confío Manzanares abreviando con acierto. Estocada y ovación.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de Toros de La Glorieta (Salamanca). 2ª de la feria Virgen de la Vega 2022.

Toros de Garcigrande – y alguno de Domingo Hernández -, desiguales de presentación y de juego deslucido. Destacó el codicioso tercero de mayor duración y fondo.

  • El Juli (azul marino y oro). Oreja y ovación.
  • J.M. Manzanares (nazareno y oro). División y ovación.
  • Tomás Rufo (agua marina y oro). Dos orejas y silencio

Entrada. Algo más de media plaza en una tarde veraniega.

Detalles. Se desmoteraron Sergio Blasco y Fernando Sánchez en ambos toros.