Volvió la afición, los silencios y la dignidad

Por Enrique Carcelén Nava

Lima, domingo 27 de octubre. Segunda novillada fuera del abono de feria. Menos de un quinto de plaza en los tendidos, baja asistencia debido al elevado costo de los billetes (alrededor de €13 la locación más barata en sol y €22 en sombra), elevadísimos para una novillada. Clásica tarde soleada de primavera con un ambiente de tranquilidad luego que se rechazó el encierro original; la tan manoseada ganadería San Pablo. Un valiente grupo de aficionados comprometidos con la integridad y pureza de la fiesta, descubrió el oscuro origen de los toros comprados a través de documentación fraudulenta que se había presentado para su registro. Acho se respeta señores, no se pueden mancillar 253 años de historia y solera, ¡DIGNIDAD POR FAVOR!

Dado su interesante desempeño en la novillada del domingo anterior, nuevamente se presentaron ejemplares de la Asociación de la Unión de Criadores y Propietarios de Ganado de Pura Casta de Arequipa, organismo ganadero que engloba una serie de ganaderías jóvenes al suroccidente del país. Nuevamente la presentan en el programa oficial como concurso de ganaderías, de concurso no tuvo nada.

Se presenta en Acho Joselito Riquelme, novillero que ha venido demostrando finas maneras en otras plazas del país. Sale el primero de Toto Chirinos, un castaño frío y soso de salida, huyendo de la contraquerencia hacia la zona de toriles. En el capote de Riquelme embiste con la cara alta y manos hacia a adelante. Huye de su primera entrada al caballo, fue al relance. Segunda entrada va fijo y derecho, Angelo Caro lo coge muy bien a pesar de los calamocheos, levanta las cuerdas y sigue aguantando la embestida en el peto. Aplausos al varilarguero. Tercio de quite del mexicano Arturo Gilio. Banderillas todas colocadas por el pitón izquierdo, cara alta y doliéndose el novillo pero obedeciendo al cite. Sutiles doblones para llevarse al novillo al tercio con la muleta. Cita desde los medios, el de Chirinos no responde a la distancia en terrenos de bravo, escarba. Primera tanda de derechazos en redondo con muchos derrotes, enganchones. Vuelve cerca de las tablas del 9, el manso continúa porfiando y Joselito aguantando los derrotes secos de cada embestida. Derechazos aislados, pequeños destellos de su buena muñeca. Descubierto por el novillo y levantado por los aires cuando quiso pisar los terrenos prohibidos. Nunca lo probó por el izquierdo. Una serie de pinchazos y suenan los tres avisos.
Cuarto de la tarde, un colorado de Guillermo Manrique, amplio de sienes, acapachado, el mejor presentado de la tarde. Suelto de salida, nunca llegó a fijarse en el capote de Riquelme. Huye a terrenos de sol donde es picoteado a favor de querencia, bien el torero en insistir por dejarlo en terrenos de bravo pero no es colocado en suerte y entra al relance sin llegar a emplearse. Buenos arranques al cite en banderillas, mete mejor la cara por el lado izquierdo, Dennis Castillo destaca en el último par. En la muleta Joselito va sacándoselo al tercio con derechazos por alto, un trincherazo templado para ir transmitiendo ese toreo de pellizco a los tendidos.

Distancia para el cite e ir llevándolo en redondo aprovechando la inercia de la embestida. Cambia de mano, y luego de vaciar el primer natural queda mal colocado ante el animal que lo coge, arrastrándolo unos metros. Pasa a la enfermería unos minutos para después salir. Series en redondo sin ligar los derechazos, fuera de cacho al citar mermado por la paliza. Faena venida a menos. Estocada caída, dobla el novillo y sin haber petición mayoritaria el juez concede una oreja con poco mérito.

Arturo Gilio repetía comparecencia en la feria después de la correcta impresión dejada el año anterior. El segundo de la tarde, un chorreado en verdugo de Hermanos Aguilar Bravo, el peor presentado, escurrido de carnes, vareado, protestado de salida entre silbidos y gritos ya que claramente no tenía los 374kg descritos en la pizarra. Puyazo bien señalizado pero la embestida es recibida frontalmente al pecho lo cual complica la pelea y buscar que el utrero se emplee, mal ejecutada la suerte. En banderillas mete bien la cara especialmente por el derecho, se duele en exceso y rebrinca confirmando su mansedumbre. Desde las tablas del 4 (media entre toriles y contraquerencia) Gilio se lleva al novillo hacia el tercio doblándose, el animal confirma la clase que tiene por el pitón derecho, girando categóricamente por el lado correcto luego de cada pase. Cita a distancia desde los medios, el novillito mete bien la cara abajo pero se le para al tercer derechazo. El mexicano se acerca y busca iniciar muy fuera de cacho, lo mismo ocurre por naturales donde demuestra una embestida descompuesta y gazapea, busca hacer hilo. Gilio intenta llevarlo tapado en la última tanda pero el novillo le protesta, finaliza con ceñidas manoletinas. Pinchazo y estocada entera pasadita, descabellos ineficientes, novillo dobla solo.

Su segundo ejemplar, el cuarto corrido en turno, un burraco de capa de la ganadería de María Estela, bajo de agujas y ofensivo de cara. Usando los vuelos del capote Gilio meritoriamente va llevándolo hacia los medios, embarcando la deslucida embestida inicial del novillo. Huye apenas siente el picotazo de la vara, el picador cambia los terrenos moviéndose en sentido horario a favor de querencia unos metros, entra el novillo al relance y se escupe del peto, mal colocado para la tercera entrada al dejarlo el subalterno fuera de las rayas concéntricas en terrenos del caballo. Puyazo trasero que es rectificado, el novillo mete la testuz en el peto, se duerme. Buen tranco en banderillas, acepta el castigo. Gilio se lo saca a los medios para con la muleta en mano derecha ir aplicándole series en redondo, nobleza y prontitud del novillo. Nuevamente fuera de cacho en el cite, igual por naturales donde empieza las tandas atravesado, el novillo se le queda corto y debe perder muchos pases interrumpiendo la ligazón natural. Insiste nuevamente por la derecha y con ayuda del pico va llevándolo embebido en la muleta. La siguiente tanda es de lo mejor al llevarlo con la cara tapada, ligando sin enganchones y el novillo obedeciendo con fijeza. Paralelo a tablas intenta introducir pases accesorios que empiezan a descomponer la embestida del animal. Nuevamente manoletinas muy ceñidas, entra a matar muy recto y se lleva un varetazo al no salvar pitón, estocada claramente tendida, no hay mayoría de pañuelos pero igual el juez regala la oreja.

Oscar Quiñónez reemplazaba al fracturado mexicano Diego San Román, después de haber triunfado la semana anterior donde dejó una buena impresión a pesar del exceso de premios. En su primero, tercero de la tarde, negro de capa de la ganadería de Benjamín Barrios, sale por el lado contrario fijando su mirada en el callejón, al que brinca sin problemas en su segundo intento, incluso en un tercero cae directamente en el burladero de matadores. Quiñónez para al manso en los medios combinando lances y quites; verónicas, media, largas cambiadas, chicuelinas. Mal dejado en suerte para el castigo en varas, definitivamente las buenas maneras de ejecutar las suertes de la lidia se han perdido y no interesa corregirlas. Puyazo trasero, empuja poco. Exceso de capotazos para fijarlo en banderillas, pronto, va con la cara alta, los tres pares por el pitón izquierdo, bien el juez en negarle el cambio de tercio luego del segundo par. Inicio muletero citando en los medios con cambiados por la espalda, busca impacto rápido. Tandas por el derecho retrasando en exceso la muleta, cuartitos de pase y para afuera. Lo mismo por naturales, hay que trabajar en citar adelante para engancharlo adecuadamente e ir trazando la embestida, cuestión esencial del toreo. Demasiado acelerado; parte de torear es saber administrar los tiempos, ritmo y temple. Demora en igualarlo para la suerte suprema, estocada caída, bien el juez en negar el premio al no haber petición mayoritaria, vuelta al ruedo.
En el último de la tarde, un negro de Salvador Sánchez, Quiñónez lo recibe con una larga en los medios. Nuevamente mal colocado para la suerte de varas en las dos entradas, buscando la salida alrededor del equino apenas siente el picotazo, sin siquiera tocar el peto, mansedumbre a flote. En banderillas mejor recorrido por el derecho, quedándose corto por el izquierdo, se duele, boca abierta. En la muleta, el novillo confirma su debilidad y quedarse corto, en los medios Quiñónez extrae muletazos retrasando la muleta, a veces abusa de este recurso, fuera de cacho por momentos. Suena Contigo Perú en pasodoble, derechazos aislados, toreo en ocho por momentos, pero Acho no es una plaza de pueblo donde vas a arrancar aplausos solo pegando pases, menos hoy que asistió público más sapiente que la tarde anterior, había que aprovechar la momentánea fijeza del novillo. Acople ausente por naturales, no hay que acelerarse. Finaliza pegado a tablas con pases accesorios, algunos aficionados silbando en protesta. Pinchazo y estocada caída, silencio.

Podemos destacar luego de estas dos novilladas que salieron interesantes y cumplidores ejemplares de las ganaderías arequipeñas. En cuanto a los novilleros; vimos una positiva evolución del mexicano Gilio, resultado de haber hecho campo en España. Los peruanos dejaron buena impresión y fueron los más destacados, detalles como torear con el estoque de muerte y salir muy predispuestos son de aplaudir. Deben buscar la manera de hacer temporadas en España y comer polvo por allá, mejorar sus deficiencias técnicas y pulir sus virtudes, conocimiento de lidia al enfrentarse a todo tipo de encastes, cosa que acá sería imposible. Tienen mayor potencial que los matadores del actual escalafón nacional, cuestión que se la crean y trabajen.

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