Una sentencia por afeitado y varios responsables

Por Adrián Blázquez

  1. Las astas de las reses de lidia en corridas de toros y novilladas picadas estarán íntegras.
  2. Es responsabilidad de los ganaderos asegurar al público la integridad de las reses de lidia frente a la manipulación fraudulenta de sus defensas. A tal efecto dispondrán de las garantías de protección de su responsabilidad que establece el presente Reglamento.

Bajo los puntos de este artículo (47) que se recoge en el Reglamento de Espectáculos Taurino se emparó la autoridad de la Comunidad de Madrid para denunciar y condenar a la histórica ganadería de Miura al pago de una sanción por descubrir la manipulación en las astas de Tiznaolla N85, lidiado por Román el pasado 3 de junio de 2018 en Las Ventas. El fraude, que fue ratificado en el análisis post mortem ordenado por el presidente del festejo, sigue arrojando evidencias de la existencia de una amplia cooperación.

Fechada en Madrid a 19 de noviembre de 2020, la Asociación Nacional de Presidentes de Plazas de Toros de España (ANPTE) ha emitido una nota de prensa para pronunciarse sobre la última sentencia del fraude, indicando que llegarán hasta el final. Y es que, con fecha de 20 de octubre de 2020, un juzgado de Madrid determinó que la ganadería y sus propietarios quedaban exentos de sanción, pues no existe ningún elemento probatorio que indique que el toro tuviera los cuernos manipulados a su llegada a la plaza de toros. Todo lo contrario. En este punto hay que empezar a señalar y buscar culpables, que seguro los habrá.

Si seguimos ojeando el extenso reglamento, desde que el toro llega a la plaza hasta que sale por la puerta de chiqueros, encontramos algunos artículos que añaden posibles cómplices o, como mínimo, profesionales fraudulentos actuando, quizás por intereses alejados de su cometido. En su punto número tres, el art. 49 señala que una vez realizado el embarque se precintarán los cajones en presencia, si lo hubiera, del agente de la autoridad gubernativa.

En efecto, se trata del primer filtro por el que debe pasar una corrida de toros para su posterior lidia y este, es responsabilidad de la autoridad gubernativa. Suponiendo el buen hacer de estos, podemos decir que el animal tuvo el visto bueno y su integridad estaba intacta en el momento del embarque. Unos artículos después, vemos como aparece la figura del Delegado gubernativo, pues será quien adopte las medidas necesarias para que las reses desembarcadas estén permanentemente bajo vigilancia hasta el momento de la lidia. Segundo filtro, que a su vez recoge el momento de los reconocimientos. Aun así, recuerden este punto.

  1. El primer reconocimiento versará sobre las defensas, trapío y utilidad para la lidia de las reses a lidiar, teniendo en cuenta las características zootécnicas de la ganadería a que pertenezcan (art. 55).
  2. El mismo día del festejo se hará un nuevo reconocimiento, en la misma forma prevista en el artículo anterior, para comprobar que las reses no han sufrido merma alguna en su aptitud para la lidia o sobre los extremos señalados en el artículo anterior respecto de las reses que, por causa justificada, no hubieren sido objeto del primer reconocimiento (art. 56).

Con los informes veterinarios de reconocimiento facilitados al presidente y Gobierno Civil, con aprobación de los autores, es entonces cuando el toro está listo para salir a la hora estimada a la plaza. Entonces, ¿cuándo se manipularon las astas? Suponiendo que individualmente cumpliera cada uno con su labor con la mayor profesionalidad y estando acompañados en el desempeño de sus funciones, podemos deducir que hubo mas protagonistas en el fraude. Quiero detenerme en la palabra fraude, pues la he venido usando repetidas ocasiones en este texto.

Si bien hemos visto como es responsabilidad de los ganaderos asegurar al público la integridad, me pregunto si esa cuestión recae sobre su figura únicamente. Con el reglamento y sus artículos en la mano, obviando algunos de similar carácter, hemos visto la multitud de filtros que debe pasar un toro de lidia hasta que se da muerte a estoque en la plaza. ¿De verdad existe un solo culpable? De ser así, la cadena de incompetentes al frente de labores que requieren de una profesionalidad exquisita es demasiada larga.

Y ahora bien, si existen responsables que garantizan un espectáculo íntegro para el aficionado, ¿sobre quién debe recaer la indemnización por los daños y de qué forma?

1 pensamiento sobre “Una sentencia por afeitado y varios responsables

  1. Si está claro que salieron íntegros de la ganadería, habrá que comprobar el disco del camión de transporte, la ruta seguida y el tiempo transcurrido, por si se hubiera producido cambio de ruta o parada intermedia .
    Si llegaron a los corrales y hubo un primer reconocimiento, allí ya habrá fotos y descripción de cada una de las redes, que habrá que contrastar con el reconocimiento del día de la corrida, y a partir de ahí el delegado gubernativo y los responsables de los corrales deben saber si ha habido «visitas» intermedias hasta la hora de salir al ruedo para ser lidiados.
    Desde las 12,30 que se enchiquerar hasta las 6 de la tarde que empieza la corrida, tbn se supone que los chiqueros están controlados.
    En esas 5 horas pueden ocurrir muchas cosas, y hay quien sospecha que hay verdaderos «artistas», que en esas 5 horas son capaces de hacer verdaderas obras de arte.
    Asunto largo y tendido, teniendo en cuenta que en el mundo de los toros hay mucha «VISTA LARGA Y PICO CORTO»

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