Tarde gris de Fuente Ymbro en la que se confirma el mal momento de Pepe Moral

Por Lucía Hernández | Fotografía Plaza 1.

Trigésimo segunda corrida del ciclo isidril en la que se lidiaron toros de Fuente Ymbro por los diestros Morenito de Aranda, Pepe Moral y José Garrido.

A portagayola recibió al primero de la tarde Morenito de Aranda, quien tuvo que pasar un mal trago porque el toro se lo pensó mucho antes de embestir. Dos puyazos medidos se le recetaron en varas, en las cuáles mostró condiciones de manso. Costó lidiar al animal por la poca fijeza, pero tirando de recursos se le consiguió colocar las 4 banderillas reglamentarias. Por genuflexo inició el diestro la faena, intentando encelar al astado en la muleta, tarea que no resultó fácil a lo largo de la lidia. Ligó tandas por el pitón derecho llegando a relajarse y dar buenos muletazos, pero el toro no transmitía ya que acusaba su querencia a tablas. Cerró faena por el pitón izquierdo, con el que mostró su clase torera ante la mansedumbre de su oponente. Acusó la falta de fijeza también en la suerte suprema, pinchazo y estocada completa. Sacó muchos buenos pasajes Morenito de Aranda ante un toro con muy poco dentro.

Tiró de capacidad lidiadora para recibir al segundo de su lote Morenito de Aranda. Al relance entró a recibir el primer puyazo en el que el toro realizó una deslucida pelea. Sin colocar al toro, volvió al caballo y así cumplimentó el nefasto tercio de varas. Quitó a la verónica y cerró con una templada media el diestro burgalés. Sacó tandas por ambos pitones pero destacaron un par de naturales en los que compuso muy bien los pases. En demasiados muletazos le punteó la muleta y eso acabó desluciendo una labor en la que se vio su disposición. Tras varios intentos enterró baja la espada.

A la verónica recibió Pepe Moral a su primer toro de la tarde sin mucha, quien sin muchas dificultades cumplió con el trance. Tras un primer picotazo trasero, probó por chicuelinas al toro tras el primer puyazo. Cogió bien al toro en el segundo puyazo el picador, y sacaría el toro del peto para presentarse en la tarde José Garrido. Se midió el castigo.
Con genuflexos comenzó faena Pepe Moral ante un toro que se movía, pero estaba sin picar. Basó su faena por pitón derecho, ligó varias tandas, pero sin llegar a haber un acople entre toro y torero. Lo intentó al natural, pero punteó mucho la muleta y con la condición sin humillar del toro, no consiguió sacar muletazos limpios. La mala racha con la tizona siguió y tras varios intentos enterró la espada.

El quinto de la tarde, aplaudido de salida, se quedó en el capote y Pepe Moral lo toreó a la verónica. Cogió mal al toro el picador y tras varias probaturas picó. Bonita arrancada en el segundo encuentro que fue efímero, en conjunto, medido tercio de varas. No perdió la oportunidad José Garrido y quitó por chicuelinas. Con un pase cambiado por la espalda en el centro del ruedo comenzó una faena que prosiguió con una serie sobre la mano derecha. Hubo poco ajuste en las tandas sucesivas que ligó por el pitón derecho, basando su faena en ese lado. Faltó también un trazo limpio del muletazo y el público le pidió abreviar. Con la mano izquierda intentó dar dos muletazos que no llegaron a serlo. Metió el brazo en el segundo intento siendo necesario el uso del descabello. Se fue un buen toro, aplaudido en el arrastre, que volvió a destapar a un torero que no se encuentra en buen momento. Molestó el viento, pero quizás el centro del ruedo era el lugar más inadecuado para hacer faena.

No pudo José Garrido lucir el buen manejo de capa al que acostumbra con el tercero. En varas, hubo un primer puyazo breve y trasero, y un segundo, medido para un toro que blandeó de manos. Perdiendo pasos tuvo que aprovechar la inercia del toro para poder sacar alguna tanda. Alargó la faena basada por el pitón derecho, llegó a los tendidos por la fijeza, la codicia y el recorrido de las embestidas, pero no remató ninguna tanda. Además quedó inédito el pitón izquierdo. Sonó el aviso antes de entrar a matar, estocada baja.

Sin celo en el capote pero intentando estirarse estuvo José Garrido al colorado que hizo de sexto. Nada más salir al ruedo, el toro se arrancó al caballo donde recibió un puyazo bajo. Al relance tomó la segunda vara que tuvo gran medida. Se protestó fuertemente al animal debido a que arrastraba los cuartos traseros. Ya en banderillas, el presidente tuvo a bien sacar el pañuelo verde.

El sobrero de la ganadería de Conde de Mayalde, no reponía ágilmente tras los lances de José Garrido. En el caballo que guardaba la puerta, el toro recibió el primer puyazo que cayó trasero, pero en el que apretó. Se agarró bien el picador en un segundo puyazo en el que se dejó pegar el toro. Faena larga e irregular del extremeño ante un toro que terminó parándose. Toreó en redondo por ambos pitones al toro, pero sin la rotundidad y colocación que se necesita para llegar a los tendidos de la primera plaza del mundo. Estrepitosamente falló el diestro extremeño con los aceros, llegó a sonar el segundo aviso.

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