Urdiales torea en Bilbao ante la descastada corrida de Zalduendo

Por Lucía Hernández

Bilbao, 20 de agosto. Corrida de toros en su totalidad cuatreña con reses de Zalduendo de desigual presentación, para los diestros Enrique Ponce, Diego Urdiales y Ginés Marín.

Se encontraban en el callejón Jiménez Fortes, al que los aficionados echamos tanto en falta en el ruedo, y Julián López “El Juli”. Obligaron a saludar a Enrique Ponce tras el paseíllo ya que cumplimentaba su 69º comparecencia.

Salió el que abría plaza y Enrique Ponce lo recogió en los vuelos de su muleta sin llegar a estirarse a la verónica, recogiendo leves palmas. Fue derribado Manuel Quinta en el primer puyazo algo trasero. En el segundo picotazo, como en el anterior, derribó y cayó trasera la vara. En el tercer puyazo, no se llegó a emplear pero fue en el que más castigo recibió. Faena a media altura, sin obligar al toro, con mucho tiempo entre tanda y tanda para así pudiera recuperar algo de aliento el astado. Por el pitón izquierdo, de uno en uno y saliendo distraído de los muletazos. Por el pitón derecho hubo más ligazón. Sacó tandas por ambos pitones, fuera de sitio, para construir una faena larga que no llegó a romper. Estocada entera que consiguió que el público pidiese la oreja. Palmas para el toro en el arrastre y para un torero que recogió la ovación en el tercio.

Antes de salir el segundo de la tarde, sonora ovación tributaron los asistentes a Diego Urdiales en reconocimiento a su actuación el pasado año. Ya en la plaza el toro fue protestado de salida. Diego Urdiales lo enceló en su capote pero no se pudo estirar debido a la mínima fuerza del toro. Al relance entró al peto, puso la vara en el lomo y se partió aunque el toro se empleó. Segundo puyazo en el que cogió por los pechos al caballo, llevándose varios picotazos en uno. Se protestó al toro por su condición de inválido pero el presidente no tuvo a bien devolverlo a corrales. Diego Urdiales consiguió revertir la situación y mantener en pie al animal. Dio muletazos soberbios sobretodo al natural, sin forzar la figura. Tras una jaleada tanda de naturales pegó un par de trincherazos de cartel. Toreó a dos manos con mucho empaque, midió muy bien los tiempos. Estocada entera algo caída con la que rubricó una faena en la que estuvo muy por encima de su oponente. Palmas en el arrastre y oreja para Diego Urdiales.

El tercero de la tarde se acostó en el recibo capotero y no permitió que Ginés Marín se luciera con el capote a la verónica. Trasera cayó la puya en el primer encuentro con el varilarguero. En el mismo lugar cayó la segunda, que señaló el castigo y dio por cumplimentado el tercio. Obligado a saludar Fini que compartió momento con el tercero Manuel Izquierdo tras el tercio de banderillas. Le costó al toro desplazarse, se lo pensaba mucho antes de arrancar. De uno en uno tuvo que sacar los muletazos por ambos pitones pero no pudo estirarse ni templar. Toro soso y descastado que tuvo poca historia. Abrevió Ginés Marín y con agilidad metió la mano.

Con falta de celo salió el cuarto de la tarde al que Ponce le ganó pasos hacia el centro del ruedo para luego cerrar con una media. Se durmió en los encuentros con el peto y recibió dos puyazos medidos pero traseros. Con rodilla genuflexa comenzó faena para luego torear en redondo. Finales muy deslucidos tenía el noble pero soso cuarto al que Ponce le hizo faena. Al natural, consiguió los mejores pasajes de una faena en la que no se ciñó. Por el derecho tuvo que poner él más ritmo para poder hilar tandas. Media espada caída y varios golpes de descabello para acabar con el de Zalduendo después de que sonara un aviso.

Flojeó el quinto en el recibo capotero de Urdiales y le costó repetir, echando las manos por delante. Al relance entró al caballo, erró al echar la puya y simplemente señaló. Medido segundo picotazo para cumplir con el tercio. “El Víctor” y Juan Carlos Tirado recogieron la ovación tras su actuación en banderillas. La falta de casta y la invalidez hicieron que tuviera que hacer todo el de Arnedo para intentar levantar la faena. Con suavidad y con el toro parado lo intentó. El público pidió abreviar tras ver al astado por ambos pitones. Falló reiteradamente con los aceros. Pitado en el arrastre el de Zalduendo.

Con el que cerraba plaza Ginés Marín pudo lucirse a la verónica. Trasero y efímero primer encuentro con el varilarguero, el segundo picotazo con mejor colocación pero igual durabilidad. Ovación a Álvaro Izquierdo y Antonio Manuel Punta por su actuación en banderillas. Brío y recorrido tuvo el último de la tarde, el mejor presentado, en el inicio de faena. De menos a más fue la faena en la que se demostró que la nobleza del toro. Muchos muletazos por ambos pitones, pero le costó templar. Bernadinas para terminar de calentar la posible oreja. Falló con la tizona reiteradamente y cerró su actuación acertando con el verduguillo.

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