Villaseca de la Sagra | Actitud de novilleros y un novillo de categoría

Por Noelia Crespo | Fotografía J.L. Cárdenas

La plaza de toros de Villaseca de la Sagra acogía este pasado domingo la semifinal del VIII Certamen taurino “Alfarero de Plata”. Con gran ambiente en los tendidos, se lidiaron novillos de Toros de Castilla y La Olivilla, bien presentados, serios y de juego variado, destacando el cuarto, de nombre «Feriante – 238» de la Olivilla premiado con la vuelta al ruedo.

«Rabanito – 9» de Toros de Castilla y el francés Nino Julien compusieron el primer acto de la semifinal. Tras un variado recibo capotero, ejecutó un tercio de banderillas con más disposición que lucimiento. Comenzó su trasteo por alto a pies juntos desde el tercio ante un novillo venido a menos. Deslucido, con poco recorrido y sin salirse del muletazo, basó su faena por derecho aprovechando su obediencia y fijeza. Compuso series con actitud y disposición intentando llevarlo hasta el final. Manoletinas como cierre y con un golpe de verduguillo acabó con su oponente.

A la verónica desde el tercio recibió Nek Romero a «Zamoritino – 9» de Toros de Castilla. Banderilleó con solvencia a pesar de las dificultades aunque no terminó de lucirse. De embestida pronta y áspera, empezó limando y corrigiendo los defectos del eral. El de Algemesí, aprovechando la movilidad y transmisión del de “El Pulido”, intercaló tandas por ambos pitones en redondo y con muletazos de trazo largo con serenidad y firmeza. En las postrimerías de la faena sufrió una voltereta tras atropellar la razón con valentía y entrega. Erró en varias ocasiones hasta enterrar el acero.

Alejandro Chicharro se alzó como triunfador numérico del festejo. Una oreja le cortó a «Brigada – 1» de Toros de Castilla tras una faena llena de firmeza y personalidad. No pudo lucirse con el capote el madrileño y en banderillas aumentaron las protestas, aunque sin éxito, para la devolución del animal por estar aparentemente lastimado. Con la franela comenzó por estatuarios para seguir varias tandas por el pitón derecho. Rebrincado y sin ritmo, fue corrigiendole esos defectos el novillero cuajando tandas más suaves y ceñidas. Faena a más con naturales templados y echándole los vuelos asentado y firme. Faena larga que culminó con alardes de valor en las cercanías del eral. Estocada sin puntilla.

Con el hierro de La Olivilla saltó al ruedo en cuarto lugar «Feriante – 238» al que recibió Miguel Losana rodillas en tierra con el capote. Tras el desorden general del tercio de banderillas, inició con inteligencia doblandose con el novillo para hacerle humillar e ir hacia adelante. El toledano entendió las virtudes de su oponente para recetarle series por ambos pitones llenas de ligazón, profundidad e intensidad. Las tandas finales al natural, relajadas, templadas y con gusto culminaron una interesante faena. Cerró por manoletinas y doblones una labor en la que perdió el trofeo por la espada. La vuelta al ruedo premió la casta, humillación, recorrido, transmisión y prontitud del eral de Casalgordo.

Con cadencia y buen manejo de brazos recibió a la verónica Tristán Barroso a «Coscojo – 246» de La Olivilla. Tras un tercio de banderillas algo caótico con varios sustos, comenzó el extremeño su trasteo doblandose con él e intentando organizarle las embestidas. Se puso muy de verdad y entregado con un animal de condición áspera y con genio, aunque con emoción y transmisión. Estuvo firme y asentado a pesar de las sendas volteretas sufridas destacando su temple y buena composición estética en su toreo. Se convirtió en una batalla entre ambos llena de raza, valor y casta que mantuvo el interés de todos los presentes. Se atascó en exceso con los aceros por la merma física llegando a escuchar dos avisos.

«Iluminado – 242» correspondiente a Jarocho fue el “torete” de La Olivilla que cerró la semifinal. Con una larga cambiada desde el tercio y varias verónicas lo recibió el joven de la escuela salmantina. Incierto, deslucido y falto de clase resultó el astado al que le plantó cara el novillero. No se arrugó, dispuesto y asentado, aguantó ese toma y daca ligando varias tandas en las que intentó imponer su mando y firmeza. Los mejores muletazos llegaron al final al natural echándole los vuelos con suavidad y personalidad. Meritorio trasteo del de Huerta del Rey que malogró con los aceros.

Tras la conclusión de la novillada se conoció que Alejandro Chicharro, Miguel Losana y Tristán Barroso disputarán la final del Certamen.