Villoria | Raquel Martín y Mario Navas, novilleros con un futuro prometedor

Por Noelia Crespo

La Escuela taurina de Salamanca no deja de sacar futuras promesas del toreo. Todos los presentes en el coso de La Vega de Villoria, a pesar de la desapacible tarde, pudieron disfrutar del gusto y personalidad distinguida de Mario Navas y Raquel Martín ante la calidad de los astados de Valrubio y Valdeflores siendo premiado el segundo con la vuelta al ruedo.

Justo de fuerzas saltó al ruedo el n°3 de Valdeflores al que el vallisoletano Mario Navas lanceó a la verónica sin terminar de poder lucirse. En el intento de comenzar la faena de muleta por estatuarios desde el tercio se lo llevó el novillo por delante. Fuerte golpe del que salió airoso el novillero. Esta vez por bajo, doblandose y enseñándole, inició el trasteo cuidandolo con suavidad y sutileza. Al natural firmó los mejores pasajes de la faena aprovechando la calidad del pitón del animal. De uno en uno, templado y con profundidad dibujó muletazos con gusto, aunque faltó rotundidad en la labor. Estocada caída y oreja.

La lluvia hizo acto de presencia en el tercer novillo de la tarde provocando el alboroto del público en busca de cobijo aún estando el novillero en plena faena. A pesar del temporal, la faena de Mario Navas fue toda una delicia de buen toreo que hizo disfrutar a todos los valientes que se quedaron a verle. Completó y cuajó un trasteo lleno de torería, gusto y empaque por ambos pitones, templando y enroscándose las embestidas del n°1. El final de faena con tandas a pies juntos al natural culminó una inspirada obra que reafirmó el buen concepto que atesora el joven de la escuela salmantina. Oreja con petición de la segunda.

Encastado, con repetición y humillación resultó el segundo de la tarde, n°9, que terminaría premiado con una merecida vuelta al ruedo. Doblandose y cosido en una templada muleta lo sacó hasta los medios Raquel Martín. Demostrando poder y mando se hizo dueña de la faena cuajando una labor de altas cotas. Ligó los muletazos por derecho con temple, profundidad y acople para después seguir despacio al natural aprovechando las virtudes del astado. La novillera hilvanó muletazos de bella factura, echándole los vuelos con sutileza y llevándolo toreado hasta el final. Con la madurez y asentamiento impropio de quien lleva realmente poco de luces cuajó la salmantina un trasteo de poder, torería y firmeza que le otorgó el doble trofeo tras una estocada entera.

El cuarto, n°21, comenzó con percance tras golpearse con fuerza en la mazorca al rematar en uno de los burladeros. A pesar de sangrar durante toda la faena mantuvo su fijeza, nobleza y tranco que permitió a Raquel volver a culminar una rotunda faena. Muleta en mano, puesta por delante y con inteligencia, le dio el tiempo y distancia necesaria al astado. Con un temple y quietud innatas lo cuajó por ambos pitones en tandas llenas de ajuste, profundidad y cadencia. Finalizó faena con pasajes por alto y dejó media estocada suelta en buen sitio. Se atascó con el verduguillo perdiendo los trofeos.

El Mene actuó de sobresaliente y firmó quites variados en suertes con un concepto interesante.

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de Toros de “La Vega” en Villoria. Novillada sin picadores. Tres cuartos de entrada.

Novillos de Valrubio y Valdeflores, bien presentados y de juego variado. Destacó el encastado segundo, n°9, premiado con la vuelta al ruedo.

  • Mario Navas (de grosella y oro). Oreja y oreja con petición de la segunda.
  • Raquel Martín (de verde manzana y oro). Dos orejas y silencio tras leve petición.

Detalles.

Destacó la brega al segundo de Rubén Blázquez.

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