San Román y La Quinta triunfan en el inicio del Alfarero de Oro

Texto por Javier Espada | Fotografía por Susana Ortíz

La llegada de los primeros días del mes de septiembre nos anuncia el inicio de una de las ferias más entrañables de todo el orbe taurino, el certamen de novilladas “Alfarero de Oro”, que se celebra en la localidad toledana de Villaseca de la Sagra. Este año, para abrir el ciclo, se ha elegido una novillada de La Quinta, encaste Santa Coloma, con un cartel muy rematado e integrado por Rafael González, Ignacio Olmos y por una de las sensaciones de la temporada, el mexicano Diego San Román, que exhibió entrega, valor y personalidad para abrir la primera puerta grande de todo el certamen. Una importante oreja cortó el novillero toledano Ignacio Olmos ante un buen quinto en una faena en la que los momentos de mayor emoción llegaron por el pitón derecho. Mención especial merece el juego de los astados de La Quinta, enrazados y entregados la mayoría de ellos, en mayor o menor medida.

Al relance acudió el abreplaza al caballo en el primer puyazo, que duró muy poco. Entró el novillo al caballo una segunda vez apretando con la cara a media altura. Se presentó Ignacio Olmos en Villaseca con un quite muy medido, dos verónicas y la media. Respondió Rafael González por chicuelinas rematadas con una revolera. Ya en la faena, demostró el de La Quinta gran calidad en el embroque, aunque se aburría en los finales. Novillo con prontitud y humillación, pero carente de emoción en los finales. La faena, basada en el pitón derecho, destacó por las tandas largas y templadas. Por el pitón izquierdo, el novillo tenía menor recorrido y humillación. Pinchó a la primera recibiendo y cobró estocada caída y trasera en la segunda entrada. Ovación. 

Comenzó Rafael González genuflexo su faena al cuarto de la tarde, un cárdeno de Santa Coloma con poco fuelle, que pidió siempre distancias cortas y al que recetó Rafael González lo que quería el astado. Por la falta de emoción, no consiguió llegar al tendido. Se equivocó al alargar demasiado el trasteo. Silencio tras pincharlo. 

Ignacio Olmos inició faena de manera muy torera, por bajo, sacándose así al novillo que hacía de segundo a los medios. Después pasó a la mano derecha, por donde el toro embistió con transmisión. Continuó la emoción por el pitón izquierdo en una gran primera serie de buenos naturales. Sin embargo, a partir de ahí, se quedó el de La Quinta muy apagado, parándose en mitad de las tandas, y obligando a Olmos a tragar más de la cuenta. Se fue a por la espada, no sin antes rematar la faena de manera muy torera. Anduvo muy desafortunado con los aceros. Silencio y gran ovación para el novillo.

Meció con suavidad y mimo a la verónica Ignacio Olmos al quinto de la tarde, que puso en aprietos al picador en la suerte de varas, lo que desencadenó el caos en el ruedo. El orden lo puso Rafael González, que actuó como director de lidia. Con muy buen tranco inició faena el novillo de La Quinta, al que llegó a cuajar Ignacio Olmos por el pitón derecho, buscando en todo momento la cara del novillo con la franela y firmando muletazos de gran nivel. Al final de la faena, se paró el novillo, intentó Ignacio pegarse el arrimón, pero el de la Quinta no quiso distancias tan cortas. Mató de una gran estocada y cortó una oreja de peso. 

También por bajo inició el protagonista de la tarde, Diego San Román, la faena al tercero, demostrando una vez más el valor a raudales que atesora. Tuvo que vérselas con un novillo encastado, pero nada sencillo, con el que se encontró sobre todo por el pitón izquierdo, donde llegaron los mejores pasajes presididos por la verdad y el valor del mexicano, que se pasó muy cerca al de La Quinta. Lo más deslucido de la faena fueron los desarmes y quizá las prisas por hacer las cosas bien. Finalizó con ayudados por alto y un pase de pecho y mató de estocada y descabello. Oreja y ovación para el novillo de La Quinta.

Se estiró Diego San Román a la verónica en el sexto de la tarde meciéndolo con suavidad en el saludo capotero. Dejó el novillo lejos en el segundo puyazo, ofreciendo un gran espectáculo y llevándose una gran ovación Tito Sandoval por el tercio de varas. Buen espectáculo también en banderillas con un muy buen hacer de Juan José Trujillo. De nota fue el inicio de faena, muy torero, sacándose al novillo a los medios con torería, protagonizando un cambio de mano con mucho sabor. Se echó la muleta a la mano derecha para ponerse a torear a un novillo que tenía una embestida un poco dormida, pero con el que demostró de nuevo Diego San Román su valor y su concepto personal. Mató de una gran estocada inapelable y cortó la oreja que le abrió la puerta grande. 

Ficha del festejo: Plaza de toros de Villaseca de la Sagra (Toledo). Primera del certamen de novilladas picadas “Alfarero de Oro”. Tres cuartos de entrada. Novillos de La Quinta, muy bien presentados, encastados y enrazados, pero con teclas que tocar. Los mejores fueron el tercero y el quinto, aunque el resto también demostró emoción y bravura en mayor o menor grado. 

  • Rafael González: Ovación y silencio.
  • Ignacio Olmos: Silencio y oreja.
  • Diego San Román: Oreja y oreja.

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