Salamanca | La templanza y personalidad de El Moli de Ronda se imponen en La Glorieta.

Por Noelia Crespo.

La Glorieta volvió a brillar una noche más. Repleta de gente cumpliendo con las medidas de seguridad pertinentes de manera soberbia, fue nuevamente la imagen de la plaza de toros de Salamanca en la segunda novillada del Certamen Destino La Glorieta. Un noche en la que la personalidad, templanza y gusto de El Moli de Ronda se impusieron al novillo de Aldeanueva para cortarle las orejas. El alumno charro Jesús de la Calzada estuvo dispuesto y voluntarioso con el mejor novillo de la noche de Sánchez Herrero. Por otro lado Julio Alguiar y Juan Herrero pasaron de puntillas y sin pena ni gloria por el coso salmantino.

Comenzó esta segunda novillada con “Sanguino”  de la ganadería de López Gibaja, la única ajena a la provincia charra. Julio Alguiar, peruano de la Escuela malagueña hizo acto de presencia en la noche salmantina camino de la puerta de toriles donde recibió al novillo. Correoso, pero con nobleza, prontitud y recorrido fueron algunas de las características que presentó el animal al que en ningún momento llegó a acoplarse el joven novillero. Comenzó su trasteo muleteril sin mando ni firmeza, sacándoselo a los medios a donde acudía el novillo con prontitud. Estuvo acelerado, incómodo y en la búsqueda de llevar con profundidad por ambos pitones las embestidas de un astado que le terminó sobrepasando. Un nefasto uso de los aceros hizo que acabará su paso por La Glorieta con más pena que gloria.

Estudioso” de la ganadería de Sánchez Herrero fue el novillo de bella lámina que apareció en segundo lugar en el coso charro. El alumno local de la noche, Jesús de la Calzada, lanceó a su novillo con verónicas templadas para sacárselo a los medios aprovechando la repetición y buena condición que presentaba el de Sánchez. En su faena de muleta estuvo dispuesto, voluntarioso y firme. El novillero de San Martín del Castañar buscó llevar al novillo sometido con un toreo de mano baja y profundo por ambos pitones lograndolo en ocasiones y sin terminar de redondear las tandas. En las postrimerias de la faena demostró un alarde de valor y seguridad metiéndose en los terrenos del animal. Bernardinas finales que calentaron los tendidos y sirvieron para rematar una faena más medida. Un pinchazo, estocada y descabello le permitieron cortar una oreja.

Procedente de Madrid, Juan Herrero fue el novillero en actuar en tercer lugar. Le tocó en suerte “Mocito”, un eral de José Cruz dificultoso y con algo de brusquedad. Nada más salir por toriles ya empezó el animal a mostrar sus querencias, saliendo suelto y buscando tablas. Cada vez más complejo en todos los tercios, en la muleta le resultó prácticamente imposible al novillero. Sin colocación, ajuste ni confianza elaboró una faena repleta de pases y tandas sin entenderse buscando limar las asperezas y derrotes del novillo. Tuvo una papeleta complicada ante la que intentó derrochar entrega tras una feísima voltereta. Bajonazo con el acero como rubrica que le sirvió para conseguir una barata y consoladora oreja del público.

Cerrando la noche salió por toriles “Guanton” de Aldeanueva al que logró recibir El Moli, de Ronda con la capa de manera personal y cadente hasta los medios. Con cabeza y templado hasta en los andares, transmitió esa virtud a los tendidos en una labor de menos a más. Con un novillo justito de todo, pero sin dificultades y nobleza, elaboró el rondeño una faena llena de gusto, templanza y torería. Interpretó el toreo más caro de la noche de mitad de faena en adelante donde terminó por cogerle el sitio y la distancia al eral. Con la suavidad que imprimian sus muñecas y echándole los vuelos de la muleta sutilmente, firmó interesantes muletazos por ambos pitones, despacio, profundos y con la figura siempre erguida. La variedad en los cambios de mano, remates por bajo y pases de pecho terminaron de convencer al público allí presente. Finalizó alternando pases por alto y por bajo para rematar la labor con una estocada trasera. Dos orejas como premio.

FICHA DEL FESTEJO.

Jueves 13 de agosto de 2020. Plaza de Toros de La Glorieta (Salamanca). Certamen Destino La Glorieta. 2ª clase práctica.

Novillos de López Gibaja, noble con movilidad, correoso e incómodo; Sánchez Herrero, noble con humillación, recorrido y clase, muy bien presentado; José Cruz, descompuesto, complejo y brusco; Aldeanueva, con nobleza pero muy justito.

  • Julio Alguiar (de tabaco y oro). Silencio tras aviso.
  • Jesús de la Calzada (de rosa y oro). Oreja.
  • Juan Herrero (de turquesa y oro). Oreja
  • Moli de Ronda (de gris plomo y azabache). Dos orejas.

Entrada. Alrededor de 1500 personas completando el aforo permitido.

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