Torería de Juan Ortega, gran dimensión de Álvaro Lorenzo y un Velero de vuelta al ruedo

«Álvaro Lorenzo corta cuatro orejas al mejor lote de la tarde con la interesante y entretenida corrida de la Quinta. Juan Ortega, oreja tras dibujar pasajes muy toreros al segundo y David Galván pasa sin pena ni gloria por Gijón».

Por Noelia Crespo

Gijón y su Feria de Begoña abrían sus puertas hoy a un cartel de interés para el aficionado, aunque luego no se viera reflejado en la entrada. La corrida de la Quinta dejaría toros de gran interés y posibilidades, destacando sobre todo el tercero de la tarde, de nombre “Velero”, toro de muchas cualidades al que le premiaron con una merecida vuelta al ruedo. Álvaro Lorenzo se marcharía a hombros en el coso de El Bibio, tras cortar cuatro orejas en una tarde en la que tuvo el mejor lote, pero en la que demostró una gran dimensión, firmando sin duda su mejor tarde de la temporada. Juan Ortega pudo disfrutar a medias su tarde, aprovechando las embestidas de su primer astado para dibujar pinceladas de toda la torería y clasicismo que atesoran sus muñecas. David Galván, sin embargo, pasaría sin mucho éxito en la tarde de hoy, sin llegar a entenderse con el primero y mostrando oficio con un cuarto más complicado.

El toledano Álvaro Lorenzo firmaría su mejor faena de la temporada con el tercero de la tarde, un extraordinario toro de la Quinta de nombre Velero”. Por verónicas con gusto y lucimiento comenzó su faena, sacándose el toro a los medios, corriendole de manera inteligente la mano por ambos pitones y cerrando el saludo con una buena media. Lucido saludo capotero ante un astado que ya mostraba su buena condición templada y humillada en la capa del toledano. En el tercio de varas se le daría un puyazo al relance medido, empujando con tan sólo un pitón. Quite por verónicas de gran calado en el tendido, demostrando su buen manejo del capote ante la clase del de la Quinta. Tras un tercio de banderillas muy aplaudido, iniciaría el trasteo muleteril alternando pases arriba y por bajo, rematando con un buen pase de pecho. Preludio de una faena que cogería altos vuelos a medida que avanzaba la labor. Seguiría por derecho toreando en línea y ligando pases profundos, llegando mucho al tendido. Toro de muchas cualidades, con clase, repetición, ritmo, transmisión y humillación, que se venía de largo a la muleta de Álvaro. Siguiendo por derecho y cuando el toro empezó a salir algo más desentendido del muletazo, logró hilarle sendos pases ganándole un paso, dejándole la muleta en la cara con inteligencia. Sería por el izquierdo donde llegaron los momentos de mayor calidad, dibujando pases hondos, con empaque, remantandolos por debajo de la pala del pitón y cuajando al astado. Faena de peso y ritmo, en la que vimos sin duda la mejor versión del toledano este año. Gran nivel ante un toro de nota alta. Estocada muy trasera que no impidió que el público le pidiera con fuerza las dos orejas y la vuelta merecida para el toro de la Quinta.

El sexto de la tarde le apretó a Álvaro de salida, llegando incluso a desarmarle con el capote. Pasaportandolo por ambos pitones en el tercio, dejaría una media verónica como mayor esbozo del saludo. El toro empujó en el caballo, a pesar de llevar la cara muy alta y protestar de primeras. Ya con la muleta en mano, inició la faena doblándose con el astado, saliendose a los medios con él mientras lo llevaba cosido en la franela. Aprovechando la embestida templada del animal, logró pases con ritmo por derecho, ligando en redondo, dejándole la muleta en la cara y teniendo gran eco en los tendidos. Cambiaría a la mano izquierda por donde no logró lucirse al hacerle hilo el toro, sin embargo, lograría resarcirse más adelante por ese pitón, logrando naturales de uno en uno intentando llevarlo largo. Estuvo centrado y templado Lorenzo, quien sin duda se llevó el mejor lote de la tarde. Estocada entera y otras dos orejas a su esportón.

El sevillano Juan Ortega comenzaría su presentación en el coso de El Bibio lidiando con el capote a su primer toro, aplaudido de salida por su buena presencia. Apenas podría pegarle dos verónicas manejando con más gusto las muñecas y el cierre con una media más despacio, meciendo con sutileza la capa, dejando entrever su gran concepto clásico. Buen puyazo de Juan Pablo Molina a un toro que se empleó. Tras brindar a la Fundación Toro de Lidia, comenzó su faena doblándose en el tercio con el toro, sacándoselo hacia afuera, a pesar de que perdiera las manos en varias ocasiones el astado. Seguiría por derecho, intentando llevar largo y con temple a un toro pegajoso, que le hace mucho hilo en cada tanda. Buscando en todo momento la buena colocación, conseguiría dejar patente todo su sabor torero a base de pases sueltos ante un toro de embestida intermitente y descompuesta. Cogería la mano izquierda, y de uno en uno, dibujaría naturales llenos de hondura y con su buen concepto. Tirando de él, siempre en el sitio, lograría dejar destellos de su gusto, a pesar de que la faena no alcanzaría altos vueltos por la condición del astado venido a menos. Vuelta al derecho, firmaría pases verticales elegantes y sutiles, para finalizar la faena con la tanda de mayor eco en los tendidos. Naturales a pies juntos, toreando con las yemas, dando el pecho y cargando la suerte, para dibujar pases llenos de personalidad, clasicismo y torería. Finalizaría la faena con una estocada algo caída, que no impidió que el público le concediera una oreja a las buenas formas que atesora este torero.

Meciendo con el capote recibió al quinto de la tarde el sevillano, sacándoselo a los medios mientras lo pasaportaba por ambos pitones con la intención de enseñarle a embestir. Remató el saludo con una bonita y torera media con la rodilla flexionada. Primer puyazo trasero, sin empleo por parte del toro, tónica que se repetiría en el segundo que le propinaron. Brindis al público, para posteriormente comenzar su faena de muleta doblándose con un astado que mostraba inercia y orientación. Toro gazapón, sin parar, que tan sólo le permitió a Juan probaturas por ambos pitones, sin permitirle asentarse. Muy complejo plantear faena con ese complicado astado, no le permitió expresarse ni deleitar a los presentes con sus formas. Nulas opciones, por lo que decidió de manera correcta abreviar faena. Se atascaría en reiteradas ocasiones con los aceros con un toro que también le puso en dificultades para acabar con él.

Abriría la tarde gaditano David Galván en un intento por verónicas con el capote ante un toro pegajoso, que humillaba mucho, pero que se quedaba corto de recorrido. Manejando con sutileza las muñecas, supo lancearlo por ambos pitones para enseñarlo a embestir. Tras un puyazo bajo, rectificado por el picador y en el que apenas se empleó el toro, brindaría al público la labor. Muleta en mano, empezaría su trasteo desde el tercio con pases por arriba, intercambiando la franela en ambas manos. Por derecho seguiría su faena, ligando en redondo, en series cortas sin mucho lucimiento, llevando al astado a media altura. Manejó con suavidad la muleta, llevándolo largo y profundo, sin llegar a ajustarse, pero sintiéndose cómodo. Faena que basó en la mano derecha, por donde continuó ligando pases en redondo, dejando tan solo detalles de su buen concepto, pero sin llegar a entenderse con el toro. Cogería la mano izquierda, por donde el astado protestaba más, quedándose más corto de recorrido. Volvería al derecho para firmar varias tandas más por ese pitón, en una faena larga, basada en series cortas, dejando la más gustosa al final. Final por alto, para rematar la faena con un pinchazo hondo tras intentarlo en la suerte de recibir. No llegó a encontrarle el sitio al astado, sin exigirle ni aprovechar la buena condición que presentaba su oponente. Toro con fijeza, repetición y nobleza, que sería ovacionado en el arrastre. David Galván sería también ovacionado tras atascarse con el descabello.

Por verónicas iniciaría su faena al cuarto de la tarde David Galván, sin mucho eco ni lucimiento, par rematar el saludo con la revolera. Puyazo medido, pero muy trasero sin rectificar. Inició la faena de muleta por derecho, alternando pases por arriba y en redondo. Seguiría por el pitón derecho, buscando ligar los pases ante un toro que desarrolló mucho sentido de primeras, gazapeando en sendas ocasiones. Tras darle un susto, le conseguiría pegar algunos pases sin  eco en una distancia corta. Por el izquierdo dejaría algún detalle más considerable, buscando perderle pasos para que no se le colara por dentro e intentando llevarlo largo ya que le cuesta mucho. Toro de muchas teclas, orientado y cada vez más desentendido, al que seguiría toreando, firmando unos molinetes de rodillas para calentar al público, siguiendo al natural en una faena de ganas y oficio. Ajustadas bernardinas en poco espacio para rematar una faena de querer y no poder. Pinchazo previo a la estocada trasera con la que acabó con el astado. Ovación cariñosa del público presente.

Al finalizar la corrida se sacó a saludar con buen criterio al mayoral de la ganadería.

Ficha del festejo.

Miércoles 14 de agosto de 2019.

Plaza de toros de El Bibio (Gijón). Feria de Begoña. Corrida de toros.

Toros de La Quinta, bien presentados y entipados, de buen juego en general, interesantes y con opciones. Destacó el 3° de nombre Velero, número 80 y de 498 kg, premiado con la vuelta al ruedo. Más complicados serían el 4°, pero sobre todo el 5°.

  • David Galván (de nazareno y oro). Ovación tras aviso y ovación tras aviso.
  • Juan Ortega (de marfil y azabache). Oreja y silencio.
  • Álvaro Lorenzo (de grana y oro). Dos orejas y dos orejas.

Entrada. Menos de media entrada.

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